El poeta Enriquillo Sánchez ya es posteridad

Alfonso Quiñones
Santo Domingo. El mes próximo Enriquillo Sánchez hubiese cumplido 57 años, exactamente el 25 de agosto. Una diabetes que padeció durante más de venite años y problemas cardiacos, terminaron con su vida en el alba del día de ayer.
Desde 1966 comenzó a irrumpir en la vida literaria dominicana a través del Concurso Dominicano de Cuentos. Luego, con su obra poética, ensayística y narrativa, se convirtió en una de las voces más altas de la literatura del país.
Fue un articulista provocador y un espadachín de la interrogación, así lo recuerdan muchos de sus amigos, que despertaron ayer con la noticia del deceso, en momentos en que recibía atenciones médicas en el Centro de Ginecología y Obstetricia de la avenida Independencia.
"No creo que abunde en la literatura dominicana una prosa como la de Enriquillo Sánchez; era un poeta excelso, combinaba la creatividad poética con una cultura general amplia y vivida", expresó al enterarse de la muerte quien fuera su amigo, el periodista y escritor Pablo Mackinney. "Era un hombre de una sensibilidad especial. Nos debíamos demasiados vinos, hablábamos mucho por teléfono y en los últimos tiempos no nos juntamos todo lo que yo hubiera querido", abundó. "Refiriéndome al columnista que fue, es difícil que aparezca otro que maneje tan bien como él concepto de periodismo literario. Su libro "Para uso oficial solamente" es una fiesta".
Un libro que quiso
ver publicado
José Rafael Lantigua confiesa que la obra de Enriquillo Sánchez influenció de manera determinante en su creación. "Yo era un muchacho de provincia y Enriquillo publicaba unas famosas páginas en la revista Ahora de aquellos tiempos, que se llamaban "Los palotes de Ahora", semanalmente comentaba la cultura con un sabor que hizo escuela aquí. Yo hasta coleccionaba aquellos "palotes" y nunca pude pensar que algún día me trasladaría a la capital y hasta sería amigo de él. Cuando nace en 1985 "Biblioteca", en gran medida recoje el gran legado que Enriquillo había dejado ya de hacer en aquellos "Palotes" que eran lectura obligada de todo el que estaba en las letras. En ese sentido abrió un camino para el análisis, la promoción literaria y del autor. Él le daba su sabor con mucha gracia y enorme talento" Y confirmó, "Su obra quizás no ha recibido toda la atención que merece. he dicho en otros momentos que Enriquillo es un ensayista de primer mundo, que lamentablemente se quedó en el marco estrecho de la insularidad. Leo muchos ensayistas de renombre, sobre todo esos que nos llegan de España, y creo que les falta el gran sustento cultural, el estilo sólido, punzante, hurticante que Enriquillo enarbolaba".
Sobre un libro de ensayos que Enriquillo deseaba ver publicado Lantigua, que fuera miembro del jurado que le premió dijo: "El año pasado el jurado del Premio Nacional de Ensayo le premiamos un libro que analiza la realidad del mundo; se sale de la literatura para analizar los acontecimientos del 11 de septiembre. Siempre esperó que ese libro se publicara, pero lamentablemente no llegó a salir y él vivía preguntando constantemente sobre ese libro".
Acerca del libro que no pudo ver publicado en vida, el también poeta Mateo Morrison, funcionario de la Secretaría de Estado de Cultura, confirmó a DL que el mismo debía salir de imprenta el libro saldrá de imprenta supuestamente el próximo día 27 de julio, a la vez que lamentó que Enriquillo Sánchez no hubiese visto su libro publicado.
[b]Un estudio pendiente[/b]
Por su parte Avelino Stanley expresó que la obra de Enriquillo Sánchez estaba en plena producción y madurez en estos momentos.
"Deja varios libros inéditos, se trata de uno de nuestros más brillantes escritores, hablando de manera general, porque tanto como poeta, como articulista o ensayista, era uno de nuestros mejores creadores".
Enriquillo había ganado en Nicaragua el Premio Internacional de Poesía Latinoamericana "Rubén Darío" con "Sherif (c)on ice cream soda" (1985). Publicó también, "Pájaro dentro de la lluvia" (1983), "Convicto y confeso I" (1989), "Musiquito, anales de un déspota y un bolerista" (1993), "Memoria del azar" y "Para uso oficial solamente" (2000), entre otros.
