La salud entra por la boca

Dra. Isabel Ruiz de Atallah Rehabilitación bucal
El primer concepto que debemos tener claro es que la salud entra por la boca. La boca es el primer camino por donde entra todo lo que va para nuestro organismo, ya sea enfermedad o salud, entonces si descuidamos la boca, que es lo primordial, si no tenemos una perfecta salud gingival y una perfecta salud dental, realmente estaremos absorbiendo gérmenes y microorganismos que serán llevados al resto del cuerpo.

Número uno , cuando la persona entiende que la salud entra por la boca ya tiene el paso muy adelantado en lo que respecta a la prevención. Prevención en cuanto a su salud general y prevención de salud bucal.

El mejor dentista es usted mismo, en su casa, con un perfecto cepillo dental, el adecuado para cada tipo de diente y un hilo dental, arma número uno para, si bien no mantener el dentista alejado al menos el bolsillo asegurado del dentista, porque la prevención evita el gastar mucho dinero .

Una persona que tenga la costumbre de usar su hilo dental, todos los días, principalmente en las noches, antes de irse a la cama y un cepillo adecuado para cada situación, no tendrá por qué preocuparse respecto a su salud bucal.

Recomiendo el cepillo dental suave, que le induzca a la repetición del cepillado porque con ese concepto de suavidad la gente cree que no se está limpiando bien y precisa cepillarse una y otra vez de esa manera está eliminado la placa bacteriana.

Con un cepillo duro, al primer cepillado la persona cree que ya se limpió porque la encía está receptiva y, al estar receptiva, la persona no vuelve a cepillarse en la misma área y entonces se queda alojada la placa bacteriana y comienza a acumularse la piedra, es decir se produce una calcificación.

Cuando hay calcificación se origina un enrojecimiento de las encías y cuando se da este enrojecimiento, se provoca un sangrado produciéndose un ensanchamiento a nivel periodontal lo cual es como un círculo vicioso.

Cada día entra más placa dentro del diente y con el tiempo el diente comienza a moverse, se floja, constituyéndose así la enfermedad periodontal, la número uno en nuestro país, superando a la caries. Más que caries en nuestro país se da la gingivitis.

Comparo el árbol y la tierra con los dientes y las encías. Para tener un árbol hermoso, florecido y bello debemos tener una tierra sana, nutrida, cultivada y arreglada. La tierra es la encía, el árbol es el diente. Comenzando a cuidar sus encías tendrá unos dientes sanos, teniéndose así el futuro de su boca asegurado.

Recordemos que la leche materna cuando se queda en la boca acumulada puede tender a descomponerse y a producir una especie de afta o estomatitis aftosa ,que los padres suelen llamar sapito, y eso se puede prevenir limpiando correctamente la boquita del bebé.

Tan pronto como le nazca su primer diente, comenzar a cepillarlo con los cepillos confeccionados para su edad y un dentífrico especial para niños, no de adultos porque éstos tienen fluoruro y el niño lo recibe por otra vía. El niño se sentirá invadido pero a la vez satisfecho, ésta constituye una rutina que debe hacerse desde que el niño nace, con el fin de crearle el hábito saludable de su higiene bucal.

No debemos irnos a la cama sin pasarnos el hilo dental y cepillarnos correctamente los dientes, mejor levantarnos e irnos directamente al trabajo sin cepillarnos, pero jamás lo primero.

Recomiendo visitar el dentista cada seis meses para una prevención, la no prevención sale cara y provoca muchos dolores de cabeza.

Dra. Isabel Ruiz de Atallah
Rehabilitación bucal
20051014 http://www.diariolibre.com

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