En busca del mineral perdido
SANTO DOMINGO. Los suplementos vitamínicos forman parte de nuestra dieta diaria. Si en un arranque de curiosidad le damos la vuelta a la cajita, nos encontramos una serie de elementos que nos remontan al pasado oscuro de la química orgánica y su famosa tabla periódica. ¿Qué hace el cromo en una lista necesaria para el cuerpo? Y el zinc… ¿será el mismo de las hojas que se usan en construcción?
Necesitamos ciertos minerales en cantidades muy específicas para que el cuerpo funcione adecuadamente y, salvo que un profesional le haya enseñado, saber reconocerlos o encontrarlos puede resultar muy complicado. Con una dieta equilibrada tiene bastantes posibilidades de cubrir sus necesidades en términos de vitaminas y minerales. Pero no garantías.
¿Qué tan equilibrada piensa que es su dieta? Es la pregunta del millón de pesos. Veamos los minerales, para qué los necesitamos y dónde los obtenemos:
Azufre: es necesario para que el organismo produzca tejidos a base de proteínas, entre ellos el pelo, la piel y las uñas. Es componente de cuatro aminoácidos esenciales y se implica en acción antioxidante y en la función hepática. El azufre se encuentra en proteínas animales (huevos, carnes, pescado); ciertos tipos de verduras, frutos secos y legumbres.
Boro: el mineral traza boro parece desempeñar un papel importante en la activación de ciertas hormonas (entre ellas el estrógeno) y en consecuencia, ayuda a mantener la integridad de la estructura ósea reduciendo el riesgo de osteoporosis. Se cree que la alta ingesta de boro es uno de los diversos factores que explican por qué los vegetarianos son menos propensos a la osteoporosis que aquellos que consumen carne.
Se encuentra en nueces, frutas y verduras verdes.
Calcio: Casi todo el mundo sabe que el calcio es esencial para tener unos huesos y dientes saludables y que sin él aumentamos la posibilidad de desarrollar osteoporosis. Pocos saben que también esta implicado en la regulación de la función nerviosa y muscular y en varios aspectos de la salud cardiovascular.
¿Dónde está el calcio? En productos lácteos, nueces y semillas, pescados que se consumen con sus huesos (sardinas, macarela, salmón…), verduras de hojas verdes, tofu y legumbres.
Cromo: este mineral tiene una importancia vital para el control del azúcar en sangre y su presencia es necesaria para que la insulina funcione normalmente, lo que es sumamente importante para personas con diabéticos o en riesgo de desarrollarla.
Aunque no existen datos sólidos, se cree que la falta de cromo está relativamente extendida en el mundo desarrollado y sigue agravándose si se sigue un estilo de vida sedentario y una dieta con muchos alimentos refinados.
El cromo se encuentra en los huevos, carne de res, vino, pan integral, pan de centeno, pimienta negra, manzanas, papas, ostras y naranja.
Cobre: El cobre es necesario para la salud de nuestra sangre, porque ayuda a mantener las membranas de los glóbulos rojos y está implicado en el metabolismo del hierro y en la producción de hemoglobina. También es esencial para la producción de estructuras basadas en colágeno (articulaciones y arterias) y para el funcionamiento de los sistemas nervioso e inmune. Toma parte en la absorción del zinc, otro mineral que necesitamos.
El cobre aparece en los mariscos, nueces y semillas, tomate concentrado, champiñones y tempeh.
Fósforo: Todas las células del cuerpo necesitan fósforo para producir energía. Trabaja estrechamente con el calcio para mantener la integridad estructural del esqueleto. Se ha relacionado la osteoporosis con un desequilibrio en la proporción de fósforo y calcio en el organismo.
El fósforo se encuentra en alimentos proteínicos de cualquier tipo, especialmente los productos lácteos que son especialmente útiles debido a que también contienen calcio.
En la próxima semana, seguimos….
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