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"El estrés afecta nuestro sistema inmunológico"

"Al saber que tenía cáncer, mi preocupación primera fue cómo darle ánimo a mi gente"

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El estrés afecta nuestro sistema inmunológico
FOTO: NATALIA DE LA MAZA
Impecable en su traje sastre de tonalidad azul grisácea, a los 52 años Roberto Santana, licenciado en Ciencias Políticas, tres veces presidente de la Federación de Estudiantes Dominicanos de la UASD, de la que fue su rector (en 1993 ganó la rectoría con mayoría absoluta en una primera ronda)y decano de la facultad de Ciencias Jurídicas y Políticas, luce mejor que diez años atrás y cualquiera no pensaría que hace apenas cinco se enfrentaba a un cáncer de colon el que hoy, felizmente, ha superado.

¿Cuál ha sido su estilo de vida?

Soy de El Naranjal, en San José de Ocoa. Viví en el campo montando mulos y caballos. Caminaba seis kilómetros diario para llegar a la escuela. Saludable. Desde hace 30 años hago una sola comida al día, una comida fuerte.

Hace cinco años se te diagnosticó cáncer de colon, ¿solía visitar al médico rutinariamente?

No, no solía hacerlo.

¿Cómo llega a la consulta médica entonces?

Producto del tipo de vida que solía llevar, intensa, un tanto acelerada pensé que, fruto del estrés, había desarrollado hemorroides y acudí al médico por esa molestia a mediado de la década del 70. El especialista me hizo unas recomendaciones que yo las llevé durante unos 20 años pensando siempre que eran hemorroides hasta que en 1998, con 47 años, volví al médico por las mismas molestias. Seguí pensando que eran hemorroides y tamaña fue mi sorpresa cuando se me detectó un pólipo en el colon descendente muy cercano al ano y ni siquiera tuvo que hacerse la colonoscopía. Le hicieron una biopsia y el resultado arrojó células malignas.

¿Cuál fue su reacción inmediata?

Yo me sorprendí mucho pero lo afronté como he afrontado tantas situaciones complicadas en mi vida. Fue un impacto.

Superado ese trance ¿qué hizo?

Localizar un centro especializado para este mal en Estados Unidos. Me orienté lo mejor que pude y allí viajé. Fui sometido a una cirugía donde se me extirpó, de los ocho metros que tiene el colon, 15 cm hacia arriba y hacia abajo del lugar donde estaba ubicado el pólipo. Afortunadamente el cáncer no se había infiltrado. Esta cirugía sirvió para explorarme todos los demás órganos, páncreas, hígado, intestinos, delgado y grueso. Me dieron unos 40 puntos. Mi cáncer era inicial no requerí de quimioterapia, me recomendaron ingerir mucha fibra en la alimentación y que me desacelerara porque el estrés afecta la capacidad del sistema inmunológico y eso hace que cualquier mal que desee atacarnos encuentre el paso libre.

¿Qué tal el post operatorio?

En total me sometí a tres cirugías: para hacer la biopsia, para extirpar el cáncer y luego para reconectarme el colon. Es decir, la cirugía conllevó poner en receso el colon por dos meses y durante ese tiempo tuve que llevar una bolsa por fuera, una especie de intestino externo. Tuve que asumir ese proceso con todas sus consecuencias. Ya cicatrizado el colon volví a Estados Unidos a reconectarme de nuevo y es ahí donde me someten a una tercera cirugía. Allí no te cosen, la cicatrización se forma por si misma, tenía que aplicarme una solución salina para incentivarla.

¿Y luego?

Luego volví y el doctor me dijo que regresara a los seis meses para un nuevo control, luego me dijo que lo hiciera el año siguiente, luego otro año después hasta llegar a los cinco años que es cuando, si todo los chequeos salen bien, se considera se ha superado el mal. Afortunadamente, pasado ya los cinco años el médico me dijo que no tengo que volver por esa causa. Lo que corresponde ahora son los chequeos rutinarios como a cualquier otra persona de mi edad.

¿Algún consejo?

Que tanto hombre como mujer después de los 45 años se chequeen el colon, es un asesino silente, cuando te das cuenta que algo anda mal puede ser muy tarde.