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Derretidos por los colaless

La moda de los pantalones bajitos ha hecho un gran aporte a la masificación del uso del colaless.

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Derretidos por los colaless
Me lo dijo un amigo y su comentario marcó mi vida. Un admirador de la anatomía femenina como era, y además muy observador y con buen gusto, dijo un día con cierto enojo: "Ahhh, detesto esos panties que cortan el trasero a las mujeres".

Se refería a las tangas que todavía usaba yo en ese momento. ¿Sí? Le dije. Y pronto me explicó que lo ideal era utilizar colaless para no deformar la forma de las nalgas.

En ese momento me quedé meditabunda. Nunca se me hubiera ocurrido. Así que superé mi fobia a tener una presencia constante cerca de mi tercer ojo, y decidí acostumbrarme. Tanto, que ya ni en los peores días utilizo otra cosa.

Y la verdad es que los hombres y, particularmente los dominicanos, deliran por los colaless. Y no es sólo al momento de ver el trasero gentilmente mostrando todo su esplendor, acompañado apenas por un sutil hilo que parece que se tragara. También disfrutan cuando lo perciben revelado detrás de unos pantalones ajustados, preferiblemente de color blanco.

Ahora, la reciente moda de pantalones bajitos ha hecho un considerable aporte a la masificación del uso del colaless. A todas las mujeres se les bajan demasiado de atrás y muestran la ropa interior. Razón por la cual muchas "anticolaless" han optado por adaptarse a los también denominados "tangas brasileras" o "hilos dentales".

En el segundo lugar de la lencería erotizante se encuentran los "shortcitos", esos bajitos bien cortitos detrás que dejan ver un coqueto "cachetito". Esos son descritos como sexys, sobre todo por el público masculino entre 25 y 35 años.

Las tangas tradicionales, que quedan a medio trasero, resultan más bien indiferentes a estas alturas. Y los que son aborrecidos por unanimidad son los famosos "mangas largas", aquellos también conocidos como "de abuela", con aquel corte detestable y aquella negación absoluta de gracia y belleza.

Y como dato curioso, ya que estamos hablando de interiores, está el hallazgo de que en los años 30 y 40, cuando en República Dominicana y muchas partes del mundo las mujeres utilizaban panties casi a la rodilla, de telas abusivas como el fuerte azul y la gabardina gruesa, había otras, igualmente respetables, que decidían no usar nada, y que tranquilamente andaban con su monte de Venus al aire, debajo de sus largos telares.

El no usar nada en determinadas circunstancias puede llegar a ser un incentivo bastante exitoso para provocar una noche de pasión. Recordemos los sudores de Michael Douglas en "Atracción Fatal", mientras la Sharon abría y cerraba las piernas mostrando con descaro su rincón secreto.