"Italiano, ¡tú no entendiste nada!"

  • La historia de Massimo Borghetti, productor de TV y actor de cine en RD
Massimo Borghetti, en el set de su programa de TV, El Ático.

SANTO DOMINGO. Massimo Borghetti es reconocido por su papel secundario en las dos películas de Sanky Panky, y por su programa de televisión "El Ático". Pero llegó a República Dominicana detrás de una mujer que le debía US$35 mil. Pensó que en tres días resolvería el caso. De eso hace 27 años y medio. Encontró a la mujer en el 2001, "pero estaba sin cuartos, y me pidió dinero a mí", narra el productor y animador de televisión y actor cinematográfico.

Al llegar, Massimo alquiló un carro, y se fue a dar la vuelta al país, detrás de los US$35 mil. "Después de Barahona está Paraíso, antes de Paraíso había una bomba de gasolina que sacaba el combustible a mano. Eché gasolina y cuatro kilómetros después, con un panorama maravilloso a mano izquierda y a mano derecha, se me pinchó una goma, en una carretera de una sola vía, que no permitía dar vuelta, bajo el sol del mediodía, vestido de seda con un pantalón blanco. La goma de repuesta estaba pinchada también, y no sabía qué hacer".

De pronto, se le aparecieron dos hombres con machetes en las manos, y él se metió las manos en los bolsillos, buscando los dólares que tenía para dárselos antes de que lo mataran. Uno le preguntó '¿Qué te pasó?'. "Yo que no hablaba una palabra en español, les dije "O bucatto una goma", con el dinero en la mano. Y me dice, "¡eso no es nada!". Ambos me llevaron a su casa, me dieron comida, bebida, los dos muchachos de la casa se fueron en motor a Barahona, le cogieron los pinchazos a las gomas. Luego llamaron a los vecinos que no sé de dónde salieron, subieron mi carro, le dieron la vuelta. Y me dijeron: "¡Gracias!". Cuando intenté darle cien dólares para agradecerles, me dijeron: "Italiano, ¡Tú no entendiste nada!".

"Ahí me sentí tan mal, que en las 3 horas de viaje de regreso a la capital me decía 'o son estúpidos ellos, o lo soy yo'. Decidí casi llegando que el estúpido era yo. Regresé a Italia, regalé las cuatro cosas que tenía y volví para acá", rememoró.

Massimo Borghetti volvió una sola vez, seis meses después a Italia, y más nunca regresó. Lleva 27 años con su esposa dominicana, tienen un hijo: Massimiliano. "Que me cremen aquí, pero no voy para allá, ni muerto", dice convencido.

En el plató

Acerca de su experiencia cinematográfica, Borghetti asegura que fue maravillosa la experiencia de volver al plató en "Sanky Panky 2". "Lo gocé más, porque logré sentir que lo hice mejor. La primera vez uno no sabe cómo moverse, qué decir, cómo mirar. Estoy seguro que si hago una nueva película puedo hacer un papel dramático. Ahora me siento bien. En la primera no sabía si la cámara me estaba viendo o no", reconoce.

Admite que sus posibilidades son limitadas: "es difícil, el problema es que soy entonado, y con la cara de italiano; es difícil encontrar algo para mí. Me gustaría seguir haciendo cine". Todo comenzó a los 11 años en la escuela, cuando era el suplente del actor principal en una obra de teatro, y al faltar aquel el día de estreno, lo empujaron al escenario ante 1,500 personas. "Y salió todo perfecto. La adrenalina que me insufló, fue algo indescriptible", recuerda quien debutó en un teatro del año 1200.

El Ático

Sobre su programa de televisión, confiesa que hacer El Ático es para él "una fiesta del espíritu". "Siempre lo estoy esperando. Si me dicen, no puede grabar el lunes, me siento mal. Yo necesito saber que todos los lunes voy a Teleantillas, y todo el mundo está ahí. La televisión es mi pasión", dice sonriendo.

El Ático ha sufrido cambios en la estructura. Su producción no es sencilla e involucra chef invitados, estudiantes y más.

Actualmente El Ático sale al aire sábados a las 7 de la noche y domingos a las 3 de la tarde en Telecentro canal 13 y por Coral, domingos a las 12 del día, y lunes a las 7 de la mañana.

Los corbatines

"El primero en usar en los medios papillon o corbatín fui yo. Lo usaba mucho en Italia. Tenía como 35, y de allá me traje unos 10, porque aquí no se usaban ni se encontraban. En el 2006, comencé a usarlo en la televisión. Alguien pensó un día que yo era un payaso en una actividad a la que asistí. Ahora todos lo usan, y qué bien se ve. Pero el primero fui yo: Massimo Borghetti".

20140207 http://www.diariolibre.com

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