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Diana
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Diana dijo a su hermano que Carlos estaba enamorado de su ayuda de cámara

Charles Spencer recoge en un nuevo libro episodios íntimos del matrimonio, aunque admite que nunca comprobó la sospecha de la princesa

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Diana dijo a su hermano que Carlos estaba enamorado de su ayuda de cámara
Los príncipes de Gales, Carlos y Diana, en 1989. (AFP)

Diana de Gales no atribuyó únicamente a Camila Parker Bowles el fracaso de su matrimonio con el entonces príncipe Carlos. Según su hermano, Charles Spencer, la princesa también estaba convencida de que su esposo mantenía un interés amoroso por uno de sus asistentes personales.

La afirmación aparece en Swan Song: Diana, My Sister (Canto del cisne: Diana, mi hermana), el nuevo libro del noveno conde Spencer, cuyos primeros extractos fueron publicados por el periódico británico Daily Mail. La obra saldrá a la venta el 22 de septiembre.

Spencer sitúa la revelación durante un almuerzo en el restaurante San Lorenzo, en Londres. Diana le comunicó que había decidido divorciarse y él, sorprendido por la gravedad de la situación, le ofreció su respaldo, aunque le advirtió sobre el costo público de la ruptura.

El conde temía que la población británica, seducida desde 1981 por la imagen de una boda de cuento de hadas, culpara a Diana por destruir aquella fantasía. La princesa respondió en voz baja que su marido estaba enamorado de su ayuda de cámara.

Spencer no identifica al empleado ni asegura que la sospecha fuera cierta. Reconoce que no preguntó su nombre ni las razones que habían llevado a Diana a esa conclusión. Su propósito, explica, es dejar constancia de cómo se sentía su hermana, no determinar si sus afirmaciones eran correctas.

El autor añade que no se considera con autoridad para juzgar la vida matrimonial de otros, pues él mismo se ha divorciado tres veces. A su juicio, tanto Diana como Carlos llegaron a desesperarse por las dificultades de una relación que comenzó a deteriorarse poco después de la boda.

La identidad del supuesto asistente ha dado lugar a especulaciones en la prensa británica, pero el libro, de acuerdo con los extractos divulgados, no ofrece ningún elemento para confirmarlas. 

En 2003 circularon versiones sobre un presunto episodio entre Carlos y un miembro de su personal. Su entonces secretario privado, Michael Peat, las rechazó públicamente como falsas y carentes de fundamento.

Una novia que quiso cancelar la boda

Spencer relata también que Diana consideró suspender su boda un mes antes de la ceremonia del 29 de julio de 1981.

La joven, que tenía 20 años, habría descubierto una pulsera comprada por Carlos para Camila y comunicó a su padre, John Spencer, que no deseaba casarse. Este le respondió que ya era demasiado tarde para retirarse.

El libro agrega un elemento todavía más doloroso. Según el conde, Diana confesó posteriormente a una amiga que Carlos le dijo, la víspera de la boda, que estaba contento de casarse con ella, pero que no estaba enamorado.

Spencer recuerda haber encontrado a su hermana sola y silenciosa durante la mañana de la ceremonia, aunque afirma que entonces desconocía lo ocurrido el día anterior.

Las dificultades continuaron durante el matrimonio. Diana sentía que Carlos no le dedicaba suficiente tiempo y que criticaba su peso, su vestuario y hasta sus aficiones.

También decía que el príncipe se había casado con una mujer de 20 años, pero esperaba que ella tuviera el carácter y la visión del mundo de alguien de 35.

El conde relaciona esas críticas con las inseguridades y el trastorno alimenticio que padeció la princesa. Según su versión, la bulimia comenzó después de que Carlos hiciera una observación sobre su peso durante la sesión fotográfica en la que se anunció el compromiso.

Para el día de la boda, Diana llevaba varios meses sufriendo la enfermedad.

Choque con el Palacio de Buckingham

Las revelaciones más polémicas del libro se refieren, sin embargo, a la reacción de Carlos tras la muerte de Diana en París, en agosto de 1997. Spencer asegura que el príncipe sonó extrañamente eufórico cuando lo llamó y especula que pudo haber pensado que la tragedia despejaba el camino para casarse con Camila.

También relata una discusión por la decisión de que Guillermo y Harry, entonces de 15 y 12 años, caminaran detrás del féretro de su madre. Spencer se oponía y sostiene que, durante el enfrentamiento, Carlos le dijo que Diana sería olvidada muy pronto.

El Palacio de Buckingham respondió con una dureza poco habitual. Sin entrar en cada acusación, señaló que el dolor causado por la muerte de una hermana puede nublar la razón, afectar el juicio y alterar los recuerdos incluso décadas después.

Especialistas en la monarquía interpretaron el comunicado como un rechazo directo a la versión de Spencer.

El autor afirma que escribió el libro ante la proximidad del trigésimo aniversario de la muerte de Diana y que su intención es contar la historia desde la perspectiva de un hermano. Guillermo y Harry no han comentado públicamente las revelaciones.

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