El apoyo es fundamental en niños con déficit de atención
SANTO DOMINGO. Los niños con Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH), muchas veces son poco comprendidos. Los padres, sin saber que sus hijos padecen el desorden, los tildan de "necios" y hasta de "brutos". Pero lo cierto es que necesitan de un tratamiento especial con una psiquiatra y de la comprensión y apoyo de sus familiares y profesores.
Que el niño sea algo despistado o muy movido no quiere decir que padezca del trastorno. Pero cuando no logra concentrarse en nada, sociabiliza poco o pelea con los compañeros y las calificaciones bajan, porque se le dificulta terminar la tarea, puede que tenga el TDAH. De hecho, es en los primeros años de educación -precisamente de los cinco años en adelante- cuando las señales son más visibles, asegura la psiquiatra infantil del Centro de Desarrollo Humano, Maritza López Custodio.
"Aunque un niño con TDAH quiera ser buen estudiante tiende a portarse de manera impulsiva y es incapaz de prestar la atención debida a la clase", agrega López Custodio. Otras señales es que se torna agresivo, violento, no sigue las instrucciones que le ordenan y se le dificulta mantenerse jugando por el mismo tiempo que sus compañeros.
En estos casos lo primero que se debe hacer es acudir a la consulta de un psiquiatra para que lo evalúe. El proceso incluye la visita a un neurólogo; luego se aplica la terapia. La psiquiatra resalta que cada caso es diferente y que en algunos es necesario indicar medicamentos. Pero que es falso que estos creen adicción o que tranquilice tanto al niño que parezca enfermo. "Los medicamentos actuales se suministran por la mañana y su acción dura todo el día. Sólo los ayuda a mantenerse concentrados y a controlar su impulsividad y deben ser administrados junto con la terapia conductual", explica.
Ayuda extra
Aunque el TDAH no tiene cura y el tratamiento es bastante largo, la psiquiatra asegura que con la ayuda de los profesores y de los padres puede mejorar. "El maestro debe sentarlo en la primera fila del curso, de vez cuando acercársele para que no se distraiga, mantenerlo siempre ocupado y elogiarlo cuando hace algo bien", agrega. También tiene que ser paciente porque estos niños se cansan rápido de leer, a veces se les dificulta agarrar el lápiz y tienen mala caligrafía, por lo que necesitan de más tiempo para terminar con las asignaciones.
Para los padres, la experta recomienda organizarles una agenda de las actividades por día y nunca ofenderlos o compararlos con sus hermanitos. Aunque sí deben condicionarlos para que haga sus obligaciones, llevándolos poco a poco, y ofrecerles además actividades que les gusten y los entretengan. El tiempo de televisión y de los juegos electrónicos también deben tener un horario y limitarles los programas violentos.
Es bueno incentivarlos a que practique algún deporte, como la natación o el básquet, para que aprendan a jugar en equipo. "Es un error de los padres inscribirlos en karate u otro deporte de ese tipo porque el niño es agresivo; eso estimula aún más su conducta violenta", concluye López Custodio.
¿Qué es?
El TDAH es una ligera disfunción cerebral. No es un trastorno grave desde un punto de vista orgánico, pero altera la vida del niño. Algunos naturistas, como el caso de Wilfredo Mañón, del Centro Médico Naturlan, recomienda para esos casos vegetales, granos, panes y arroz integral. Llama a evitar los colorantes, refrescos y dulces.
pcrusset@diariolibre.com
Que el niño sea algo despistado o muy movido no quiere decir que padezca del trastorno. Pero cuando no logra concentrarse en nada, sociabiliza poco o pelea con los compañeros y las calificaciones bajan, porque se le dificulta terminar la tarea, puede que tenga el TDAH. De hecho, es en los primeros años de educación -precisamente de los cinco años en adelante- cuando las señales son más visibles, asegura la psiquiatra infantil del Centro de Desarrollo Humano, Maritza López Custodio.
"Aunque un niño con TDAH quiera ser buen estudiante tiende a portarse de manera impulsiva y es incapaz de prestar la atención debida a la clase", agrega López Custodio. Otras señales es que se torna agresivo, violento, no sigue las instrucciones que le ordenan y se le dificulta mantenerse jugando por el mismo tiempo que sus compañeros.
En estos casos lo primero que se debe hacer es acudir a la consulta de un psiquiatra para que lo evalúe. El proceso incluye la visita a un neurólogo; luego se aplica la terapia. La psiquiatra resalta que cada caso es diferente y que en algunos es necesario indicar medicamentos. Pero que es falso que estos creen adicción o que tranquilice tanto al niño que parezca enfermo. "Los medicamentos actuales se suministran por la mañana y su acción dura todo el día. Sólo los ayuda a mantenerse concentrados y a controlar su impulsividad y deben ser administrados junto con la terapia conductual", explica.
Ayuda extra
Aunque el TDAH no tiene cura y el tratamiento es bastante largo, la psiquiatra asegura que con la ayuda de los profesores y de los padres puede mejorar. "El maestro debe sentarlo en la primera fila del curso, de vez cuando acercársele para que no se distraiga, mantenerlo siempre ocupado y elogiarlo cuando hace algo bien", agrega. También tiene que ser paciente porque estos niños se cansan rápido de leer, a veces se les dificulta agarrar el lápiz y tienen mala caligrafía, por lo que necesitan de más tiempo para terminar con las asignaciones.
Para los padres, la experta recomienda organizarles una agenda de las actividades por día y nunca ofenderlos o compararlos con sus hermanitos. Aunque sí deben condicionarlos para que haga sus obligaciones, llevándolos poco a poco, y ofrecerles además actividades que les gusten y los entretengan. El tiempo de televisión y de los juegos electrónicos también deben tener un horario y limitarles los programas violentos.
Es bueno incentivarlos a que practique algún deporte, como la natación o el básquet, para que aprendan a jugar en equipo. "Es un error de los padres inscribirlos en karate u otro deporte de ese tipo porque el niño es agresivo; eso estimula aún más su conducta violenta", concluye López Custodio.
¿Qué es?
El TDAH es una ligera disfunción cerebral. No es un trastorno grave desde un punto de vista orgánico, pero altera la vida del niño. Algunos naturistas, como el caso de Wilfredo Mañón, del Centro Médico Naturlan, recomienda para esos casos vegetales, granos, panes y arroz integral. Llama a evitar los colorantes, refrescos y dulces.
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