×
Versión Impresa
Edición Impresa.
Secciones
Última Hora
Podcasts
Encuestas
Servicios
Plaza Libre
Efemérides
Cumpleaños
RSS
Herramientas
Más
Contáctanos
Sobre Diario Libre
Aviso Legal
Redes Sociales

Gobernante y estadista

El gobernante y el estadista son dos personajes diferentes en la ciencia de gobierno.

El gobernante se conforma con mandar y cumplir con el período para el que fue elegido. No intenta cambiar el paisaje, ni esforzarse lo suficiente como para crear instituciones fuertes que den otro rumbo a la comunidad que le tocó mandar.

El estadista, por el contrario, quiere influir en la historia, quiere provocar cambios, tanto en la estructura material del país, como en el complejo campo de sus instituciones. Mientras al gobernante le basta el puesto que tiene en la historia, al estadista le interesa estar en los primeros bancos del teatro.

No puede decirse que el gobernante sea un ser del montón, porque al escalar al puesto de mando demostró ciertas cualidades, pero al llegar allí, le faltó la iniciativa, la fuerza, el brío y empuje necesario para impactar en la gente de manera positiva.

El gobernante, por su parsimonia, puede que cometa pocos errores. Eso no le preocupa al estadista que sabe que para abrir un camino habrá que cortar árboles y rellenar hondonadas.

El estadista posee una visión que le permite ver más allá de la curva. El gobernante se conforma con sortear las crisis. El riesgo para el estadista es que a veces sus ideas de futuro no son bien comprendidas.

El juicio de la posteridad, finalmente, es lo que define a ambos actores. El estadista siempre saldrá bien juzgado con el paso de los años. El gobernante sólo será una anotación en los libros de historia.

atejada@diariolibre.com

Periódico líder de República Dominicana centrado en las noticias generales y el periodismo innovador.