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El "Ku Klux Klan" del arte dominicano

Una lucha popular contra opiniones retrógradas

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El Ku Klux Klan del arte dominicano
Pochy Familia obtuvo el Soberano hace años haciendo... merengue de calle.

SD. Todos los años prácticamente en los mismos meses se presentan las mismas cosas. Como si el pueblo no tuviese memoria, cuatro o cinco personas se erigen en los líderes del gusto popular y de la moral pública. Este año no ha sido la excepción, ha habido más de lo mismo. Con la gravedad que en este caso han tenido muy mala memoria, a estos cuatro o cinco sensores de la moral y el gusto popular, se les olvidó que en 1993 esa misma institución que se llama Acroarte, que es auspiciada por la Cervecería Nacional, otorgaba no sólo un Casandra como Orquesta del Año a Pochy Familia, sino también El Soberano, máximo reconocimiento que se entrega a un artista criollo en nombre de Casandra Damirón.

La negación de la calle

Dieciséis años después, Acroarte se niega a reconocer la manifestación popular llamada "merengue de calle o urbano", que como dijimos en el artículo anterior viene de la cultura Guloya y del Alí Babá.

Esta vez se equivocaron, ya que hay todo un pueblo que apoya que este subgénero del merengue sea reconocido y premiado. Como experiencia, puedo decir que en varias oportunidades artistas manejados por mí han recibido Casandras, este es uno de los argumentos que plantea Acroarte cada vez que quiere refutar una opinión no favorable de nuestra parte.

Hay reconocimientos que no se pueden negar ya que son obvios para el público. Cuando el grupo Negros fue reconocido con cinco Casandras, dos días antes de la premiación tuve una discusión con el presidente de Acroarte de aquel entonces, Félix Vinicio Lora, a propósito de unas invitaciones para compañías multinacionales que deseaban tener una representación en el evento y se me negó. A raíz de esto se pensaba que no le iban a entregar los reconocimientos y yo decía que tenían que dárselos porque el pueblo lo estaba exigiendo. Eso pasa ahora el pueblo esta exigiendo que se reconozca a quien se lo ganó.

Cosas curiosas

Este año pasan cosas muy curiosas; uno de los grupos más sobresalientes a nivel internacional, Aventura, ha sido bajado en término de nominaciones (en su mejor año). Dentro de muy poco tiempo sabremos por qué lo bajaron y por qué otros que no son reconocidos, ni siquiera en el país, han aumentado como cantantes sus nominaciones en el Casandra.

En ese sentido, en una conversación que sostuve hace unos días con Juan Basanta me decía que Acroarte se ha convertido en el Ku Klux Klan del arte dominicano. Yo imagino que sus miembros sabrán lo que es eso y no tengo que explicarlo, porque desgraciadamente lo medular de Acroarte, en muchos, es su falta de cultura, de conocimiento.

Dentro de esas cuatro o cinco personas que son la rémora de Acroarte, vemos posiciones fatuas, hablan al estilo del siglo XIX, afirman cosas para tapar su incultura, no son capaces de leer ni un poquito, todavía creen que Superman vive, y estas personas, que quizá no tengan mala intención, pero tienen el abismo de una incultura, de una incapacidad supina, es necesario que se informen, que vuelvan a los barrios en los cuáles ellos nacieron y se den cuenta de lo que está pasando en esos mismos barrios.

No tuvimos la oportunidad de nacer allí, sin embargo conocemos de esa realidad por nuestros estudios, experiencias y por el contacto directo con la juventud de los mismos. Se creen qua a través de un saco, una corbata, unos pantalones y unos zapatos han escalado al estatus que hoy creen que tienen; no hay peor situación para una persona que no reconocer su pasado.

Desconocen cuál es la dinámica social que cataliza la creatividad de la juventud actual para expresarse con los medios que tiene a su alcance. Qué bueno que hay todo un pueblo que apoya las nuevas manifestaciones musicales; mi voz es una más. Hace tres o cuatro años era una sola, cuando hablaba del crimen de coartar la libertad de la juventud dominicana al negarse la revelación del año. Mi voz es ahora una más porque el pueblo entero se ha integrado.

Quiero llamar la atención a quienes patrocinan los premios Casandra. Dije en un artículo hace unos meses, que la cerveza la consumen los barrios, no escuchando a Pavarotti, sino bailando merengue de calle o hip hop. Ambos géneros ya están metidos en el gusto popular y en el caso del merengue de calle, comienza a destacarse en los mercados norteamericano y europeo.

Soberano

En 1993 Pochy Familia recibió el Soberano, gracias a que se impuso en el gusto popular con merengue de calle. El género que, según algunos existe desde hace veinte años, sigue sin ser reconocido en los Premios Casandra.