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El desayuno, vital para los niños en edad escolar

Reglas básicas: la alimentación debe ser suficiente, equilibrada, adecuada, variada e inocua

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El desayuno, vital para los niños en edad escolar
Un desayuno infantil debe incluir leche, cereales y frutas.

SANTO DOMINGO.

Mientras se discuten espacios apropiados, se construyen escuelas, y se planean las actividades que ocupen, entretengan e instruyan la población escolar en el recinto educativo, aflora un asunto vital: ¿cómo alimentar a un niño en el nuevo modelo de clases?

Sabías que el desayuno es importante, porque constituye una fuente de vitaminas y minerales necesarios para el crecimiento y desarrollo del ser humano. Es difícil cubrir los requerimientos diarios de nutrientes, cuando el niño no consume un desayuno saludable.

“Tempranito, el asunto debe iniciar con el desayuno, la comida más importante del día”, dice la nutricionista Raquel Tejada”.

“Después de largas horas de ayuno durante la noche, la falta de glucosa que es el nutriente por excelencia del cerebro, empujará al cuerpo a suplir la energía de sus reservas, y esto representa un factor de riesgo a la salud y al rendimiento escolar”, explica. “Ahí radica la importancia de desayunar antes de izar la bandera, y asumir la senda del aprendizaje”.

Según la especialista en nutrición, el desayuno dará la energía necesaria para poner en marcha el cuerpo, y a lo largo del día, los alimentos deben distribuirse, para que el organismo tenga los sustentos necesarios para cubrir sus necesidades.

“El aporte que debemos cubrir con el desayuno es entre el 20 al 25 por ciento de las necesidades nutricionales de niñas y niños en edad escolar”, recomienda.

Y en esta lista menciona lácteos como yogurt, leche, rollitos de queso, así como las frutas y cereales como “corn flakes”, galletas, pan, o sea, alimentos de fácil digestión.

¡Tiempo de merendar!

Según Tejada, directora de CNC Centro de Nutrición Clínica, localizado en Santiago, el objetivo de las meriendas es completar las necesitas calóricas proteicas, y debe representar entre 15 y 20% del aporte total. Para lograr efectividad, estas raciones deben ingerirse de forma dividida, o sea, una parte a media mañana y otra a media tarde.

“Los niños necesitan hacer varias meriendas, porque tienen estómagos más pequeños, y requieren comer pequeñas cantidades de comida con mayor frecuencia que los adultos. Las meriendas representan una recarga energética para el desarrollo de las actividades. Estudios demuestran el papel fundamental que juegan en el control del peso”, afirma la experta.

En una merienda saludable no deben faltar alimentos del grupo de los cereales, lácteos y las frutas. Y para más claridad, la merienda puede estar compuesta por pan, galletas, palitos, como fuente de carbohidratos, pues garantiza energía para el cerebro, mejorando su rendimiento, y evitando que el niño termine la jornada agotado.

Aunque la población infantil es un grupo especialmente vulnerable a desequilibrios nutricionales, reconoce la experta en nutrición, es también receptiva a modificar los hábitos. Por eso, Tejada recomienda a padres y madres educar con el ejemplo, pues “hijos e hijas son nuestros mejores alumnos”.

La nutrióloga clínica egresada de INTEC indica que en la Tanda Extendida Escolar, los dulces deben ser consumidos con moderación, pues aportan muchas calorías, y suelen contener una elevada cantidad de azúcares simples y poco nutrientes. Además, en las ocho horas que permanecerá el niño y la niña en la escuela, se debe controlar el exceso de grasa y sal. A su modo de ver “ningún alimento es malo, lo importante es manejarlos con equilibrio”.

La alimentación determina el crecimiento y desarrollo de la niñez. Por su importancia, Tejada sugiere que educar en la alimentación debe convocar a padres, madres y docentes, pues la malnutrición, tanto por déficit (desnutrición) o por exceso (obesidad), puede tener resultados negativos en la salud de niños y niñas, a corto o a largo plazo.

Un grupo de expertos de la FAO desde 1988 ha establecido que las proteínas deben suponer del 15% al 20% del aporte calórico total, los carbohidratos deben alcanzar al menos entre el 55 y el 60% del aporte calórico total, y los lípidos no sobrepasarán el 30% de las calorías totales ingeridas.

 Opciones desayuno

Algunas opciones para desayunar: Cereal más leche y una fruta,  sándwich de jamón y queso, guineo verde hervido más un huevo, sándwich de mantequilla de maní y una pieza de fruta.

Para merendar: yogurt con barra de cereal, leche con galletas, o yogurt acompañado de una fruta y brochetas de fruto.