Arquitectos caribeños analizan el patrimonio moderno en Bélgica
La conferencia, celebrada en la Universidad de Amberes con el apoyo de la Embajada dominicana, analizó cómo la arquitectura moderna contribuyó a forjar la identidad nacional de República Dominicana y Puerto Rico durante el siglo XX

Los arquitectos e investigadores Alex Martínez Suárez, de República Dominicana, e Ivonne Marcial-Vega, de Puerto Rico, presentaron en la Universidad de Amberes la conferencia "Modernidad caribeña en dos ritmos: la arquitectura como proyecto de nación en la República Dominicana y Puerto Rico", dedicada a abordar las relaciones entre arquitectura, política y construcción de una idea de modernidad en ambas islas durante el siglo XX.
La actividad, organizada por la Universidad de Amberes en alianza con Docomomo Bélgica, contó con la colaboración y el apoyo de la Embajada de la República Dominicana en el Reino de Bélgica.
Participaron autoridades universitarias, representantes de las instituciones vinculadas a la actividad y la embajadora dominicana Joan Cedano, ante un auditorio a casa llena.
Arquitectura moderna, identidad y memoria caribeña
Durante el encuentro, los ponentes analizaron el trasfondo sociopolítico y cultural de la arquitectura moderna en ambos países, así como su papel dentro de las agendas de modernización, industrialización y transformación impulsadas principalmente a mediados del siglo XX.
La presentación también puso en diálogo las respuestas de la arquitectura moderna al clima y al contexto caribeño, así como la circulación de ideas entre el Caribe, Europa y Estados Unidos.
El recorrido permitió identificar coincidencias y diferencias entre dos procesos de modernización que, aunque desarrollados bajo condiciones distintas, compartieron aspiraciones de transformación social y de construcción de una nueva imagen de país.
- La conferencia despertó un marcado interés entre los asistentes y concluyó con una activa sesión de preguntas y debate sobre colonialismo, identidad, memoria y conservación del este patrimonio.
El intercambio puso de relieve la importancia de abrir espacios académicos internacionales para discutir la arquitectura del Caribe e incorporar estas experiencias a narrativas más amplias sobre la arquitectura del siglo XX.