Santo Domingo. El mes próximo Enriquillo Sánchez hubiese cumplido 57 años, exactamente el 25 de agosto. Una diabetes que padeció durante más de venite años y problemas cardiacos, terminaron con su vida en el alba del día de ayer.
Desde 1966 comenzó a irrumpir en la vida literaria dominicana a través del Concurso Dominicano de Cuentos. Luego, con su obra poética, ensayística y narrativa, se convirtió en una de las voces más altas de la literatura del país.
Fue un articulista provocador y un espadachín de la interrogación, así lo recuerdan muchos de sus amigos, que despertaron ayer con la noticia del deceso, en momentos en que recibía atenciones médicas en el Centro de Ginecología y Obstetricia de la avenida Independencia.
"No creo que abunde en la literatura dominicana una prosa como la de Enriquillo Sánchez; era un poeta excelso, combinaba la creatividad poética con una cultura general amplia y vivida", expresó al enterarse de la muerte quien fuera su amigo, el periodista y escritor Pablo Mackinney. "Era un hombre de una sensibilidad especial. Nos debíamos demasiados vinos, hablábamos mucho por teléfono y en los últimos tiempos no nos juntamos todo lo que yo hubiera querido", abundó. "Refiriéndome al columnista que fue, es difícil que aparezca otro que maneje tan bien como él concepto de periodismo literario. Su libro "Para uso oficial solamente" es una fiesta".
Un libro que quiso
ver publicado
José Rafael Lantigua confiesa que la obra de Enriquillo Sánchez influenció de manera determinante en su creación. "Yo era un muchacho de provincia y Enriquillo publicaba unas famosas páginas en la revista Ahora de aquellos tiempos, que se llamaban "Los palotes de Ahora", semanalmente comentaba la cultura con un sabor que hizo escuela aquí. Yo hasta coleccionaba aquellos "palotes" y nunca pude pensar que algún día me trasladaría a la capital y hasta sería amigo de él. Cuando nace en 1985 "Biblioteca", en gran medida recoje el gran legado que Enriquillo había dejado ya de hacer en aquellos "Palotes" que eran lectura obligada de todo el que estaba en las letras. En ese sentido abrió un camino para el análisis, la promoción literaria y del autor. Él le daba su sabor con mucha gracia y enorme talento" Y confirmó, "Su obra quizás no ha recibido toda la atención que merece. he dicho en otros momentos que Enriquillo es un ensayista de primer mundo, que lamentablemente se quedó en el marco estrecho de la insularidad. Leo muchos ensayistas de renombre, sobre todo esos que nos llegan de España, y creo que les falta el gran sustento cultural, el estilo sólido, punzante, hurticante que Enriquillo enarbolaba".
Sobre un libro de ensayos que Enriquillo deseaba ver publicado Lantigua, que fuera miembro del jurado que le premió dijo: "El año pasado el jurado del Premio Nacional de Ensayo le premiamos un libro que analiza la realidad del mundo; se sale de la literatura para analizar los acontecimientos del 11 de septiembre. Siempre esperó que ese libro se publicara, pero lamentablemente no llegó a salir y él vivía preguntando constantemente sobre ese libro".
Acerca del libro que no pudo ver publicado en vida, el también poeta Mateo Morrison, funcionario de la Secretaría de Estado de Cultura, confirmó a DL que el mismo debía salir de imprenta el libro saldrá de imprenta supuestamente el próximo día 27 de julio, a la vez que lamentó que Enriquillo Sánchez no hubiese visto su libro publicado.
[b]Un estudio pendiente[/b]
Por su parte Avelino Stanley expresó que la obra de Enriquillo Sánchez estaba en plena producción y madurez en estos momentos.
"Deja varios libros inéditos, se trata de uno de nuestros más brillantes escritores, hablando de manera general, porque tanto como poeta, como articulista o ensayista, era uno de nuestros mejores creadores".
Enriquillo había ganado en Nicaragua el Premio Internacional de Poesía Latinoamericana "Rubén Darío" con "Sherif (c)on ice cream soda" (1985). Publicó también, "Pájaro dentro de la lluvia" (1983), "Convicto y confeso I" (1989), "Musiquito, anales de un déspota y un bolerista" (1993), "Memoria del azar" y "Para uso oficial solamente" (2000), entre otros.
Diario Libre
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