La transición hacia la madurez física y Emocional
Los cambios que experimenta la mujer a partir de los 40 años no son sólo físicos también se dan en el plano psicológico y espiritual.
La plena madurez conduce a la mujer a un reencuentro con su parte interior y exterior, ambas modificadas, fruto del paso del tiempo.
Estos cambios suelen coincidir con la adolescencia de los hijos lo que, en ocasiones, dificulta el proceso si no se sabe manejar de manera adecuada.
Llegar a la edad madura (muchos la llaman la segunda adolescencia) nos hace notar que físicamente no lucimos igual de bien que dos décadas atrás y el hecho de que nuestra capacidad reproductiva haya llegado a su fin nos hace sentir menos interesante ante nuestra pareja la que, precisamente en estos momentos, está más inmersa que nunca en sus actividades laborales, empresariales o de negocios.
Aun cuando representa la ocasión en que la mujer dispone de mayor tiempo y libertad para realizar las cosas que verdaderamente le apetecen, muchas veces este hecho lejos de animarla la entristece y se desanima porque cree que esto le está sucediendo, porque ahora es poco apta. Es justamente cuando se aproximan a la menopausia, cuando las mujeres consideran que nadie las toma en cuenta, ni siquiera sus propios hijos, los que están ya encaminándose a su independencia.
Por esta razón, su estado físico, intelectual y emocional se tambalea. Comienzan a sentirse inseguras y cualquier achaque tiende a deprimirlas.
La mujer tendría que saber que la llegada de los 40 coincide, la mayoría de las veces, con la madurez plena a nivel físico, intelectual y emocional.
¿Nuevos retos? Es cierto, pero con una personalidad más brillante y arrolladora que sólo el paso de los años puede proveer. Llena de experiencia y sabiduría. Con la paz y el sosiego que sólo los años saben dar. Con la tranquilidad de saber que aunque han sabido cumplir con su deber de madre y esposa, están dispuestas a afianzarse en estas tareas.
La asociación - obligada – de los 40 y la menopausia, por menos que se desee, nos "engurruña".
"La menopausia es un término médico que expresa la última menstruación que va a ocurrir en la edad reproductiva de la mujer", explica el profesor Alejandro A. Paradas Caba, ginecólogo obstetra, presidente de la Sociedad Dominicana para el Estudio del Climaterio y la Menopausia.
"La primera etapa que vive la mujer en el proceso de dichos cambios se conoce como climaterio (para algunos perimenopausia, es decir alrededor de la menopausia) cuando los síntomas vasomotores y las menstruaciones irregulares comienzan a presentarse. Así también problemas urogenitales como la resequedad de la vagina y dolor durante el acto sexual", abunda Paradas Caba. También aumenta la frecuencia de orinar durante la noche, conocido como nicturia.
Ya se sabe –continúa- que la aparición de la menopausia está íntimamente relacionada con la disminución o cese de producción de estrógenos por parte del ovario.
El estrógeno es la principal hormona femenina la cual actúa no sólo a nivel de su aparato reproductivo sino que tiene actividad importante sobre otros órganos como son el cerebro, la piel, el aparato genitourinario, corazón, etcétera.
"Por esa razón un gran número de mujeres experimentan también cambios de humor los cuales, la mayoría de las veces, son los que determinan su estado anímico en esta importante etapa de la vida", dice.
Los aspectos culturales influyen, "en estas latitudes el proceso se vive distinto a como se vive en Estados Unidos, Europa, Canadá y otros países nórdicos, donde la mujer menopáusica no se afecta tanto, psicológicamente hablando, porque culturamente ellas no viven ese rechazo al que sí se ven sometidas las dominicanas".
Es importante en esta etapa perimenopáusica que la mujer entienda de la necesidad de reconocer sus cambios para poder posteriormente tratarlos y buscar la mejor alternativa terapéutica, aconseja el galeno.
Primero es regular, luego restituir.
La primera alternativa que el médico debe plantearle a la mujer durante el proceso es principalmente un cambio en su estilo de vida que tome en cuenta la incorporación de hábitos alimenticios saludables; de ejercicios y trabajar en su esfera de autoestima. En adición, se suministran medicamentos que regulan la reducción de estrógenos que vive.
Paradas Caba aclara que en estos momentos los medicamentos más apropiados están dirigidos a regular los cambios hormonales que se están produciendo mientras que por el contrario en etapas más avanzadas, por ejemplo en la menopausia propiamente dicha y en la postmenopausia, el tratamiento está dirigido en esencia a restituir las hormonas que su cuerpo ya no produce. "Primero es regular, luego restituir", especifica el galeno.
