Poeta Ernest Pépin propone la fundación de una biblioteca caribeña
El guadalupense cree necesario que se traduzcan obras literarias de la región

SANTO DOMINGO. Ernest Pépin, un poeta reconocido internacionalmente y una de las figuras más apreciadas del Caribe francés, percibe la necesidad de que sea creada una biblioteca caribeña que reúna las obras literarias emblemáticas de la región.
El autor, quien ha estado participando en las actividades VI Semana Internacional de la Poesía, recuerda que es miembro fundador del Congreso de Escritores Caribeños y que desde entonces ha tenido la idea de que se cree una biblioteca del Caribe.
“Hay que encontrar la manera, con relación a la literatura, de hacer traducir las obras esenciales del inglés al español, del español al inglés y también al creole. Así creamos la biblioteca caribeña, como patrimonio común de todos los caribeños”, dice.
Su participación en la Semana de la Poesía le ha dado la oportunidad al bardo de entrar en contacto con un público que ha escuchado sus versos sobre las islas del Caribe, y le ha transmitido su aprecio por la poesía. De manera particular, valora que sus textos hayan causado emoción y admiración.
Poesía, chispa del mundo
Pépin, un hombre entregado a la cultura, se siente privilegiado porque se ha podido dedicar a la escritura. Para él, la poesía es la chispa del mundo. “La chispa del mundo va a alimentar el fuego central que es el complemento de la vida, de la vida en todas sus formas, con sus turbulencias, su belleza, sus problemas, pero sobre todo con sus sueños. La poesía crea un imaginario del mundo, de manera humana. Eso es lo interesante, crea el imaginario humano”.
En consecuencia, el creador piensa que la poesía no morirá, mientras exista el hombre con sus razones, sentimientos y locura.
El escritor cuenta que descubrió la poesía leyendo al gran autor Aimé Césaire, de Martinica. Lo sedujeron las ideas de Césaire, sus maneras de escribir, sus valores y su relación con el Caribe.
“Cuando era joven hablaba de Césaire el día entero”, porque sus ideas le resultaron fundamentales, y desde entonces no ha dejado de seguir al vate, admirado cultor de la poesía moderna escrita en lengua francesa.
Pépin relata que en su juventud tuvo la suerte de compartir con espíritus afines, con la poesía y los lenguajes del mundo. “La poesía siempre ha vivido en mí y yo pienso el mundo en poesía”, enfatiza.
Confiesa que la poesía le crea una sensibilidad peculiar y una manera propia de ver el mundo. “Cuando yo pensaba en Césaire, sus versos me llegaban a la cabeza espontáneamente”, agrega su voz serena y amable.
A Pépin se le pregunta qué más quiere lograr como creador y surge un fulgor en su mirada. Expresa que su área de trabajo es un espacio pequeño, que para él es como una catedral, desde donde se siente conectado al mundo y sus escritos y que desde allí seguirá escribiendo.
“Lo que quisiera hacer realmente es encontrar la manera de escribir una obra que sea como un testamento fundamental. Eso es lo que quiero hacer. No lo he hecho todavía, pero sueño con eso”. puntualiza.
Renovando afectos
Su participación en la Semana de la Poesía le ha permitido no solo entrar en contacto con el público dominicano amante de las artes y la poesía. También renovar afectos y volver a encontrarse con viejos amigos.
Su participación en una actividad cultural efectuada en la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD) lo puso en contacto con mucha gente y le hizo recordar su encuentro en esa academia con el profesor Juan Bosch, notable escritor y expresidente de la República Dominicana, fenecido.
También el poeta recordó a Marcio Veloz Maggiolo, escritor e intelectual, con quien se ha relacionado en otros espacios y viajes efectuados a Santo Domingo.
Emilia Pereyra
Emilia Pereyra