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La Lupe, legendaria, irrepetible, teatral...

Nadie puede afirmar ni negar nada sobre La Lupe

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La Lupe, legendaria, irrepetible, teatral...
La Lupe iba contra todos los cánones del período.
(3 de 4) SANTO DOMINGO. Según una crónica de Guillermo Cabrera Infante, la cantante misma parecía poseída por el demonio del ritmo… Hoy tengo el diablo en el cuerpo…La cantante ahora se golpeaba, se arañaba y finalmente se mordía las manos, los brazos.

No contenta con este exorcismo musical, se arrojaba contra la pared del fondo, dándole trompadas con los puños y con uno o dos cabezazos se soltaba literal y metafóricamente el moño negro. Tras aporrear el decorado, atacaba al piano y agredía al pianista con una furia nueva. Todo ello (…) sin dejar de cantar ni perder el ritmo (…)."

Un testimonio singular nos entrega la profesora universitaria e investigadora, Daysi Cué Fernández. En 1961, era una estudiante de sociología de la Universidad de Oriente, que llegaba a La Habana con sus compañeros, a propósito de una exposición:

"Por la noche, aprovechábamos para recorrer la ciudad…. En una de esas salidas por El Vedado, fuimos a dar, ya en la madrugada, a La Red. En aquel momento, La Lupe era la estrella del lugar. Casualmente iba en el grupo, un muchacho que había sido su compañero de estudios de la Escuela Normal de Santiago, y la Lupe se sentó con nosotros en la mesa.

"Me llamó la atención que la conversación de ella era la de una persona educada, culta, no lo que uno se podía imaginar viéndola actuar. Era muy correcta, al menos lo fue ese día, y no me pareció una mujer vulgar.

"Cuando empezaba a actuar se transformaba, y todo lo que se dice es verdad: se pellizcaba, se mordía… desbarataba el mundo; pero lo hacía con una sinceridad que no te daba la impresión de que era una pose de escena.

"No me pareció nada impostado, o una imagen que se tratara de vender. Ella sentía así, y así lo manifestaba. El cabaret se llenaba, porque a todo el mundo le interesaba verla, era un espectáculo.

"La Lupe era un torbellino. Creo que tiene que haber existido muy buena identificación entre ella y los músicos, para soportar todo aquello. Lupe iba contra todos los cánones del período. La Lupe contagiaba y es una artista irrepetible".

"La canción de Fidel"

En 1960, la artista graba su primer disco, nunca con mejor título: Con el diablo en el cuerpo (LP-DISCUBA).

Por suerte, estos temas –y la interpretación de su vida desde el teatro- han permitido un acercamiento de las más recientes generaciones de cubanos a La Lupe, tras ser reeditado en el 2003 para la colección Las voces del siglo (Empresa de Grabaciones y Ediciones Musicales: EGREM).

Caía un terrible silencio, y La Lupe dejó de ser alguien de la que se oyó hablar alguna vez, para sobrepasar el estigma: "¡aquella loca que daba zapatazos al pianista!"… y hacerse tangible.

Cuando se le escucha en Con el diablo en el cuerpo, o en Fiebre hay que andar preparado para soportar la descarga volcánica que le sale de la garganta… y cabe imaginársela, mientras suena su grito de combate: Ay yiyiyi. Aquel rescate de la EGREM, incluye una imagen de La Lupe muy joven, sonriente y tranquila, de brazos de Pacho Alonso y Benny Moré.

Que el fonograma original fue un éxito, lo demuestra el Disco de Oro de la Popularidad entregado por la firma RCA Victor. En la propia revista Bohemia (octubre 22, 1961) hallamos un comentario revelador:

Nadie puede afirmar ni negar nada sobre La Lupe antes de escucharla y aún después hay que escucharla de nuevo. La Lupe es un caso de arte considerado como sensación pura y por eso todo el mundo necesita tener siempre cerca del tocadiscos un longplaying de La Lupe. (…) La Lupe es una de las cuatro mujeres de este universo que cultivan y dominan el arte nervioso: Lola Flores, Carmen Amaya, Adelia Castillo y La Lupe (…)

Aún habrá más relacionado con esta producción de estreno, una verdadera joya, en la que un equívoco hace increíble guiño a la realidad (Bohemia, julio 23, 1961):

Cuando decíamos que La Lupe iba a llegar muy lejos, no pensábamos en tanto. Por ejemplo, la semana pasada, sin moverse de La Habana, su nombre era ya muy comentado en Praga (…) Resulta que en el disco de larga duración salido, La Lupe canta "Fiebre" y en mitad de la canción, lanza dos o tres veces el título original: Fiver. Los checos han entendido que lo que quiere decir Lupe es "Fidel", y llaman continuamente a Radio Praga para que pasen "la canción de Fidel".

El naciente proceso revolucionario lo sacude todo y se radicaliza frente a muchos desafíos. Los centros nocturnos son nacionalizados, y La Red no es excepción. A la luz del nuevo contexto, se reaviva la polémica sobre La Lupe y algunos reinterpretan su estética "marginal", su "arte nervioso"… más allá del cabaret.

Todavía hay quienes recuerdan con asombro sus presentaciones en la televisión cubana que "puso los pelos de punta". Aquellos excesos no le ganarían buena fama; aunque tal vez otros demonios se desencadenaron.

La Lupe parte de la Isla hacia México en 1962… Sin embargo, aquellos impulsos no le abandonaron.

Darle oxígeno

Antonia Rey, actriz cubana confesó que: "A veces había que darle oxígeno cuando salía del escenario, porque no podía respirar. Ella era demasiado intensa". La mismísima Lupe declaró alguna vez: "Yo creo que le gusto a la gente porque hago lo que ellos quisieran hacer, pero no se atreven".

www.rebelion.org