Riesgos.
En los últimos tiempos se ha hablado mucho de los posibles riesgos de la terapia hormonal sin embargo, hoy día se sabe que dichos riesgos están más relacionados con la mala elección de la mujer que debería usarlo.
"Debemos reconocer que hay un grupo de mujeres que por la sintomatología que presentan son candidatas a su uso. Otras, en cambio, no van a necesitarla. Sólo el médico, luego de una evaluación justa, determinará, junto a la mujer, si debe o no usarla", aclara.
Dentro de estos síntomas cita los sofocos o calores; sudoración excesiva, resequedad de la piel y relaciones sexuales dolorosas.
¿QUÉ ES LA MENOPAUSIA?
Cada mujer nace con un número aproximado de medio millón de folículos en sus ovarios, de los cuales sólo unos quinientos van a desarrollarse durante toda su vida reproductiva. La cantidad y calidad de los folículos declina críticamente 20 a 25 años aproximadamente después de la menarquia ( primera menstruación ).
"Por ejemplo si una mujer tuvo su primera menstruación a los 13 años ya a los 38 comienza a declinar la calidad de folículos y alrededor de los 45 años la función ovárica se reducirá casi por completo, favoreciendo este fenómeno que la formación o producción de estrógenos se vea igualmente afectada y ahí es cuando se inicia el proceso menopausia", explica. La mujer dominicana en promedio verá su menopausia entre los 46 y 52 años.
Durante la cuarta década de vida muchas mujeres piensan que ya no son fértiles porque están cerca de la menopausia, pero aunque la fertilidad declina, el embarazo puede ocurrir, y esto está demostrado por un relativamente elevado grado de embarazos en mujeres de 40 a 44 años.
No existe forma de saber con anticipación cuando se presentará la menopausia. Cada mujer es distinta a otra.
No obstante, hay estudios que revelan que la edad de la madre en su menopausia puede ayudar a predecir la de la hija. Otros estudios muestran que el tabaco y/o la nutrición deficiente pueden adelantarla.
Entre los 45 y 55 años, constituye el período más común de su aparición
Los síntomas no aparecen de repente, con algunas excepciones como por ejemplo cuando se extirpan los ovarios, por medio de la histerectomía.
Los síntomas como bochornos, sudores nocturnos y trastornos emocionales pueden perdurar por meses e incluso años, pero en cada caso es importante recordar que el mantenimiento de una salud óptima es lo mejor para llevar una vida productiva al máximo, y seguir sintiéndose (y viéndose) activas, saludables y felices en la menopausia y posteriormente.
¿CÓMO ENFRENTARLA?
La mujer debe estar consciente de que ha llegado la ocasión para dedicarse su tiempo. Pensar en si misma y cuidarse. A nivel físico y psicológico.
En el primer aspecto y para paliar las consecuencias de los bochornos se precisa utilizar ropas frescas y tener a mano una colcha ligera que le facilite cubrirse y descubrirse, hasta tanto el organismo se acostumbre. Si se intensifican las molestias, visite a su especialista. El síntoma responde con mucha rapidez a la terapia hormonal de sustitución.
La menopausia suele producir un cansancio y esto dificulta realizar las labores diarias, se recomienda pues hacer ejercicio ligero en horas frescas del día. O temprano en la mañana o al atardecer. Debe procurarse dormir un mínimo de siete horas ininterrumpidas. Algunas necesitan más.
Aspecto psicológico.
En el proceso, algunas mujeres se sienten irritables o sensibles. Esto se debe a los cambios hormonales de la menopausia, aunque también lo pueden provocar las circunstancias por las que suele pasar la mujer en esta etapa de su vida, los hijos comienzan a formar su propia familia y perciben el vacío a su alrededor. Si conservan su trabajo, es muy probable que a estas alturas las responsabilidades sean mayores y esto ejerce cierta presión. En ocasiones ocurre lo opuesto: se sienten desplazadas por las nuevas generaciones. Aún si se goza de buena salud, todas estas circunstancias producen ansiedad y preocupación. Si la mujer se siente muy agobiada y angustiada, y no encuentra ayuda en su entorno familiar o de amistades, sería prudente visitar al psicólogo. Algunas se sumen en depresiones profundas.
