Bienal de Artes Visuales: la vitrina del arte contemporáneo dominicano
El evento logra un mayor equilibrio que su pasada edición

SANTO DOMINGO. El ministro de Cultura José Antonio Rodríguez dejó inaugurada la noche del domingo en el Museo de Arte Moderno la XVIII Bienal Nacional de Artes Visuales 2015, dedicada al pintor dominicano Fernando Peña Defilló, en la que se exponen 242 obras, lo que constituye el 40% de las obras enviadas al evento.
José Antonio Rodríguez, hizo entrega del Gran Premio Bienal, máximo galardón del certamen, que incluye un Diploma de Honor y una dotación de RD$ 500,000.00 pesos, a Raúl Morilla por la instalación “Claustro para el Edén”, una obra que le debe mucho a Leopoldo Maler por su “Silence””, expuesta en 1970 en el Candem Arts Center de Londres, y también a “Q”, que al año siguiente expuso en el mismo sitio. Y le debe mucho no solo en el principio de su concepto, sino un poco más allá, en la estructura tecnológica que utiliza que para nada es novedosa.
El jurado de Premiación lo integraron Jorge Severino, Danilo de los Santos, Odalis Pérez y la francesa Michéle Dalmase. Ellos también premiaron a la performance Microcosmos VI, de Joan Jiménez; en cerámica el extraordinario trabajo “Solo azul”, de Cristian Tiburcio; en escultura “M3”, de Delio García; en fotografía “Heredad”, de Angelita Casals, una obra de una fuerza increíble; en instalación, “Saudade”, una muy cuidadosa obra de Ginny Taulé, que muestra un dominio de las distintas manifestaciones, para recrear un ambiente donde el lirismo de lo cotidiano es atrapado en su esencia por un concepto que parece llevar hasta las últimas consecuencias. En obra gráfica la ganadora fue “La pena que nos une” de Julio César Peña, donde muestra un virtuosismo merecedor del reconocimiento, sobre todo por saber realizar a la inusual gran escala una obra gráfica con un mensaje de una actualidad dramática: los feminicidos.
En la categoría de dibujo fue premiada “Vaina mía”, de Magno Laracuente, en pintura “Desplazamiento involuntario” de Carlos Baret y en video o multimedia “Luna Klolousky”, de Martín López.
Todos los premios incluyen Diploma de Honor y dotación de RD$ 250,000.00 (doscientos cincuenta mil pesos) cada uno.
Las menciones de honor no generaron especialmente buenas impresiones, toda vez que dentro de las mismas no entraron obras como “Señales de inseguridad” de Dustin Muñoz, el óleo “Alicia” del novísimo y desconocido Roberto Rubiera; el “Retrato de Puerco entero”, de Johny Bonnelly; las esculturas “Felicia” de Alexander Matos o “Incesto”, o las enormes instalaciones de Luis Arias, la escultura de Limbert Vilorio; la instalación “Red Carpet” de Freddie Cabral; en fotografía “Uni-caras multi-fas”, de García Cordero y Orly Kirico, y “Signos del destino”, de Kelvin Antonio Naar Rodriguez.
Alfonso Quiñones


Alfonso Quiñones