La fiebre amarilla
A la fecha se han vendido 25 millones de pulseritas

Como una fiebre amarilla se ha desatado alrededor del mundo el uso de las pulseras amarillas las que, a fin de recaudar fondos para pacientes con cáncer, son vendidas a través de la fundación del ciclista estadounidense Lance Armstrong. Armstrong, que tiene el récord de haber ganado el Tour de Francia seis veces consecutivas, es sobreviviente de la enfermedad.
Y aunque muchos lo hacen por entrar en moda, una considerable parte de quienes han comprado la pulsera o han padecido la enfermedad o tienen algún familiar o amigo que la ha padecido.
La pulsera se ha convertido en un símbolo de esperanza para pacientes con cáncer, como ocurrió con los conocidos lazos rojos y rosado, emblemas mundiales del Sida y el cáncer de mama respectivamente.
Desde el ex candidato presidencial de Estados Unidos, John Kerry (sobreviviente de cáncer de próstata) hasta destacados empresarios, reconocidas estrellas de cine y deportistas profesionales, han caído en esta especie de fiebre amarilla que ya no es exclusiva de Estados Unidos.
Otras organizaciones caritativas han copiado la idea y ahora se venden pulseritas azules (contra la diabetes); rosadas (por el cáncer de seno) y anaranjadas (para crear conciencia sobre los peligros del humo del cigarrillo).
Haciendo negocio.
Lamentablemente, en República Dominicana hay personas que, lejos de adquirir las pulseras (cuestan un dólar en Estados Unidos) pensando en obrar caritativamente, están haciendo negocio. Son vendidas hasta por RD$300.00.
Y aunque muchos lo hacen por entrar en moda, una considerable parte de quienes han comprado la pulsera o han padecido la enfermedad o tienen algún familiar o amigo que la ha padecido.
La pulsera se ha convertido en un símbolo de esperanza para pacientes con cáncer, como ocurrió con los conocidos lazos rojos y rosado, emblemas mundiales del Sida y el cáncer de mama respectivamente.
Desde el ex candidato presidencial de Estados Unidos, John Kerry (sobreviviente de cáncer de próstata) hasta destacados empresarios, reconocidas estrellas de cine y deportistas profesionales, han caído en esta especie de fiebre amarilla que ya no es exclusiva de Estados Unidos.
Otras organizaciones caritativas han copiado la idea y ahora se venden pulseritas azules (contra la diabetes); rosadas (por el cáncer de seno) y anaranjadas (para crear conciencia sobre los peligros del humo del cigarrillo).
Haciendo negocio.
Lamentablemente, en República Dominicana hay personas que, lejos de adquirir las pulseras (cuestan un dólar en Estados Unidos) pensando en obrar caritativamente, están haciendo negocio. Son vendidas hasta por RD$300.00.
Diario Libre
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