Éstos suelen recomendar realizar alguna actividad extra que ocupe la mente y el cuerpo.
Otra recomendación, siempre que no interfiera en su relación de pareja, planificar con amigas encuentros fuera del entorno laboral y familiar.
¿QUÉ SON LOS ESTRÓGENOS?
Los estrógenos son las hormonas sexuales femeninas más importantes, responsables de los cambios físicos que se producen en el proceso de niña a mujer. Hacen que crezcan los senos y los genitales externos; se ensancha la pelvis, desarrollan la vagina y aumentan sus secreciones. Así, el útero se acondiciona para poder ser fecundado y concebir. Este proceso incluye el crecimiento y la textura de la piel, y del cabello, así como la grasa subcutánea.
En la pubertad, el nivel de estrógenos aumenta porque uno de sus papeles principales es el de desarrollar los tejidos de los órganos sexuales. En la mayoría de las mujeres la producción de estrógenos alcanza su máximo entre los veinte y treinta años. Con el paso del tiempo, disminuye la producción de hormonas sexuales.
En los ovarios se generan casi todos los estrógenos producidos durante el intervalo entre la pubertad y la menopausia.
La producción de estrógeno aumenta durante la pubertad, se mantiene en niveles altos durante el período reproductivo y desaparece después de la menopausia.
BOCHORNOS Y SUDORES NOCTURNOS
Los bochornos constituyen el síntoma climatérico más común y el más molesto, aunque varían mucho en intensidad y frecuencia. Algunas mujeres sólo sienten que el calor las invade desde el pecho hasta la cabeza, otras enrojecen intensamente sin razón alguna, por lo que llegan a sentirse turbadas y apenadas. El corazón les late más rápido, la temperatura de la piel se eleva y con frecuencia hay sudoración.
Los sudores nocturnos consisten en bochornos severos, que ocurren en la noche. Estos problemas provienen de un desequilibrio temporal en el sistema de control de la temperatura corporal, el cual se autoajustará en cuanto se acostumbre a sus nuevos niveles hormonales, llevará meses, pero en algunas puede llevar años.
UN LIBRO RECOMENDADO
La segunda adolescencia
Autora: Deborah Legorreta.
Grupo Editorial Norma.
La autora, doctora en psicología y psicoterapeuta, aborda en esta obra los cambios que experimenta la mujer a partir de los cuarenta y la invita a que se identifique con entusiasmo como un ser humano en pleno crecimiento y que se atreve a decidir su futuro.
La plena madurez conduce a la mujer a un reencuentro con su parte interior y exterior, ambas modificadas, fruto del paso del tiempo.
Estos cambios suelen coincidir con la adolescencia de los hijos lo que, en ocasiones, dificulta el proceso si no se sabe manejar de manera adecuada.
Llegar a la edad madura (muchos la llaman la segunda adolescencia) nos hace notar que físicamente no lucimos igual de bien que dos décadas atrás y el hecho de que nuestra capacidad reproductiva haya llegado a su fin nos hace sentir menos interesante ante nuestra pareja la que, precisamente en estos momentos, está más inmersa que nunca en sus actividades laborales, empresariales o de negocios.
Aun cuando representa la ocasión en que la mujer dispone de mayor tiempo y libertad para realizar las cosas que verdaderamente le apetecen, muchas veces este hecho lejos de animarla la entristece y se desanima porque cree que esto le está sucediendo, porque ahora es poco apta. Es justamente cuando se aproximan a la menopausia, cuando las mujeres consideran que nadie las toma en cuenta, ni siquiera sus propios hijos, los que están ya encaminándose a su independencia.
Por esta razón, su estado físico, intelectual y emocional se tambalea. Comienzan a sentirse inseguras y cualquier achaque tiende a deprimirlas.
La mujer tendría que saber que la llegada de los 40 coincide, la mayoría de las veces, con la madurez plena a nivel físico, intelectual y emocional.
¿Nuevos retos? Es cierto, pero con una personalidad más brillante y arrolladora que sólo el paso de los años puede proveer. Llena de experiencia y sabiduría. Con la paz y el sosiego que sólo los años saben dar. Con la tranquilidad de saber que aunque han sabido cumplir con su deber de madre y esposa, están dispuestas a afianzarse en estas tareas.
La asociación - obligada – de los 40 y la menopausia, por menos que se desee, nos "engurruña".
