×
Compartir
Secciones
Última Hora
Podcasts
Encuestas
Servicios
Plaza Libre
Efemérides
Cumpleaños
RSS
Horóscopos
Crucigrama
Herramientas
Más
Contáctanos
Sobre Diario Libre
Aviso Legal
Versión Impresa
Redes Sociales
revista

La ciudad estrena las vallas electrónicas

La novedad publicitaria es parte de una dinámica económica basada en una competencia por captar la atención de los consumidores, pero que pone a prueba a las autoridades por el impacto ambiental que supone.

o por casualidad, en la intersección más cara de Santo Domingo –en términos publicitarios- han hecho su aparición las vallas electrónicas. El recurso, nada nuevo en muchas ciudades del primer mundo, marca una nueva etapa en la publicidad exterior dominicana, que se enfrenta a desafíos constantes ante la apertura y crecimiento del mercado dominicano.

Hasta el momento, y según las consultas hechas en el Ayuntamiento del Distrito Nacional, son dos las empresas que han incursionado en la instalación y comercialización de vallas electrónicas. Vallas Durán y Light Corner, Publicidad Exterior.

Detrás de las imágenes cautivadoras que logran las pantallas planas gigantes que promueven todo tipo de anuncios hay un conjunto de regulaciones que tienen que ver con el impacto múltiple que tiene ese tipo de recurso publicitario y sus implicaciones en términos de seguridad, efectos visuales y ambientales y uso del espacio público.

Una resolución del ADN, la 46-99, establece las regulaciones que se imponen para la instalación de las vallas en la ciudad. Angel Segura, director de Tránsito y Movilidad Urbana del ADN, que la disposición se cumple a cabalidad en todos los casos, y que el éxito de su aplicación es parte de los logros que la ciudadanía puede percibir cuando recorre las calles y avenidas y ve el cambio que han experimentado los espacios públicos.

La Secretaría de Obras Públicas es una de las instituciones que en adición al ADN interviene en las previsiones que se toman para evitar que los elementos gigantes que constituyen las vallas se convierten en un peligro potencial para los habitantes de la ciudad en casos de vientos fuertes, huracanes o cualquier otro fenómeno, o por simple imprevisión en la construcción del andamiaje.

En efecto, las normas incluyen disposiciones muy específicas en torno a las condiciones técnicas que debe reunir una valla electrónica. La que se levantó sobre Unicentro Plaza, en la Abraham Lincoln esquina 27 de Febrero, por ejemplo, es una estructura de 14 pies (4.27 metros) de ancho por 9 pies (2.74 metros) de alto, que abarca un área total de 11.70 metros cuadrados.

La que se alza sobre otro ángulo de la intersección, en el local de ‘’Frank Guerrero Motors’’, se compone de tres pantallas, de 30 pies (9.15 metros ) de ancho por 10 pies (3.05 metros ) de alto, para un área 27.90 metros cuadrados por cada pantalla.

LA APUESTA

Adria Durán, ejecutiva de Vallas Durán, explica la apuesta local al recurso de las vallas publicitarias en el hecho de que a "nuestros consumidores le encanta la tecnología", pero también argumenta que los costos de las pantallas electrónicas son muy rentables, comparados con la publicidad televisiva. Otro hecho que se que subraya es que los consumidores "no se quedan en la casa, siempre están en el exterior, y la mejor manera es llevarle la publicidad donde ellos están".

Un factor que preocupa en el caso es el impacto que un recurso publicitario puede tener en la atención del conductor, sobre todo por reflejos o destellos. Ahí entra el elemento ambiental, que según Segura, tiene un filtro seguro con las pruebas a que son sometidos los productos antes de ser aprobados.

Hasta el momento, los permisos para colocar vallas electrónicas se han limitado a la avenida Abraham Lincoln. Una está sobre la calle Rafael Augusto Sánchez. Ni consumidores ni empresas en competencia han externado quejas a instancias oficiales por los nuevos recursos de promoción.

La ciudad, en tanto, muestra otro perfil que redefine su aspecto urbano y comercial.