HCP.-El niño y la masturbación
Del latín " manu stupratio", que significa seducción por la mano, la masturbación, no es una aberración, tampoco es un pecado, nunca lo ha sido, más bien, es una actividad normal del ser humano, siendo practicada tanto por el hombre como por la mujer.
Los ataques a la masturbación tienen su origen histórico, se ha dicho, que no sólo era pecaminosa, sino que desde la ciencia médica era perjudicial en todo sentido, cosa que no se ha podido demostrar. Se inventaron jaulas y bragueros que impedían a los niños y jóvenes tocar sus genitales y, en 1858 el Dr. Brown célebre cirujano londinense propuso la ablación del clítoris en las niñas que se masturbaban.
No existe en la Biblia ninguna prohibición directa, no se encontrará ni en el viejo, ni en el nuevo testamento algún pasaje que diga "no os masturbéis", y es interesante notar, que la palabra sexo explícitamente no aparece ni una sola vez en las sagradas escrituras. Por lo que podemos deducir, que todo ha sido un invento del hombre.
Al bebé apenas se le quita el pañal tiende a tocarse los genitales lo que puede acompañarse de erección, aunque debemos aclarar que en los niños muy pequeños, estas experiencias no tienen la connotación sexual que el adulto le da, pero no hay dudas, que le produce placer.
Desde el año y medio de edad, el niño se masturba porque le gusta, lo hará hasta los 5 - 6 años cuando medio lo olvidará para retomarlo con más fuerza al llegar a la pubertad, todo eso es normal y los padres no deben regañarlo, ni hacerlo sentir mal o avergonzarlo, no deben tampoco hacerle creer que ha cometido un pecado o que está haciendo algo sucio, porque en definitiva el niño se seguirá masturbando y lo que puede suceder es, que se le cree confusión, frustraciones o rechazo hacia algo tan normal como son sus genitales y el sexo. Si el niño se masturba constantemente, será el síntoma de que algo anda mal a su alrededor.
Para el niño la masturbación y sus genitales no son un problema, lo son para el adulto. Los adultos debemos aprender al igual que el niño, que somos hechura de Dios, por lo que los genitales y el sexo no pueden ser algo malo o sucio.
Puede hacer sus preguntas al pediatra al e-mail: marcosdiazguillén@gmail.com
Marcos Díaz Guillén
Los ataques a la masturbación tienen su origen histórico, se ha dicho, que no sólo era pecaminosa, sino que desde la ciencia médica era perjudicial en todo sentido, cosa que no se ha podido demostrar. Se inventaron jaulas y bragueros que impedían a los niños y jóvenes tocar sus genitales y, en 1858 el Dr. Brown célebre cirujano londinense propuso la ablación del clítoris en las niñas que se masturbaban.
No existe en la Biblia ninguna prohibición directa, no se encontrará ni en el viejo, ni en el nuevo testamento algún pasaje que diga "no os masturbéis", y es interesante notar, que la palabra sexo explícitamente no aparece ni una sola vez en las sagradas escrituras. Por lo que podemos deducir, que todo ha sido un invento del hombre.
Al bebé apenas se le quita el pañal tiende a tocarse los genitales lo que puede acompañarse de erección, aunque debemos aclarar que en los niños muy pequeños, estas experiencias no tienen la connotación sexual que el adulto le da, pero no hay dudas, que le produce placer.
Desde el año y medio de edad, el niño se masturba porque le gusta, lo hará hasta los 5 - 6 años cuando medio lo olvidará para retomarlo con más fuerza al llegar a la pubertad, todo eso es normal y los padres no deben regañarlo, ni hacerlo sentir mal o avergonzarlo, no deben tampoco hacerle creer que ha cometido un pecado o que está haciendo algo sucio, porque en definitiva el niño se seguirá masturbando y lo que puede suceder es, que se le cree confusión, frustraciones o rechazo hacia algo tan normal como son sus genitales y el sexo. Si el niño se masturba constantemente, será el síntoma de que algo anda mal a su alrededor.
Para el niño la masturbación y sus genitales no son un problema, lo son para el adulto. Los adultos debemos aprender al igual que el niño, que somos hechura de Dios, por lo que los genitales y el sexo no pueden ser algo malo o sucio.
Puede hacer sus preguntas al pediatra al e-mail: marcosdiazguillén@gmail.com
Marcos Díaz Guillén
Diario Libre
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