El papel de los padres en la creación de hábitos de estudio
Aún cuando la persona haya crecido sin hábito de estudio, puede adquirirlo gracias a técnicas que le ayudan a lograrlo

El hábito de estudio es una conducta que se aprende desde los primeros años de vida y que ha de ser creado con la asignación de tareas específicas, aun sean tan simples como los recortados del preescolar.
Pero el hábito de estudio no cae del cielo ni nace solo. Tampoco aparece repentinamente. Para crearlo, es necesaria la labor consistente y persistente de los padres, quienes habrán de asignar las tareas al niño poco a poco, hasta que se acostumbre, según explica la psicóloga clínica Eugenia González.
"Un hábito es una conducta que de tanto repetirse se instaura en el ser humano. Los hay positivos y negativos, y entre los positivos está el del estudio", expresa.
González cita un aspecto importante a tomar en cuenta para crear hábito de estudio, que es la memoria para a partir de ahí, definir el tipo de aprendizaje más conveniente.
Ello así porque hay personas que aprenden más con lo que ven o leen, por lo que su aprendizaje es visual, mientras otras aprenden mejor a través de lo que escuchan. Detectando este detalle es más fácil crear las condiciones del hábito de estudio, explica la psicóloga.
Pero si bien lo ideal es crear el hábito de estudio a temprana edad, ello no significa que una persona que creció sin él no lo pueda adquirir, pues hay técnicas para lograrlo.
Pero, ¿cómo?, se preguntarán muchos padres. Para responder a esta interrogante la psicóloga Eugenia González da algunas pautas:
Ubicar un espacio que no esté cargado con muchos adornos para que no haya distracción.
Procurar una temperatura adecuada: ni acondicionador de aire demasiado frío que obligue a acurrucarse, ni calor asfixiante que lleve a abanicarse con el mismo cuaderno.
Buena iluminación. Se debe tomar en cuenta que las luces muy tenues tienden a deprimir. Se recomiendan la luz del día y las fluorescentes.
Comodidad, aunque no a tal extremo que el estudiante se duerma. Debe estar cómodo, pero en una posición correcta y erguida.
Establecer un horario fijo.
Estudiar siempre en el mismo lugar. "No es bueno estudiar hoy en la habitación, mañana en la sala, al otro día en la oficina, debe hacerse en el mismo lugar, para que éste se asocie con el estudio", aclara González.
Pero el hábito de estudio no cae del cielo ni nace solo. Tampoco aparece repentinamente. Para crearlo, es necesaria la labor consistente y persistente de los padres, quienes habrán de asignar las tareas al niño poco a poco, hasta que se acostumbre, según explica la psicóloga clínica Eugenia González.
"Un hábito es una conducta que de tanto repetirse se instaura en el ser humano. Los hay positivos y negativos, y entre los positivos está el del estudio", expresa.
González cita un aspecto importante a tomar en cuenta para crear hábito de estudio, que es la memoria para a partir de ahí, definir el tipo de aprendizaje más conveniente.
Ello así porque hay personas que aprenden más con lo que ven o leen, por lo que su aprendizaje es visual, mientras otras aprenden mejor a través de lo que escuchan. Detectando este detalle es más fácil crear las condiciones del hábito de estudio, explica la psicóloga.
Pero si bien lo ideal es crear el hábito de estudio a temprana edad, ello no significa que una persona que creció sin él no lo pueda adquirir, pues hay técnicas para lograrlo.
Pero, ¿cómo?, se preguntarán muchos padres. Para responder a esta interrogante la psicóloga Eugenia González da algunas pautas:
Ubicar un espacio que no esté cargado con muchos adornos para que no haya distracción.
Procurar una temperatura adecuada: ni acondicionador de aire demasiado frío que obligue a acurrucarse, ni calor asfixiante que lleve a abanicarse con el mismo cuaderno.
Buena iluminación. Se debe tomar en cuenta que las luces muy tenues tienden a deprimir. Se recomiendan la luz del día y las fluorescentes.
Comodidad, aunque no a tal extremo que el estudiante se duerma. Debe estar cómodo, pero en una posición correcta y erguida.
Establecer un horario fijo.
Estudiar siempre en el mismo lugar. "No es bueno estudiar hoy en la habitación, mañana en la sala, al otro día en la oficina, debe hacerse en el mismo lugar, para que éste se asocie con el estudio", aclara González.
Diario Libre
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