El Ateneo Insular dedica su encuentro literario a tres destacados escritores veganos
La entidad reunió a críticos y autores para estudiar la obra de William Acevedo Fernández, Rita Díaz Blanco y César Arturo Abreu Fernández

Tal como lo informa la IA, estas reuniones del Ateneo Insular se celebran en la actualidad, generalmente, en el Centro de Espiritualidad San Juan de la Cruz, ubicado en Las Lajas de El Caimito de La Vega.
Aclara la inteligencia artificial que desde su nacimiento hasta un pasado reciente dichas actividades se realizaban en los diferentes pueblos del país y fuera de este.
Este pasado junio de 2026 tuvo lugar el 27, día en que vimos, una vez más, la emoción de los asistentes, pues las obras estudiadas mostraron la exaltación que sus autores hacen de la "palabra que edifica", como dice el maestro el Interiorismo que debe ser todo estudio literario o crítica.
Valoramos, de manera sacra, las evaluaciones que se derramaron sobre los textos expuestos y también los elogios.
Cada ponente tuvo la oportunidad de ver cara a cara su escrito y sentir la emanación pura del maestro Bruno Rosario Candelier, palabras que él encamina hacia la mejor versión de lo interpretado y escrito: su máxima manera.
Fuente esclarecedora que inspira entusiasmo, tanto que a veces parece mágica, pues está llena de la brisa necesaria dentro del verano que sorprende o está establecido en las leyes del Universo... y de cuya bondad ninguno se quiere separar.
Ocho escritores compartieron sus ponencias
La primera sesión se dedicó a la literatura infantil, expuesta hermosamente por Luis Quezada Pérez basado en las creaciones infantiles de Evelyn Ramos Miranda, y luego esta autora, Ramos Miranda, ofreció un despliegue, también edificante y bello, sobre la literatura infantil de Rita Díaz Blanco como se muestra a continuación:
"Alhelí y la llegada de la Prima Vera, cuento de Rita Díaz Blanco, invita al lector a recorrer la belleza y el encanto de la primavera a través de una historia llena de sensibilidad, imaginación y ternura. Sus páginas están impregnadas de un delicado lirismo que exalta los ciclos de la naturaleza y el valor de la cooperación, acompañadas por las entrañables ilustraciones realizadas por la propia autora".
"Esta obra, editada por el Instituto Lingüístico Dominicano, constituye una hermosa propuesta literaria que acerca a niños y adultos al asombroso renacer de la vida [...]. Se presenta como un cuento protagonizado por flores, insectos, aves y otros habitantes del bosque. Su verdadero alcance trasciende la descripción de los cambios estacionales", expresó con el entusiasmo que caracteriza sus lecturas interpretativas.
"La narración se convierte en una metáfora de los procesos psicológicos y existenciales que acompañan a todo ser humano. Cada personaje, cada acontecimiento y cada elemento de la naturaleza parecen reflejar aspectos invisibles de la conciencia", apuntó.
Concluyó Ramos Miranda que "toda vida, incluso después de las estaciones más frías, conserva la capacidad milagrosa de volver a florecer", pues "dentro de cada ser humano existe un jardín invisible".
Y lo describió desde la realidad y la empatía: "Algunas veces florece, otras veces permanece dormido bajo la nieve de las pérdidas, bajo la escarcha de los miedos, bajo las largas noches de la incertidumbre".
En otro orden, Miguel Ángel Lugo dio a conocer el poemario Puente de Lucernas, de William Acevedo Fernández, ambos escritores veganos:
- "Al abordar la obra en cuestión, la cual se encuentra dividida en tres extensos poemas, se requiere que la misma sea vista y analizada desde una perspectiva integral, de ahí que en su título se vivifica una imagen simbólica muy sentida".

Dijo que "se está ante un hombre que desde sus poros fluye lo poético y al crear imágenes luciérnagas lo convierten en un encantador de sus versos, donde se personifica el cambio sutil y sublime, internalizándose en el momento bello, sosegado y tenue del ocaso:
El lado más bello del rostro / instantánea / piel del crepúsculo. / Un segundo en el vitral / basta / Atento al destello / del Dios / de la belleza. / Ladrillos, ladrillos / puente hidráulico, / de árboles robados / por el río".
La "Saga de un cristiano en el Nuevo Mundo", de César Arturo Abreu
Bruno Rosario Candelier, Premio Nacional de Literatura 2008, manifestó, en la sesión vespertina, que "don César Arturo Abreu Fernández ha hecho de la palabra el fuero inspirador de su sabiduría espiritual y de la espiritualidad la veta luminosa que edifica sus principios con el aliento superior que enaltece la conciencia".
Esto al exponer sobre la novela del escritor vegano, y "su más reciente publicación, Saga de un cristiano en el Nuevo Mundo".

Explicó Rosario Candelier que la "descripción, narración y diálogo constituyen la tríada de recursos que conforman el arte de la novelación" y "César Arturo Abreu lo sabe y, en tal virtud, la aplica en su narrativa con singular precisión para darle sustancia, lustre y esplendor al arte de su creación verbal".
Y puntualizó: "Lo primero que hace el buen novelista —y César Arturo lo es— consiste en presentar el estado de la cuestión para ilustrar el sentido de su novela".
"Por eso en el pórtico de su obra explica lo que debe saber el protagonista que, en este caso, se trata de conocer el escenario donde ha de moverse", como está expuesto en el siguiente fragmento que citó de esta obra (Santo Domingo, Santuario, 2026, p. 21):
- -Hijo mío -expresó el abad con paternal ternura- permíteme explicarte de qué se trata y lo que hacemos en este monasterio: Pertenecemos a la Orden Cisterciense, también nos conocen como "trapenses". Somos una orden contemplativa de la iglesia católica romana y tenemos regla de la Orden de san Benito, ORA ET LABORA, la que debemos obedecer en forma estricta mediante el silencio, obediencia y frugalidad, siempre utilizando la ascesis como un conjunto de prácticas y reglas encaminadas a la liberación del espíritu y el logro de la virtud.
Otros escritores estudiaron las demás creaciones literarias de este sublime narrador: Miguelina Medina presentó Destellos de gloria; Juan Santos Senderos de la fe en República Dominicana y Luis Quezada El Águila y los ruiseñores. Vianibel Valerio, por su parte, estudió Barbarie y resistencia en el paraíso.
Por otro lado, el vegano Miguel Ángel Durán presentó un vasto ensayo titulado La sensación interior.
Don César Abreu manifestó sonrojado su agradecimiento
Comparto algunas de las ruborizadas palabras de agradecimiento que el magnífico autor expresó. Estas fueron enviadas al maestro al día siguiente del celestial día:
"Tal como expresé al inicio de mi intervención, la vivencia que experimenté en la tarde de ayer, significó para mí un enorme aliciente y una especie de una muy grata recompensa por todos los afanes literarios de mis últimos años".
"Por todo ello, le testimonio una vez más mi sincera gratitud por haberme dispensado esos inolvidables momentos que sin lugar a duda me servirán como aliciente e inspiración para tratar de continuar mis esfuerzos literarios".
"Excusándome la inmodestia: ¡¡¡ayer me sentí como un escritor de novelas!!! Gracias reiteradas".

Miguelina Medina
Miguelina Medina