El auge del hormigón armado
La gran demanda de viviendas y alto precio de la mano de obra, ha llevado a algunos constructores y promotores a buscar la manera más rápida y barata de realizar sus obras. De ahí que el uso del hormigón armado o vaciado se hace cada vez más frecuente en casas y edificios, cuando por lo general era una técnica reservada a las obras de gran tamaño.
Las razones que mo tivan la preferencia por el método prefabricado, frente a la tradicional mezcla de blocks y cemento, se da en el ahorro que permite según lo explica el arquitecto José Mella Febles, presidente de la Constructora Amelia.
"El prefabricado surge en ciudades de grandes desarrollo que necesitan producir a una mayor velocidad y que tienen problemas de mano de obra, pero básicamente el hormigón vaciado se utiliza por problemas económicos", indica.
Mella Febles dice que por lo general los países desarrollados invierten un 70 por ciento, del costo de una construcción en mano de obra y el 30 por ciento restante en materiales. "Ese porcentaje se puede reducir hasta en un 12 por ciento mediante esta técnica" explica.
En el país, "donde la mano de obra aún no es tan cara" la relación de gastos de costos se invierte de forma que sólo el 30 o el 40 por ciento de los gastos de producción están destinados a mano de obra, conforme expresa el empresario.
Otra de las ventajas que ofrece las construcciones a base de hormigón vaciado es que permiten reducir el tiempo de construcción casi en un 50 por ciento.
"Si un edificio en block normal, se hace en ocho a diez meses, en prefabricado se puede terminar en cuatro ó cinco meses", sostiene.
Además del ahorro en los costos de producción general, el vaciado brinda mayor resistencia estructural en los muros que se levantan y permiten más amplitud de los espacios que se construyen porque "cuando se necesita un muro de 20 centímetros en block, con el prefabricado se obtiene con 10 centímetros", detalla Mella.
Pero pese a las ventajas que detalla el arquitecto del hormigón, el block mantiene su predominio en las obras de viviendas que se desarrollan en el país porque brinda otras facilidades.
Una de estas facil idades es que el block constituye un mejor aislante del calor, mientras que las edificaciones prefabricadas suelen ser mucho más calurosas.
Pero además el prefabricado es menos flexible al momento de construir. "Con el prefabricado hay que prever exactamente todas las aperturas de los huecos, puertas, ventanas y todo el sistema de cableado eléctrico y sanitario, mientras que con el block se tienen varias cámaras vacías que funcionan de una manera ideal como aislante de la temperatura y los huecos te permiten poner donde se quiera las tuberías para el cableado o tumbar más fácilmente si se quiere modificar un muro".
No obstante, el arquitecto estima que cada vez más habrá que recurrir al prefabricado si se quiere una obra de calidad, pues el uso constante de mano de obra poco calificada, hace que haya grandes diferencias entre edificaciones iguales.
Con el prefabricado, en cambio se garantiza la calidad, porque se utilizan moldes que dan un producto siempre igual, según dice.
PROCESO
Para el arquitecto José Mella Febles no existe un tipo de construcción que sea mejor que otro, sino que el uso de cada técnica dependerá de la obra que se vaya a levantar.
"Dependiendo de los requerimientos y las necesidades de las obras es que se busca la solución. Si se tienen obras que requieren grandes luces, lo más práctico, económico y funcional es el prefabricado, pero si se trata de una casa de una persona simplemente, hacerla con block tradicional será también la forma más económica y eficiente de hacerla".
El prefabricado se emplea de varias formas. Una es el TILC UP que consiste en el vaciado en una plataforma en el piso desde donde posteriormente son levantadas las paredes a través de unas placas.
Otro tipo es el sistema de vaciado en sitio, donde primero se vacía o prepara el terreno, se vacía una platea o losa de hormigón y sobre ella se van poniendo los moldes, se hacen las previsiones de tuberías y demás y se dejan los anclajes a la paredes, luego los moldes se van vaciando en el sitio. Dentro de esos moldes se colocan unas mallas de acero colocadas de forma vertical y horizontal. Este tipo es el más utilizado en viviendas. Hay otras formas armadas que es cuando desde las fábricas se preparan los paneles y se van armando en la obra.
