El doufu, el alimento más saludable de China
PEKÍN. El doufu o tofú, con un gusto relativamente neutro, muy rico en proteínas vegetales y escaso en grasa y colesterol, está considerado como el alimento procedente de China más saludable, según un reporte de la agencia de noticias Xinjua.
Conocido también en Europa como "queso de soja", ya que su aspecto y color recuerdan a los del queso fresco, el doufu se obtiene a partir de alubias de soja, remojadas y reducidas luego a puré, que después se hierve y se tamiza. El líquido obtenido es gelificado mediante un producto coagulante, abunda el texto.
Originario de China, donde existen registros históricos desde el siglo II A.C., el doufu fue introducido en Japón durante el siglo VIII por los monjes budistas, ya que solía constituir la base de los platos vegetarianos.
El primer contacto occidental con el doufu se produjo en el siglo XVII, si bien habría que esperar hasta el siglo XX para que comenzara a extenderse.
El artículo plantea que el doufu puede utilizarse en centenares de recetas: con salsas agridulces, en ensaladas de hortalizas y de algas; incorporado como dados a los platos de tallarines; desmenuzado y cocido, como los huevos revueltos o con champiñones y plantas aromáticas.
Puede aparecer en los platos de pescado, en los guisos y en las sopas; mezclado con cebollino o cebolla, puede moldearse y freirse en bolitas; cortado simplemente en cubos, frito y degustado con jengibre rallado y salsa soja.
En verano, el doufu se sirve frío en ensaladas con cebollinos y granos de sésamo, mientras que en invierno se prefiere "humeante" y escaldado.
El doufu fermentado, de sabor muy fuerte, a veces sazonado con pimienta, se usa para guarnecer el arroz glutinoso y los guisos. Como ingrediente básico de la alimentación en Extremo Oriente, el doufu también se incorpora en países como Vietnam, Filipinas, Indonesia y Corea, dice Xinjua.
Conocido también en Europa como "queso de soja", ya que su aspecto y color recuerdan a los del queso fresco, el doufu se obtiene a partir de alubias de soja, remojadas y reducidas luego a puré, que después se hierve y se tamiza. El líquido obtenido es gelificado mediante un producto coagulante, abunda el texto.
Originario de China, donde existen registros históricos desde el siglo II A.C., el doufu fue introducido en Japón durante el siglo VIII por los monjes budistas, ya que solía constituir la base de los platos vegetarianos.
El primer contacto occidental con el doufu se produjo en el siglo XVII, si bien habría que esperar hasta el siglo XX para que comenzara a extenderse.
El artículo plantea que el doufu puede utilizarse en centenares de recetas: con salsas agridulces, en ensaladas de hortalizas y de algas; incorporado como dados a los platos de tallarines; desmenuzado y cocido, como los huevos revueltos o con champiñones y plantas aromáticas.
Puede aparecer en los platos de pescado, en los guisos y en las sopas; mezclado con cebollino o cebolla, puede moldearse y freirse en bolitas; cortado simplemente en cubos, frito y degustado con jengibre rallado y salsa soja.
En verano, el doufu se sirve frío en ensaladas con cebollinos y granos de sésamo, mientras que en invierno se prefiere "humeante" y escaldado.
El doufu fermentado, de sabor muy fuerte, a veces sazonado con pimienta, se usa para guarnecer el arroz glutinoso y los guisos. Como ingrediente básico de la alimentación en Extremo Oriente, el doufu también se incorpora en países como Vietnam, Filipinas, Indonesia y Corea, dice Xinjua.
Diario Libre
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