Sandra Garip inaugura exposición fotográfica sobre la devoción a la Virgen de la Merced
El proyecto, patrocinado por la Fundación Central Barahona, documenta desde 2011 la fe, los rituales y las procesiones en torno a la Virgen de la Merced

El arte, la cultura, la fe y el compromiso social se entrelazaron durante el acto inaugural de la exposición fotográfica "A la Merced", un proyecto que reúne quince años dedicados a documentar la devoción popular a la Virgen de la Merced.
La velada se desarrolló en el Museo de la Catedral, en la ciudad primada de América.
Al presentar la muestra, su autora, Sandra Garip, explicó que el proyecto va más allá del registro documental de una celebración religiosa.
A través de fotografías tomadas entre 2011 y 2026, la serie observa la fe expresada en gestos, rituales, promesas y procesiones vinculadas a la iglesia de las Mercedes, en el entorno de la Ciudad Colonial de Santo Domingo, lugar donde esta devoción se estableció tras los sucesos del Santo Cerro.
"A la Merced" propone una reflexión sobre territorio, identidad y memoria, y busca mostrar la resiliencia de una tradición de origen colonial que se ha transformado sin perder su significado, hasta convertirse en parte del patrimonio cultural dominicano y de otros países del continente.
La fotógrafa comentó que muchas de las devotas retratadas a lo largo de los años la reconocen hoy en las procesiones.
Agradeció el respaldo de su yerno, Jaime, impulsor junto a su fundación de la iniciativa, así como la colaboración de quienes participaron en la investigación, la impresión de las fotografías y el montaje de la exposición.
El acto contó además con la bendición del sacerdote Marcos Antonio Pérez Pérez, rector de la Universidad Católica de Barahona (Ucateba) y de Radio Íes Barahona; y con la participación del viceministro de Cultura Gamal Michelen; así como de José Antonio García, director ejecutivo de la Fundación Central Barahona, entidad patrocinadora del proyecto.
Misión altruista
José Antonio García, director ejecutivo de la Fundación Central Barahona, brazo social del Consorcio Azucarero Central, presentó la institución como patrocinadora del proyecto y explicó que el arte y la cultura forman parte de sus ejes estratégicos de acción, junto a la salud, la educación y el medio ambiente, áreas en las que la fundación trabaja desde hace casi 25 años.
García recordó que, desde el primer contacto con la autora de la exposición, esta le manifestó que su interés no era obtener ningún beneficio personal del proyecto, sino que las fotografías pudieran ser compartidas y disfrutadas por el público.
El director de la fundación calificó ese propósito como "muy noble" y señaló que, pese a no haber sido una iniciativa planificada originalmente por la institución, decidieron respaldarla con confianza.
El 100% de los recursos obtenidos por las fotografías serán destinados al Hogar de Ancianos de la parroquia Perpetuo Socorro de Barahona. el cual, en la actualidad beneficia a 50 adultos mayores.
Una devoción con raíces medievales

Durante su intervención, el viceministro de Cultura ofreció un recorrido histórico sobre el origen de la devoción a la Virgen de la Merced.
Explicó que la orden mercedaria fue fundada en 1218 por Pedro Nolasco bajo la advocación de la Virgen de la Merced, o de la Misericordia, con la particularidad de que sus frailes hacían un cuarto voto, además de los tradicionales de castidad, obediencia y pobreza:
El compromiso de entregar su propia vida o convertirse en prisioneros para liberar a cristianos cautivos en manos de pueblos musulmanes. Por esa razón, explicó, la Virgen de la Merced era venerada históricamente como protectora de los cautivos.
Michelén vinculó ese origen con la llegada de la devoción a la isla en 1494, de la mano de los frailes mercedarios que acompañaban a Cristóbal Colón.
Recordó también episodios de la historia temprana de la colonia, como la destrucción del fuerte de la Navidad tras la muerte de los españoles que allí permanecieron.
La participación de figuras como Anacaona y Guacanagarix, y la posterior fundación de La Isabela por parte de Colón en la zona de Luperón, hechos que, según Michelén, forman parte del mismo entramado cultural e histórico en el que se inserta esta devoción.





Mayra Pérez Castillo