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La habitación de los muertos

Un estilo diferente de cine policial que indaga en los recónditos espacios de la mente

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La habitación de los muertos
Una escena de la cinta "La habitación de los muertes", protagonizada por Mélanie Laurent. FUENTE EXTERNA

SANTO DOMINGO. En un documental acerca del cine de terror, Stanley Kubrick, uno de los directores entrevistados, señaló, a propósito de "El resplandor" (1980), que el cine de esa época puso el énfasis en el desequilibrio mental de los personajes porque eso permeaba el ambiente de aquellos años.

Sólo los artistas podían percibirlo y devolverlo a la sociedad en forma narrativa; de allí el extraordinario éxito de taquilla de ese tipo de producciones, que mantiene cierta vigencia a través de personajes como Freddy Krueger y Jason Voorhees, todavía presentes en las pesadillas fílmicas para adolescentes.

Posteriormente, el terror se alió con el género policial para crear un nuevo estilo: "The silence of the lambs", "Hannibal", "Seven" y "El coleccionista", títulos en los cuales investigadores van tras asesinos en serie que abren la puerta a sórdidos mundos. "La habitación de los muertos" es tributaria de los filmes antes señalados y amplía el rango en el intento por comprender el tortuoso camino de la mente enferma, esta vez en tierras galas.

Lo casual y lo causal

En una ciudad costera de Francia dos amigos desempleados se vengan de sus antiguos jefes pintando grafitis en la industria en que trabajaban. En la huída atropellan a una persona que carga un bulto con tres millones de euros. Uno quiere entregarse a la policía, el otro entiende que es la solución de sus respectivas vidas en crisis. Se impone la ambición, pero - sin ellos saberlo - el hecho redunda en la muerte de una niña secuestrada y en una secuela de crímenes aparentemente inconexos. Del otro lado, Lucie, una joven oficial, madre soltera de mellizas, lidia con lo cotidiano y con el machismo en el cuartel. Pero Lucie tiene una historia personal que le permite interpretar adecuadamente los signos que van dejando los criminales.

El tono doméstico

Lejos de la parafernalia de la policía norteamericana, la policía francesa de pueblo luce doméstica, al filo de la informalidad, lo cual le otorga a la historia un alto grado de credibilidad. Los oficiales son personas comunes, que cargan con sus problemas personales para ir al trabajo y ninguno luce el tono marcial azulado, ni los gabanes oscuros a los que se nos tiene habituados. Casas pequeñas, lluvia y frío es el entorno de esta historia que desde un secuestro se adentra en las profundidades del trauma a temprana edad.

La niñez rota

Si bien no hay referencias directas, es imposible no relacionar la novela original y este filme con sucesos reales ocurridos en Bélgica y Francia, en los cuales redes de pedófilos secuestraban menores para inconfesables delitos. Es el telón de fondo de esta historia, ganadora del premio al mejor guión de la Academia Cinematográfica Francesa, que logra construir personajes turbios y misteriosos.

Uno de sus aspectos más destacables es que la narración lleva a la protagonista desde el margen de la historia al mismo centro de la trama, de un modo sencillo, pero eficaz. Lucie no está allí por casualidad, es la piedra angular de la armazón narrativa y todos los elementos de la historia apuntan con coherencia a ello.

Del guión a la realización

No obstante lo anterior, una cosa es la escritura y otras el rodaje del filme y su posterior montaje. Consideramos que falla la adaptación de la novela al cine, al tratar de mantener distintas líneas narrativas en paralelo, y falla la realización al hacerlas confluir en la secuencia final del filme. Frases de algunos personajes tratan de llenar los vacíos de la historia y la continuidad se pierde a ratos, desluciendo el gran trabajo de preparación previa.

Pero pese a lo indicado, es un filme de gran nivel, que cuenta con la bella Mélanie Laurent en el rol protagónico, joven promesa de la industria europea. Recomendable para ver un estilo diferente de cine policial y para indagar, a través del cine, en los recónditos espacios de la psiquis.

FICHA TECNICA

La chambre des morts.

Francia, 2007. 115 minutos.

Dirección: Alfred Lot

Guión: Alfred Lot, basado en una novela de Franck Thilliez

Música: Nathaniel Méchaly

Fotografía: Jérôme Alméras

Intérpretes:

Mélanie Laurent

Eric Caravaca

Gilles Lellouche

Jonathan Zaccaï

Céline Sallette

Laurence Côte

Jean-François Stévenin

Nathalie Richard

Stéphane Jobert

Antoine Oppenheim

Alexandre Carrière

Fanny Cottençon

Jean-Pierre Gos