Harry y Meghan regresan al Reino Unido con sus hijos tras seis años en California
La familia viajó en un vuelo privado desde California y llegó a Birmingham alrededor del mediodía de este miércoles

El príncipe Harry y Meghan Markle ya están nuevamente en Reino Unido.
Los duques de Sussex aterrizaron este miércoles en el aeropuerto de Birmingham junto a sus hijos, el príncipe Archie, de siete años, y la princesa Lilibet, de cinco, dando inicio a una nueva etapa familiar seis años después de haber dejado el país para establecerse en Estados Unidos.
La familia viajó en un vuelo privado desde California y llegó a Birmingham alrededor del mediodía, según reportes de medios británicos. La llegada se produce pocos días después de que trascendiera que los Sussex planeaban regresar a Reino Unido para una estadía prolongada.
Aunque la noticia había generado gran expectativa desde la semana pasada, los representantes de la pareja han evitado ofrecer detalles. Un portavoz de Harry y Meghan dijo que no harían comentarios sobre sus planes de viaje.
Una nueva vida lejos de los deberes reales
El regreso no significa que Harry y Meghan vayan a reincorporarse a la agenda oficial de la monarquía británica. La pareja seguirá siendo miembro no trabajador de la familia real y no retomará funciones institucionales.
Los Sussex abandonaron sus responsabilidades como miembros activos de la realeza en 2020 y posteriormente se establecieron en California. Durante estos años mantuvieron su residencia en Montecito, donde desarrollaron proyectos empresariales y audiovisuales y continuaron participando en actividades públicas de manera independiente.
Su nueva etapa en Reino Unido tampoco supondrá, al menos por ahora, el abandono de Estados Unidos. Los reportes apuntan a que conservarán su vivienda en California, mientras que su estancia británica tendrá un carácter prolongado, aunque todavía no se ha establecido públicamente cuánto tiempo permanecerán allí.
Los Cotswolds, entre las opciones para su nuevo hogar
Uno de los grandes interrogantes es dónde se instalará la familia. La zona de los Cotswolds, al suroeste de Inglaterra y fuera de Londres, aparece entre los lugares señalados como posible base de los duques.
La región es conocida por sus pueblos, paisajes rurales y propiedades privadas, y se encuentra relativamente cerca de la zona donde Harry mantiene algunos de sus vínculos familiares. Hasta el momento, sin embargo, no se ha revelado oficialmente la dirección ni la ubicación exacta de la vivienda que ocuparán.
La intención sería mantener una vida privada, sin instalarse en una residencia real.
Archie y Lilibet comenzarán el colegio en Reino Unido
La educación de sus hijos es uno de los elementos que acompañan este cambio. Archie y Lilibet están previstos para comenzar el próximo curso escolar en Reino Unido en septiembre.
La escuela elegida no ha sido identificada públicamente, precisamente por razones de privacidad y seguridad. La información disponible indica que ambos estudiarán en un centro británico cercano a la residencia familiar.
El traslado supone también que los niños pasarán una parte más importante de su infancia en el país de origen de su padre, después de haber crecido principalmente en California.
El acercamiento con Carlos III
El regreso ocurre en un momento en el que parece haberse producido cierto acercamiento entre Harry y su padre, el rey Carlos III.
En julio, Harry, Meghan y sus hijos visitaron al monarca en Highgrove, en Gloucestershire. Aquel encuentro tuvo especial relevancia porque permitió que Carlos volviera a pasar tiempo con Archie y Lilibet, quienes no habían visto presencialmente a su abuelo desde 2022.
La relación entre padre e hijo ha atravesado años de tensiones, pero en los últimos meses se han producido señales de un contacto más frecuente. Reuters señala que Carlos fue informado del regreso de los Sussex pocos días antes de que la noticia se hiciera pública.
Sin embargo, el acercamiento con el resto de la familia real está lejos de ser una realidad consolidada.
William y Harry, la gran asignatura pendiente
La relación entre Harry y su hermano, el príncipe William, continúa siendo uno de los principales puntos de tensión dentro de la familia Windsor.
El regreso de los Sussex coloca nuevamente a los hermanos en el mismo país después de años marcados por declaraciones públicas, entrevistas y revelaciones de Harry sobre su relación con la familia real.
Aunque la llegada de Harry y Meghan podría abrir la puerta a nuevos encuentros familiares, no existe confirmación de que se haya producido una reconciliación entre los hermanos.
De hecho, uno de los aspectos que más atención genera es cómo manejarán los Sussex su nueva cercanía física con la familia real sin volver a asumir el papel institucional que abandonaron.
La seguridad sigue siendo un tema delicado
Otro asunto que acompaña el regreso de Harry es su disputa por la protección policial en Reino Unido.
El duque ha mantenido durante años su preocupación por la seguridad de su familia cuando visita el país. Tras dejar sus funciones reales, perdió el acceso automático al mismo esquema de protección financiado por el Estado que tenía anteriormente y ha llevado su batalla por recuperar determinadas medidas de seguridad a los tribunales.
En su llegada de este miércoles, Harry y Meghan no contaron con presencia policial pública ni con una escolta oficial visible al abandonar el aeropuerto de Birmingham.
