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La cama se hizo para dormir

El ejercicio positivo, ya sea físico, sexual o el compartir con amigos, induce a un buen sueño, por demás reparador

El sueño es el periodo donde el cerebro se recupera. Recupera metabolismo y recupera reorganización cerebral, por lo que ese sueño deberá ser tranquilo y reparador para que esas funciones cerebrales, de alto gasto energético, se realicen.

El sueño tiene una arquitectura diseñada en cuatro grandes bloques, en el tercer bloque, conocido por sus siglas en inglés como el REM (Rapid, Eye, Movement), lo que significa período de movimientos de ojos rápidos, es cuando la persona está en el sueño más profundo pero con movimiento ocular.

Explica el doctor José A. Silié Ruiz, neurólogo, especializado en la universidad de Londres en Electroencefalografía y Electromiografía.

Explica que en ese bloque se desarrolla el sueño profundo, es cuando el cuerpo se desconecta para utilizar todas las energías en la reorganización de la arquitectura cerebral.

"Ese momento de profundidad en el sueño es variable, porque cada quien tiene su propia arquitectura de sueño. Hay quienes logran llegar a ella transcurrida sólo media hora luego de dormirse, otros requieren de mayor tiempo", dice el experto.

En sentido general, suele darse a eso de las dos o tres de la mañana, el momento en que suelen robar los ladrones.

En esa etapa de sueño –abunda- el cerebro reorganiza su memoria, reorganiza su metabolismo y, de hecho, es a esa hora que los niños crecen de tamaño, porque en ese período de sueño tranquilo es que mayor metabolismo cerebral y orgánico hay.

En el bloque tercero del sueño es que se eliminan las toxinas también.

"Existe un cuarto bloque, donde aparecen las angustias por eso hay tanta gente que se muere en la madrugada, mientras duermen. Porque hacen angustia en ese periodo del sueño. La persona suele llevar al sueño, la angustia vivida en el día de forma multiplicada, por lo que la mayor cantidad de muertes cardiacas y de derrames cerebrales, ocurre a esta hora. Se trata de un sueño paradójico porque se supone que usted está desconectado (entre comillas) pero el cerebro está funcionando a su máxima potencia", explica Silié quien asegura que si en esa etapa del sueño se hace un electroencefalograma, el cerebro arrojará una actividad más intensa que en el mayor momento de lucidez mental que se tenga en el día.

Hoy día aceptamos –sostiene- que los neurotransmisores son capaces de reactivar neuronas no funcionales y de poner en actividad neuronas que antes se creían que morían por el concepto de neuroplasticidad, actividad que es mayor en esa etapa de sueño.

Por eso, en los estados depresivos se altera el sueño porque los deprimidos pierden esa capacidad de neuroplasticidad cerebral en las noches y se achaca a que esa alteración del sueño es la falta número uno de esa falta de neuroplasticidad.

La falta de sueño

La falta de un sueño reparador, explica el doctor José Silié Ruiz, neurólogo, ocasiona resaca, pesadez, angustia e irritabilidad porque ese cerebro no ha reorganizado su anatomía la noche anterior.

Durante el sueño el cerebro reorganiza su memoria y reorganiza su metabolismo.
En el tercer bloque de la arquitectura del sueño, los niños crecen de tamaño, porque en ese período de sueño tranquilo es que mayor metabolismo cerebral y orgánico hay.
Ante la falta de un sueño reparador, el ánimo se ve alterado porque se le está pidiendo al cerebro que actúe correctamente y la persona no es capaz de integrarse.

¿Por qué unos necesitan menos horas y otros más?

La explicación aceptada –conforme explicaciones del galeno- es que esas personas que, supuestamente, necesitan menos horas de sueño, son capaces de distribuir el sueño durante el día mediante pequeños "cabeceos" (especie de siestas). En definitiva son las mismas horas pero no corridas.

"Hay personas con hipotiroidismo, trastornos metabólicos como la hipoglicemia y la misma diabetes; trastornos de las grasas en sangre, trastornos de perfusión cerebral (estenosis arterial) en los cuales, como el cerebro no recibe el adecuado aporte metabólico aparentemente necesitan más horas de sueño porque no logran que se normalice el metabolismo en ocho horas, por ejemplo".

