"Yo soy, mi amor, una mánager": Wendey, el apoyo de Brayan Martínez fuera de la cancha
La creadora de contenido cuenta cómo acompaña al jugador del club Mauricio Báez juego tras juego

En la cancha de baloncesto, Brayan Martínez es mayormente reconocido por su desempeño en el Club Mauricio Báez y la selección dominicana. Sin embargo, existen hoy quienes lo reconocen por otro nombre: "el habilidoso".
Detrás de esa faceta está su esposa, Wendey Dos Santos, creadora de contenido que ha encontrado en el humor y la cotidianidad una manera de conectar con miles de seguidores. Ella es también una profesional del sector financiero.
Martínez viene de conquistar oro en baloncesto 3x3 en Santo Domingo 2026, junto a Gerardo Suero, Shamil Ballas y Rayner Moquete. Con ellos también juega en busca de un posible cuarto campeonato consecutivo para el club de Villa Juana.
Una pareja que juega en equipo
A través de TikTok e Instagram, Wendey ha formado una comunidad a la que denomina "team popillin". Según explica en su página web, se identifica con el término pues combina las palabras "popi" y "cuerillin".
Con ellos procura mantener una relación que va más allá de los mensajes directos. Desde actividades en centros de diversión hasta viajes y experiencias de marca, Wendey apuesta por su carisma y entusiasmo para propiciar encuentros con sus seguidores.
Ahora, apoya a Brayan en su rol de ala-pívot y alero para el Mauricio Báez, equipo que suma 11 títulos del Torneo de Baloncesto Superior del Distrito Nacional. El conjunto lidera la tabla de posiciones del Grupo A (5-3).
Es hermano de las voleibolistas Brayelin y Jineiry Martínez, integrantes de la selección dominicana "Reinas del Caribe". La familia comparte así una historia vinculada al deporte, aunque cada uno ha construido su propia trayectoria.
Una boda en vivo
El 26 de julio de 2025, Brayan y Wendey contrajeron matrimonio en el Templo Patronal Nuestra Señora de las Mercedes, en la Zona Colonial de Santo Domingo. Tienen un año de casados y tres de noviazgo.
La pareja respondió a peticiones de los internautas y compartieron en tiempo real distintos momentos de la ceremonia. Esto los llevó a captar un mayor segmento de público.
Brayan caminó hacia el altar acompañado de su madre, Agripina Martínez, y de su suegra, Merlyn González. Wendey acompañó a su hijastro Bryce antes de entrar a la iglesia del brazo de su padre, el ingeniero y asesor Federico Duval.
Vida de "WAG"
Durante el partido del pasado sábado 10 de octubre entre Mauricio Báez y Bameso, Diario Libre conversó con Wendey sobre la rutina que comparte con su esposo, su participación en la carrera deportiva del jugador, y la manera en que ambos manejan las emociones que acompañan al baloncesto.
—¿Cómo es un día normal de juego para ustedes?
En un día normal de juego, Brayan se levanta temprano para ir al gimnasio. Yo me quedo un poquito acostadita porque tengo que descansar este cuerpo y me pongo a trabajar en la casa.
Brayan vuelve del gimnasio, se pone a jugar PlayStation y come súper bien ese día, no tanto como yo, pero ahí vamos. Luego, si Brayan tiene juego, normalmente él echa una «pavita» de una o dos horas. Yo no, porque sigo trabajando.
Luego él viene a la cancha mientras yo me maquillo, porque duro mucho maquillándome. Nunca me espera. Y luego nos encontramos aquí, en la cancha, con las mejores ganas de ganar.
—¿Cómo manejan las emociones del baloncesto en casa?
En la casa no se habla del juego y no se revisan las redes sociales ni los comentarios negativos, por lo menos el día del juego. Si hay algo muy grande que debamos saber, eso ya es al día siguiente. O nos reímos o lo abordamos de una forma un poquito profesional, pero sin estrés.
—¿Qué cosas hacen como pareja fuera del baloncesto?
Si tú supieras que Brayan y yo compartimos muchas cosas personales, además de que tenemos al niño Bryce, que es mi hijastro. Compartimos muchos gustos. Nos encanta el chisme, chismeamos muchísimo y nos gusta coger para el interior.

O sea, tenemos una vida muy separada del baloncesto, pero no dejamos de ver juegos. Siempre vemos los juegos, pero, en verdad, tenemos muchas cosas en común que no son necesariamente de baloncesto.
—¿Qué tanto te involucras en su desempeño? ¿Le haces sugerencias?
Claro, yo soy su mejor crítica. Cuando él juega mal, yo se lo digo, y cuando juega bien, también se lo digo. Cuando escucho comentarios negativos, se lo digo también para que él no se acerque a esas personas, porque aquí sufren mucho de eso. Pero yo soy, mi amor, una mánager.
—¿Qué quisieras decirle con respecto a la temporada?
Pues que le deseo mucha suerte a mi esposo. Él está muy preparado y con muchas emociones. Esperamos que gane y que todos vengan a apoyar, porque de verdad que está muy chula la Arena y el equipo está de verdad bien conformado este año.
El próximo compromiso del Club Mauricio Báez será el viernes 16 de octubre cuando se enfrente al Club San Lázaro a las 9:00 p.m. en la Arena Banreservas Virgilio Travieso Soto.



Tammy Cuevas