Esofagitis, una afección de moda
Este padecimiento es muy común en personas con desórdenes alimenticios

SANTO DOMINGO. La paciente María López tenía aproximadamente dos meses sintiendo dolor de estomago, agrura en el paladar, acidez... Pero nunca se imagino que algo tan sencillo como la esofagitis podía traerle tantos problemas a su organismo. Según explica, Jeanette Domínguez, gastroenterologa del Centro Médico Moderno, la esofagitis no es más que el proceso inflamatorio de la mucosa del esófago.
"Hoy en día la población sufre de esta afección y cree que tomando algún medicamento para el estómago puede apaciguar el mal", explica la especialista.
Sus principales causas son infecciones por bacterias, hongos: cándida (que normalmente es un comensal en nuestra boca), parásitos, medicamentos como la aspirina y suplementos de vitamina "C".
¿Qué síntomas produce?
Pirosis: Es la sensación de ardor o quemazón que surge del estómago y puede irradiarse por el área retroesternal hacia el cuello. Aparece unos 30-60 minutos después de la ingesta de alimentos. Suele aliviarse con la toma de antiácidos aunque sea de manera transitoria. Cuando es muy intensa, el paciente puede percibirla como dolor en epigastrio o a nivel retroesternal.
Disfagia: Sensación de que el alimento se detiene en su paso desde la boca hasta el estómago. Puede deberse a una alteración de la motilidad esofágica ó a la existencia de una lesión orgánica, bien sea una esofagitis o una estenosis péptica
Odinofagia: Deglución dolorosa a nivel retroesternal. Dolor de leve intensidad, suele indicar causa infecciosa de la esofagitis.
Dependiendo de la severidad de los hallazgos y de los síntomas, es importante valorar la intensidad, la frecuencia y la duración de los síntomas de reflujo, ya que muchas de las personas que consultan, sobre todo en atención primaria, tendrán síntomas leves u ocasionales y en ellos el manejo debe ser diferente al de los pacientes con síntomas más frecuentes y que inciden negativamente en la calidad de vida.
En los sujetos con reflujo ocasional que no incide en la calidad de vida y sin síntomas de alarma no existen datos concluyentes respecto a su manejo. Dada la benignidad de la afección, el tratamiento demanda (tomar la medicación únicamente cuando se presentan los síntomas de pirosis o regurgitación), con antiácidos y/o antisecretores, junto con las medidas higiénico-dietéticas, parece que puede ser suficiente en la mayoría de los casos.
La decisión de usar antagonistas H2 (ranitidina, famotidina) IBP(inhibidores de bomba de protones:omeprazol, lansoprazol, esomeprazol) o antiácidos puede depender de la rapidez de acción del fármaco, la respuesta individual y el precio del producto.
MEDIDAS y DIAGNóSTICO
Medidas dietéticas: evitar los alimentos que relajan el esfínter esofágico inferior: chocolate, grasas, zumo de naranja, café, alcohol, abstenerse de fumar, no llevar prendas que aumenten la presión abdominal como las fajas, corregir el sobrepeso, el estreñimiento, no tomar líquidos con las comidas, no acostarse después de la ingesta de alimentos, elevar la cabecera de la cama unos 30°.
La sospecha de esofagitis se puede determinar por medio de una endoscopia, durante la cual se tomarán unas pequeñas muestras de tejido.
La biopsia es imprescindible porque la simple apariencia del esófago no permite asegurar el diagnóstico.
yhilario@diariolibre.com
"Hoy en día la población sufre de esta afección y cree que tomando algún medicamento para el estómago puede apaciguar el mal", explica la especialista.
Sus principales causas son infecciones por bacterias, hongos: cándida (que normalmente es un comensal en nuestra boca), parásitos, medicamentos como la aspirina y suplementos de vitamina "C".
¿Qué síntomas produce?
Pirosis: Es la sensación de ardor o quemazón que surge del estómago y puede irradiarse por el área retroesternal hacia el cuello. Aparece unos 30-60 minutos después de la ingesta de alimentos. Suele aliviarse con la toma de antiácidos aunque sea de manera transitoria. Cuando es muy intensa, el paciente puede percibirla como dolor en epigastrio o a nivel retroesternal.
Disfagia: Sensación de que el alimento se detiene en su paso desde la boca hasta el estómago. Puede deberse a una alteración de la motilidad esofágica ó a la existencia de una lesión orgánica, bien sea una esofagitis o una estenosis péptica
Odinofagia: Deglución dolorosa a nivel retroesternal. Dolor de leve intensidad, suele indicar causa infecciosa de la esofagitis.
Dependiendo de la severidad de los hallazgos y de los síntomas, es importante valorar la intensidad, la frecuencia y la duración de los síntomas de reflujo, ya que muchas de las personas que consultan, sobre todo en atención primaria, tendrán síntomas leves u ocasionales y en ellos el manejo debe ser diferente al de los pacientes con síntomas más frecuentes y que inciden negativamente en la calidad de vida.
En los sujetos con reflujo ocasional que no incide en la calidad de vida y sin síntomas de alarma no existen datos concluyentes respecto a su manejo. Dada la benignidad de la afección, el tratamiento demanda (tomar la medicación únicamente cuando se presentan los síntomas de pirosis o regurgitación), con antiácidos y/o antisecretores, junto con las medidas higiénico-dietéticas, parece que puede ser suficiente en la mayoría de los casos.
La decisión de usar antagonistas H2 (ranitidina, famotidina) IBP(inhibidores de bomba de protones:omeprazol, lansoprazol, esomeprazol) o antiácidos puede depender de la rapidez de acción del fármaco, la respuesta individual y el precio del producto.
MEDIDAS y DIAGNóSTICO
Medidas dietéticas: evitar los alimentos que relajan el esfínter esofágico inferior: chocolate, grasas, zumo de naranja, café, alcohol, abstenerse de fumar, no llevar prendas que aumenten la presión abdominal como las fajas, corregir el sobrepeso, el estreñimiento, no tomar líquidos con las comidas, no acostarse después de la ingesta de alimentos, elevar la cabecera de la cama unos 30°.
La sospecha de esofagitis se puede determinar por medio de una endoscopia, durante la cual se tomarán unas pequeñas muestras de tejido.
La biopsia es imprescindible porque la simple apariencia del esófago no permite asegurar el diagnóstico.
yhilario@diariolibre.com
Yohanna Hilario
Yohanna Hilario