El Mayimbe, prístino; la Reina, regia
SD . Rafa Rosario y Víctor Víctor se ponían de pie y bailaban (no entre sí), mientras se fotografiaban con admiradoras que llegaban a pedirles una instantáneas. Milagros Holguín seguía ausente. Pedrito Núñez se aseguraba fr que todo estuviese a punto. Maritza Urbáez se pasó con fichas. Antonio Espaillat andaba serio la noche del primer lunes de enero en Jet Set.
La Reina, es decir, Milly Quezada, con su nueva imagen, le entró al año con más ganas, nuevos temas, mucho sabor y hasta más movimientos en escena. Los técnicos -siempre los técnicos, ahora les llaman diskjokers-, no daban pie con bola en lo del micrófono de Milly que a veces, en las graves, se perdía en el crucigrama de su banda. Ella vino a poner a gozar a la gente, y lo logró.
Luego fue el Mayimbe, Fernando Villalona, con la voz más prístina, y la banda ajustada como un guante de seda, ques cerraron la noche con un nivel que hace tiempo no se veía en escena por el intérprete de "Dominicano soy", tema con el cual casi llega al paroxismo. Noche de historia.
La Reina, es decir, Milly Quezada, con su nueva imagen, le entró al año con más ganas, nuevos temas, mucho sabor y hasta más movimientos en escena. Los técnicos -siempre los técnicos, ahora les llaman diskjokers-, no daban pie con bola en lo del micrófono de Milly que a veces, en las graves, se perdía en el crucigrama de su banda. Ella vino a poner a gozar a la gente, y lo logró.
Luego fue el Mayimbe, Fernando Villalona, con la voz más prístina, y la banda ajustada como un guante de seda, ques cerraron la noche con un nivel que hace tiempo no se veía en escena por el intérprete de "Dominicano soy", tema con el cual casi llega al paroxismo. Noche de historia.
Alfonso Quiñones
Alfonso Quiñones