"La menopausia es un término médico que expresa la última menstruación que va a ocurrir en la edad reproductiva de la mujer", explica el profesor Alejandro A. Paradas Caba, ginecólogo obstetra, presidente de la Sociedad Dominicana para el Estudio del Climaterio y la Menopausia.
"La primera etapa que vive la mujer en el proceso de dichos cambios se conoce como climaterio (para algunos perimenopausia, es decir alrededor de la menopausia) cuando los síntomas vasomotores y las menstruaciones irregulares comienzan a presentarse. Así también problemas urogenitales como la resequedad de la vagina y dolor durante el acto sexual", abunda Paradas Caba. También aumenta la frecuencia de orinar durante la noche, conocido como nicturia.
Ya se sabe –continúa- que la aparición de la menopausia está íntimamente relacionada con la disminución o cese de producción de estrógenos por parte del ovario.
El estrógeno es la principal hormona femenina la cual actúa no sólo a nivel de su aparato reproductivo sino que tiene actividad importante sobre otros órganos como son el cerebro, la piel, el aparato genitourinario, corazón, etcétera.
"Por esa razón un gran número de mujeres experimentan también cambios de humor los cuales, la mayoría de las veces, son los que determinan su estado anímico en esta importante etapa de la vida", dice.
Los aspectos culturales influyen, "en estas latitudes el proceso se vive distinto a como se vive en Estados Unidos, Europa, Canadá y otros países nórdicos, donde la mujer menopáusica no se afecta tanto, psicológicamente hablando, porque culturamente ellas no viven ese rechazo al que sí se ven sometidas las dominicanas".
Es importante en esta etapa perimenopáusica que la mujer entienda de la necesidad de reconocer sus cambios para poder posteriormente tratarlos y buscar la mejor alternativa terapéutica, aconseja el galeno.
Primero es regular, luego restituir.
La primera alternativa que el médico debe plantearle a la mujer durante el proceso es principalmente un cambio en su estilo de vida que tome en cuenta la incorporación de hábitos alimenticios saludables; de ejercicios y trabajar en su esfera de autoestima. En adición, se suministran medicamentos que regulan la reducción de estrógenos que vive.
Paradas Caba aclara que en estos momentos los medicamentos más apropiados están dirigidos a regular los cambios hormonales que se están produciendo mientras que por el contrario en etapas más avanzadas, por ejemplo en la menopausia propiamente dicha y en la postmenopausia, el tratamiento está dirigido en esencia a restituir las hormonas que su cuerpo ya no produce. "Primero es regular, luego restituir", especifica el galeno.
Riesgos.
En los últimos tiempos se ha hablado mucho de los posibles riesgos de la terapia hormonal sin embargo, hoy día se sabe que dichos riesgos están más relacionados con la mala elección de la mujer que debería usarlo.
"Debemos reconocer que hay un grupo de mujeres que por la sintomatología que presentan son candidatas a su uso. Otras, en cambio, no van a necesitarla. Sólo el médico, luego de una evaluación justa, determinará, junto a la mujer, si debe o no usarla", aclara.
Dentro de estos síntomas cita los sofocos o calores; sudoración excesiva, resequedad de la piel y relaciones sexuales dolorosas.
¿QUÉ ES LA MENOPAUSIA?
Cada mujer nace con un número aproximado de medio millón de folículos en sus ovarios, de los cuales sólo unos quinientos van a desarrollarse durante toda su vida reproductiva. La cantidad y calidad de los folículos declina críticamente 20 a 25 años aproximadamente después de la menarquia ( primera menstruación ).
"Por ejemplo si una mujer tuvo su primera menstruación a los 13 años ya a los 38 comienza a declinar la calidad de folículos y alrededor de los 45 años la función ovárica se reducirá casi por completo, favoreciendo este fenómeno que la formación o producción de estrógenos se vea igualmente afectada y ahí es cuando se inicia el proceso menopausia", explica. La mujer dominicana en promedio verá su menopausia entre los 46 y 52 años.
Durante la cuarta década de vida muchas mujeres piensan que ya no son fértiles porque están cerca de la menopausia, pero aunque la fertilidad declina, el embarazo puede ocurrir, y esto está demostrado por un relativamente elevado grado de embarazos en mujeres de 40 a 44 años.
No existe forma de saber con anticipación cuando se presentará la menopausia. Cada mujer es distinta a otra.
No obstante, hay estudios que revelan que la edad de la madre en su menopausia puede ayudar a predecir la de la hija. Otros estudios muestran que el tabaco y/o la nutrición deficiente pueden adelantarla.