Las razones que mo tivan la preferencia por el método prefabricado, frente a la tradicional mezcla de blocks y cemento, se da en el ahorro que permite según lo explica el arquitecto José Mella Febles, presidente de la Constructora Amelia.
"El prefabricado surge en ciudades de grandes desarrollo que necesitan producir a una mayor velocidad y que tienen problemas de mano de obra, pero básicamente el hormigón vaciado se utiliza por problemas económicos", indica.
Mella Febles dice que por lo general los países desarrollados invierten un 70 por ciento, del costo de una construcción en mano de obra y el 30 por ciento restante en materiales. "Ese porcentaje se puede reducir hasta en un 12 por ciento mediante esta técnica" explica.
En el país, "donde la mano de obra aún no es tan cara" la relación de gastos de costos se invierte de forma que sólo el 30 o el 40 por ciento de los gastos de producción están destinados a mano de obra, conforme expresa el empresario.
Otra de las ventajas que ofrece las construcciones a base de hormigón vaciado es que permiten reducir el tiempo de construcción casi en un 50 por ciento.
"Si un edificio en block normal, se hace en ocho a diez meses, en prefabricado se puede terminar en cuatro ó cinco meses", sostiene.
Además del ahorro en los costos de producción general, el vaciado brinda mayor resistencia estructural en los muros que se levantan y permiten más amplitud de los espacios que se construyen porque "cuando se necesita un muro de 20 centímetros en block, con el prefabricado se obtiene con 10 centímetros", detalla Mella.
Pero pese a las ventajas que detalla el arquitecto del hormigón, el block mantiene su predominio en las obras de viviendas que se desarrollan en el país porque brinda otras facilidades.
Una de estas facil idades es que el block constituye un mejor aislante del calor, mientras que las edificaciones prefabricadas suelen ser mucho más calurosas.
Pero además el prefabricado es menos flexible al momento de construir. "Con el prefabricado hay que prever exactamente todas las aperturas de los huecos, puertas, ventanas y todo el sistema de cableado eléctrico y sanitario, mientras que con el block se tienen varias cámaras vacías que funcionan de una manera ideal como aislante de la temperatura y los huecos te permiten poner donde se quiera las tuberías para el cableado o tumbar más fácilmente si se quiere modificar un muro".
No obstante, el arquitecto estima que cada vez más habrá que recurrir al prefabricado si se quiere una obra de calidad, pues el uso constante de mano de obra poco calificada, hace que haya grandes diferencias entre edificaciones iguales.
Con el prefabricado, en cambio se garantiza la calidad, porque se utilizan moldes que dan un producto siempre igual, según dice.
PROCESO
Para el arquitecto José Mella Febles no existe un tipo de construcción que sea mejor que otro, sino que el uso de cada técnica dependerá de la obra que se vaya a levantar.
"Dependiendo de los requerimientos y las necesidades de las obras es que se busca la solución. Si se tienen obras que requieren grandes luces, lo más práctico, económico y funcional es el prefabricado, pero si se trata de una casa de una persona simplemente, hacerla con block tradicional será también la forma más económica y eficiente de hacerla".
El prefabricado se emplea de varias formas. Una es el TILC UP que consiste en el vaciado en una plataforma en el piso desde donde posteriormente son levantadas las paredes a través de unas placas.
Otro tipo es el sistema de vaciado en sitio, donde primero se vacía o prepara el terreno, se vacía una platea o losa de hormigón y sobre ella se van poniendo los moldes, se hacen las previsiones de tuberías y demás y se dejan los anclajes a la paredes, luego los moldes se van vaciando en el sitio. Dentro de esos moldes se colocan unas mallas de acero colocadas de forma vertical y horizontal. Este tipo es el más utilizado en viviendas. Hay otras formas armadas que es cuando desde las fábricas se preparan los paneles y se van armando en la obra.
Diario Libre


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