LA MALA HIGIENE DE SUEÑO

Convertir la cama en oficina, en comedor o en sala familiar. La cama se hizo para dormir.
Ir a buscar el sueño en la cama. A la cama se va a dormir. Sólo se acepta leer un libro o ver televisión por ser hábitos que suelen inducir al sueño.
Hacer la agenda de trabajo durante la noche. Es preferible al despertarse.
Cenar pesado. Porque provoca una gastritis sobre todos en aquellos que padecen de hernia hiatal.
Acostarse con hambre. Hay que evitar la hipoglicemia.
Pasarse de tragos. El alcohol en exceso no favorece a un sueño reparador, en cambio las dosis moderadas sí.
La obesidad es enemiga del buen sueño. Muchos obesos hacen apneas (muertes episódicas).

Sugerencia

Tener una libretita y un bolígrafo al lado de la cama para cuando fluyan las ideas anotarlas sin la necesidad de estar "rumiándolas" durante la noche para no olvidarlas.


UNA HORA DE EJERCICIOS ES MÁS SALUDABLE QUE UNA HORA MÁS DE SUEÑO


Una hora de ejercicio al día hace más bien que una hora más de sueño.

En cambio, si sacrificamos el sueño para hacer una actividad no beneficiosa, estamos convirtiendo ese momento en horas de estrés.

Conforme el doctor José Silié Ruiz, neurólogo, el peor enemigo del sueño es un día de estrés porque el organismo maneja el estrés secretando hormonas al torrente sanguíneo con el agravante de que no actúan de manera directa, es decir no actúan en un órgano diana, sino que actúan en todos los órganos.

Por eso es imposible, después de un día de estar angustiado y estresado, desconectarse como si de un equipo eléctrico se tratase, y se decide dormir.

Todas esas hormonas circulantes –abunda- pasan a la noche de sueño y la persona experimenta una mala noche.

"La persona durmió cuatro o cinco horas pero no descansó porque esas hormonas del estrés, todas esas sustancias estimulantes que segregan el estrés están circulando".

Una hora de ejercicio es mucho más beneficioso que una hora de sueño porque el ejercicio lo convertimos en una acción antiestrés, provocando una disminución en la producción de las hormonas circulantes del estrés.

"Si se hace el sacrificio de levantarse temprano para ejercitarse estamos favoreciendo la actividad cerebral porque las circunstancias de bienestar, (en las que se inscribe el ejercicio positivo como el físico y el sexual y todos los buenos momentos) secretan endorfinas, las drogas narcóticas más poderosa que conoce el humano. Todavía los químicos de los narcotraficantes no la han podido sintetizar si la sintetizar fueramos todos adictos".


CONSECUENCIAS DE LA FALTA DE SUEÑO


Entorpecimiento de memoria. Como el cerebro no ha logrado durante la noche organizar sus pensamientos y archivarlos (lo que se hace durante el sueño), al día siguiente la evocación del juicio, que es lo que llamamos memoria, está alterada, está entorpecida. La persona tendrá sentimientos de "deja vu" sensación de haber vivido algo antes. Eso suele presentarse en el cansancio.
Entorpecimiento de funciones motoras.
Ánimo. El ánimo se ve alterado porque se le está pidiendo al cerebro que actúe correctamente y la persona no es capaz de integrarse. Se da una especie de autocrítica y eso se traduce en irritabilidad.
La falta crónica de sueño. Cuando se llega a extremos esto puede llevar a estados depresivos por una alteración de neurotransmisores (serotonina y dopamina) donde el sistema Gaba, juega un papel importante. Estas hormonas del comportamiento son las que participan en la organización de la personalidad y del sueño.


EL NIÑO DUERME MÁS QUE EL ANCIANO


A mayor edad, menor cantidad de sueño porque las neuronas disminuyen, esto explica el porqué el niño debe dormir más y los ancianos menos.

Los niños tienen mayor actividad cerebral y están en un proceso de maduración cerebral.

Ya el anciano, con un cerebro atrofiado y millones de células muertas, necesita menos aporte y menos actividad.


A LA SALUD POR LA COCINA

Evitar los alimentos condimentados.
Preferir los alimentos suaves, de fácil digestión.
Entre las frutas preferir la lechoza, el zapote y el níspero, por ser dulces y le proporciona la glucosa al cerebro para que se acomode y la persona concilie el sueño.
Evitar el guineo y la piña porque son astringentes.
Algunas tisanas e infusiones favorecen como el té de Tilo.