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Festival Presidente de Música Latina se despide hasta el 2007

¿Cuánta economía se mueve en tres días alrededor del evento?

Santo Domingo . Un trono plateado, en el que Daddy Yankee descendió al barrio fino congregado en el Estadio Félix Sánchez, marcó el inicio del final de la sexta edición del Festival Presidente de Música Latina.

Monserrate y Dj Urban, el dominicano, 10 bailarines y 50 mil voces de respaldo, le dijeron al Cangri que es cierto que el reggaetón llegó para quedarse. "Hay que concientizar a mi gente también, ¿ok?", dijo en algún momento.

Todo había comenzado a las 6 y 15 de la tarde, cuando Krisspy narró: "Dios dijo hágase el flow y heme aquí Santo Domingo". Su propuesta trajo de invitado a Julián Oro Duro, quien lo ayudó a mover la masa, aunque cantar, lo que se dice cantar, pues no se cantó.

"Arrancamos con Krisppy, pero viene Franco de Vita", dijo Milagros Germán. Ese 'pero' es el que denota la falta de guiones contundentes.

Franco De Vita

El venezolano volvió con sus mejores tiempos y sus canciones de antes y de ahora. Un momento emotivo fue la participación de Pavel Núñez que le permitió a Franco obsequiarnos un dueto de dos temas, uno de cada intérprete: "Te di" y "Si la ves" dieron un toque íntimo a su encuentro. Con entusiasmo, De Vita calificó a Pavel Núñez como un "tremendo cantautor dominicano". Después de hora y 20 minutos logró un final más feliz que su apertura, y tras abandonar el escenario, tuvo que volver para cantar "No basta", "Si tu no estás", "Un buen perdedor" y "Traigo una pena".

El turno del ofendido

Llegó el merengue y mandó a parar. Sergio Vargas bromeó con un cambio de look, el pajón desapareció, hasta que llegó su turno. De pronto pensamos que habían asfaltado toda Villa, cuando cantó La quiero a morir y La ventanita. Pero fue una broma, se quitó la peluca y Villa siguió sin asfalto. Algún dijo que no se lo quita hasta que no asfalten las calles de su localidad. El Torito se sintió un gigante y de veras que lo fue. Rafa Rosario abrió cantando ¡Qué buena está la fiesta! y El rompecintura. Rubby dijo lo mejor es no hablar, lo mejor es dejar que se vaya. Rafely trajo La camisa negra en una propuesta escenográfica acertada. Durante una hora exacta desfilaron merengues antológicos que pusieron a delirar a las aproximadamente 50 mil almas de la noche y sabe Dios cuántas por televisión.

Héctor Acosta tuvo la oportunidad de cantar en bachata "Si tu estuvieras" y de inmediato volvió Sergio con su "Dile". Rafa se adueñó del swing y Rubby cerró con "El africano" que dio paso quizás, al momento de mayor espectacularidad de este segmento, con la salida al escenario del querido Johnny Ventura. "Merenguero hasta la tambora" significó el cierre de oro para una producción que cumplió con las expectativas que generó esta propuesta. Con tanto combustible, sólo faltaba La gasolina. Hubo quien dijo 'ahora que venga Daddy Yankee con esa pista ardiendo'. Y claro que vino, porque la lección es la siguiente: no hay que tenerle miedo al reggaetón, que el mismo público que gozó los merengues, deliró también con los reggaetones.

Cuando se apagó la última chispa del último fuego artificial, se habían empleado 15 mil galones diarios de agua, la lluvia había perdonado a los dominicanos y se comenzó a preparar el séptimo Festival Presidente de Música Latina.

Economía

Taxistas, vendedores ambulantes, parqueadores, revendedores de entradas, decenas de empresas que prestan sus servicios dentro del festival, y hasta Kola Real, que colocó 'parasitariamente' una botella gigantesca que se veía desde las gradas, son parte de los flujos de dinero que produce el festival.