HCP. - Hablando con el pediatra.

Anorexia nerviosa
A la consulta del pediatra llega una madre angustiada porque su hija no come, le acompaña una adolescente muy flaca, una joven triste y sin vida, luciendo el atuendo del gimnasio, como diciendo que ella está en la onda, que hace mucho ejercicio, que está muy bella. Empezamos preguntando: ¿Por qué no come la joven? Y se arma la de Troya. Un dime y direte entre ambas, la madre se queja de que su hija no le obedece, que no come de nada, que la va a matar del disgusto, que no rinde en sus estudios, que a cada paso le da un mareo, que está anémica, que un día la llamarán para decirle que está muerta. La hija lo simula y lo niega todo, mentirosa profesional, dice que come de todo, que ella está muy bien y que la que tiene problemas es su madre, es muy posible que esté en lo cierto.
En el medio está el médico al que le han llevado un problema que probablemente no está en sus manos resolver. Al seguir cuestionando, nos damos cuenta que esa joven ha vivido sola, que han sido muy permisivos con ella, que se espera que el colegio la eduque, porque el padre está muy ocupado en sus negocios y la madre no dispone de tiempo. Necesita ir al salón de belleza, ir dos horas diarias al gimnasio, todas las noches tiene un compromiso en el club o en su grupo de oración y su estatus de funcionaria la deja extenuada al final del día.
Con el tiempo, esa niña puede caer en anorexia nerviosa que es un trastorno alimentario, un rechazo a mantener el peso corporal normal acompañado de una alteración de la percepción de su propio cuerpo. Es una enfermedad más común en las jóvenes y no hay dudas que el hogar y la crianza juegan un papel importante si los padres no cumplen su rol, porque no están en el momento en que la hija necesita de su protección y ejemplo, cuando necesita consolidar su autoestima y confianza.
La anorexia nerviosa, puede poner en peligro de muerte a la persona afectada, la pérdida excesiva de peso produce atrofia del crecimiento, problemas cardíacos, interrupción de la menstruación, osteoporosis, anemia severa, hipotensión, ausencia del deseo sexual y depresión. Muchas niñas la padecen y es muy posible que ellas sólo sean las víctimas y no las responsables.
Puede hacer sus preguntas al pediatra al e-mail: marcosdiazguillén@gmail.com
Marcos Díaz Guillén
Marcos Díaz Guillén