El culebrón de Anthony Ríos y Yolandita Monge
"25 años después" fue la crónica sentimental en dos puñados de canciones inolvidables
SD. Desde los tiempos de Félix B. Caignet (el inventor de las novelas radiadas y televisadas con "El derecho de nacer"), pocos culebrones han tenido tanta duración como el de Anthony Ríos y Yolandita Monge. Una historia que tuvo su recuento "25 años después", el fin de semana que acaba de pasar en el Teatro Nacional, gracias a Félix Cabrera.
Ese "reality" se vivió en los 80, entre la joven cantante puertorriqueña y el "joven, alto, esbelto y buen mozo" -según Yolandita- cantante dominicano de entonces.
"25 años después", libras de más, arruguillas de más, manchas en el alma y la piel de más, Anthony (Chaplin de "Entre candilejas") y Yolandita, se reencontraron en la escena.
"Podría ser si estuviéramos juntos", comenzó él para luego enrostrarle "Señora tristeza". "¿Dónde se habrá ido el amor que se sintió? Lo que se ha vivido intensamente se queda para siempre", sentenció Anthony quien continuó con "La mancha" y "El cirineo".
Mientras seguía llegando público irrespetuoso del tiempo de los demás, Anthony reconoció "mi canto es patético, porque los años han pasado, pero mi maldito corazón piensa que está joven".
Ríos, quien debió aprovechar más el escenario, moverse a los lados y darse cuenta que no estaba en los escenarios a los que lo han acostumbrado, cantó aquello de "Comprender más y amarse menos"; "La Z" y la que "me canto como si estuviese en los 80", "Si un día te sientes sola". Regaló la infaltable "Fatalidad", la muy aplaudida "Si Ud. supiera, Señora" y terminó con "Si entendieras que nunca/ dejaré de amarte..."
Ahí salió Yolandita y él la dejó en escena cuando ella le decía "Perdón no lo quisiera lastimar... lamento contrariarlo, pero yo no lo recuerdo". Luego un "Señor del pasado" en una nota demasiado alta para ella ("me hubiese gustado que Quisqueya hubiese sido más mi hogar... Pero me quedé con toda la familia de él y con toda la familia dominicana" y ovación). Y otra vez: "después de haberte amado tanto/ jamás te puedo perdonar..."; la muy sentida "Acaríciame"; un homenaje a Luis Días con "El guachimán" y "Amor de vellonera". Bajó al público cantando "Te veo pasar/ no me atrevo ni a mover un dedo...", para pedir "Quítame ese hombre" y reconocer "qué cruel me has hecho comprender/ lo hermoso de estar cerca". Cantó lo de demasiado tiempo sin tenerle, y "cierra los ojos y juntitos encontremos...". A capella: "qué pena de este amor que hay que callar".
Ahí reapareció Anthony, evidentemente nervioso, todo el tiempo nervioso, a cantarle "Eternamente Yolanda". Se fue él y ella le cantó "Cómo puedes", mutis de ella y cambio de vestuario -el tercero- cantando "Porque eres mi hombre y yo tu mujer", y detrás "El amor".
Anthony regresó y le cantó "Eternamente tú", escrita especialmente para el show (lagrimitas de Yolanda, nudo en la garganta del poeta) y a dúo "No vuelve una oportunidad perdida/ nunca regresa es una sola en esta vida/ tu fuiste la mejor de todas ellas/ tuve tu alma y no supe darme cuenta...". Fin del culebrón.
Ese "reality" se vivió en los 80, entre la joven cantante puertorriqueña y el "joven, alto, esbelto y buen mozo" -según Yolandita- cantante dominicano de entonces.
"25 años después", libras de más, arruguillas de más, manchas en el alma y la piel de más, Anthony (Chaplin de "Entre candilejas") y Yolandita, se reencontraron en la escena.
"Podría ser si estuviéramos juntos", comenzó él para luego enrostrarle "Señora tristeza". "¿Dónde se habrá ido el amor que se sintió? Lo que se ha vivido intensamente se queda para siempre", sentenció Anthony quien continuó con "La mancha" y "El cirineo".
Mientras seguía llegando público irrespetuoso del tiempo de los demás, Anthony reconoció "mi canto es patético, porque los años han pasado, pero mi maldito corazón piensa que está joven".
Ríos, quien debió aprovechar más el escenario, moverse a los lados y darse cuenta que no estaba en los escenarios a los que lo han acostumbrado, cantó aquello de "Comprender más y amarse menos"; "La Z" y la que "me canto como si estuviese en los 80", "Si un día te sientes sola". Regaló la infaltable "Fatalidad", la muy aplaudida "Si Ud. supiera, Señora" y terminó con "Si entendieras que nunca/ dejaré de amarte..."
Ahí salió Yolandita y él la dejó en escena cuando ella le decía "Perdón no lo quisiera lastimar... lamento contrariarlo, pero yo no lo recuerdo". Luego un "Señor del pasado" en una nota demasiado alta para ella ("me hubiese gustado que Quisqueya hubiese sido más mi hogar... Pero me quedé con toda la familia de él y con toda la familia dominicana" y ovación). Y otra vez: "después de haberte amado tanto/ jamás te puedo perdonar..."; la muy sentida "Acaríciame"; un homenaje a Luis Días con "El guachimán" y "Amor de vellonera". Bajó al público cantando "Te veo pasar/ no me atrevo ni a mover un dedo...", para pedir "Quítame ese hombre" y reconocer "qué cruel me has hecho comprender/ lo hermoso de estar cerca". Cantó lo de demasiado tiempo sin tenerle, y "cierra los ojos y juntitos encontremos...". A capella: "qué pena de este amor que hay que callar".
Ahí reapareció Anthony, evidentemente nervioso, todo el tiempo nervioso, a cantarle "Eternamente Yolanda". Se fue él y ella le cantó "Cómo puedes", mutis de ella y cambio de vestuario -el tercero- cantando "Porque eres mi hombre y yo tu mujer", y detrás "El amor".
Anthony regresó y le cantó "Eternamente tú", escrita especialmente para el show (lagrimitas de Yolanda, nudo en la garganta del poeta) y a dúo "No vuelve una oportunidad perdida/ nunca regresa es una sola en esta vida/ tu fuiste la mejor de todas ellas/ tuve tu alma y no supe darme cuenta...". Fin del culebrón.
Alfonso Quiñones

Alfonso Quiñones