Idealizar la pareja
Todos tenemos en nuestro inconsciente una pareja idealizada que se ha ido construyendo desde nuestro nacimiento hasta nuestra época actual, donde hay conexiones funcionales y disfuncionales en nuestra forma de procesar la información que es la parte cognitiva con lo que es una relación de pareja, lo cual nos permite identificar y reconocer los pensamientos automáticos que nos hacen tener emociones difusas y comportamientos desadaptados en nuestra relación.
Hay una prueba psicológica que se aplica y que corresponde a la terapia cognitiva, conductual breve que permite conocer nuestro nivel de proximidad y lejanía, espacios entre lo que es el hombre y la mujer en una relación de pareja. Esto nos ayuda a ubicarnos en dimensionar, de una forma ajustada, encaje de manera favorable en lo que podemos dar y recibir en la relación. Resulta muy negativo sobredimensionar la idealización.
Lo correcto sería idealizar pero de una de manera racionalmente emotiva porque nuestra pareja un día nos puede fallar. Un ejemplo de irracionalidad constituye decir: "mi pareja nunca me va a fallar".
¿Por qué? Porque si la relación se construye sobre esa base el día que ocurra el fallo, la relación se destruye porque no existe otro punto de referencia.
Afrodisiacos
Algunos expertos aseguran que existen alimentos y pensamientos que son afrodisíacos.
Mientras que para Nadal las bebidas espumantes como el champán (que tienen la propiedad de tornarnos inmediatamente eufóricos) y los mariscos (por ser ricos en potasio, fósforo y sodio, que como proteínas se asimilan rápidamente en el organismo) sirven de afrodisíacos, para Kenya Sanabia, conocedora del tema, el mejor afrodisíaco es tener sexo con alguien que verdaderamente te resulte atractivo físicamente, "no necesariamente tenemos que estar enamorado o quererlo. Ningún alimento va a despertar en ti lo que pueda despertar ese ser que resulta atractivo a tu piel, a tus ojos, a tus oídos, a tu olfato. Ese es el verdadero afrodisíaco. Lo demás puede surtir un efecto placebo, la mente se prepara para eso".
Hay una prueba psicológica que se aplica y que corresponde a la terapia cognitiva, conductual breve que permite conocer nuestro nivel de proximidad y lejanía, espacios entre lo que es el hombre y la mujer en una relación de pareja. Esto nos ayuda a ubicarnos en dimensionar, de una forma ajustada, encaje de manera favorable en lo que podemos dar y recibir en la relación. Resulta muy negativo sobredimensionar la idealización.
Lo correcto sería idealizar pero de una de manera racionalmente emotiva porque nuestra pareja un día nos puede fallar. Un ejemplo de irracionalidad constituye decir: "mi pareja nunca me va a fallar".
¿Por qué? Porque si la relación se construye sobre esa base el día que ocurra el fallo, la relación se destruye porque no existe otro punto de referencia.
Afrodisiacos
Algunos expertos aseguran que existen alimentos y pensamientos que son afrodisíacos.
Mientras que para Nadal las bebidas espumantes como el champán (que tienen la propiedad de tornarnos inmediatamente eufóricos) y los mariscos (por ser ricos en potasio, fósforo y sodio, que como proteínas se asimilan rápidamente en el organismo) sirven de afrodisíacos, para Kenya Sanabia, conocedora del tema, el mejor afrodisíaco es tener sexo con alguien que verdaderamente te resulte atractivo físicamente, "no necesariamente tenemos que estar enamorado o quererlo. Ningún alimento va a despertar en ti lo que pueda despertar ese ser que resulta atractivo a tu piel, a tus ojos, a tus oídos, a tu olfato. Ese es el verdadero afrodisíaco. Lo demás puede surtir un efecto placebo, la mente se prepara para eso".
Diario Libre
Diario Libre