Entre los 45 y 55 años, constituye el período más común de su aparición
Los síntomas no aparecen de repente, con algunas excepciones como por ejemplo cuando se extirpan los ovarios, por medio de la histerectomía.
Los síntomas como bochornos, sudores nocturnos y trastornos emocionales pueden perdurar por meses e incluso años, pero en cada caso es importante recordar que el mantenimiento de una salud óptima es lo mejor para llevar una vida productiva al máximo, y seguir sintiéndose (y viéndose) activas, saludables y felices en la menopausia y posteriormente.
¿CÓMO ENFRENTARLA?
La mujer debe estar consciente de que ha llegado la ocasión para dedicarse su tiempo. Pensar en si misma y cuidarse. A nivel físico y psicológico.
En el primer aspecto y para paliar las consecuencias de los bochornos se precisa utilizar ropas frescas y tener a mano una colcha ligera que le facilite cubrirse y descubrirse, hasta tanto el organismo se acostumbre. Si se intensifican las molestias, visite a su especialista. El síntoma responde con mucha rapidez a la terapia hormonal de sustitución.
La menopausia suele producir un cansancio y esto dificulta realizar las labores diarias, se recomienda pues hacer ejercicio ligero en horas frescas del día. O temprano en la mañana o al atardecer. Debe procurarse dormir un mínimo de siete horas ininterrumpidas. Algunas necesitan más.
Aspecto psicológico.
En el proceso, algunas mujeres se sienten irritables o sensibles. Esto se debe a los cambios hormonales de la menopausia, aunque también lo pueden provocar las circunstancias por las que suele pasar la mujer en esta etapa de su vida, los hijos comienzan a formar su propia familia y perciben el vacío a su alrededor. Si conservan su trabajo, es muy probable que a estas alturas las responsabilidades sean mayores y esto ejerce cierta presión. En ocasiones ocurre lo opuesto: se sienten desplazadas por las nuevas generaciones. Aún si se goza de buena salud, todas estas circunstancias producen ansiedad y preocupación. Si la mujer se siente muy agobiada y angustiada, y no encuentra ayuda en su entorno familiar o de amistades, sería prudente visitar al psicólogo. Algunas se sumen en depresiones profundas.
Éstos suelen recomendar realizar alguna actividad extra que ocupe la mente y el cuerpo.
Otra recomendación, siempre que no interfiera en su relación de pareja, planificar con amigas encuentros fuera del entorno laboral y familiar.
¿QUÉ SON LOS ESTRÓGENOS?
Los estrógenos son las hormonas sexuales femeninas más importantes, responsables de los cambios físicos que se producen en el proceso de niña a mujer. Hacen que crezcan los senos y los genitales externos; se ensancha la pelvis, desarrollan la vagina y aumentan sus secreciones. Así, el útero se acondiciona para poder ser fecundado y concebir. Este proceso incluye el crecimiento y la textura de la piel, y del cabello, así como la grasa subcutánea.
En la pubertad, el nivel de estrógenos aumenta porque uno de sus papeles principales es el de desarrollar los tejidos de los órganos sexuales. En la mayoría de las mujeres la producción de estrógenos alcanza su máximo entre los veinte y treinta años. Con el paso del tiempo, disminuye la producción de hormonas sexuales.
En los ovarios se generan casi todos los estrógenos producidos durante el intervalo entre la pubertad y la menopausia.
La producción de estrógeno aumenta durante la pubertad, se mantiene en niveles altos durante el período reproductivo y desaparece después de la menopausia.
BOCHORNOS Y SUDORES NOCTURNOS
Los bochornos constituyen el síntoma climatérico más común y el más molesto, aunque varían mucho en intensidad y frecuencia. Algunas mujeres sólo sienten que el calor las invade desde el pecho hasta la cabeza, otras enrojecen intensamente sin razón alguna, por lo que llegan a sentirse turbadas y apenadas. El corazón les late más rápido, la temperatura de la piel se eleva y con frecuencia hay sudoración.
Los sudores nocturnos consisten en bochornos severos, que ocurren en la noche. Estos problemas provienen de un desequilibrio temporal en el sistema de control de la temperatura corporal, el cual se autoajustará en cuanto se acostumbre a sus nuevos niveles hormonales, llevará meses, pero en algunas puede llevar años.
UN LIBRO RECOMENDADO
La segunda adolescencia
Autora: Deborah Legorreta.
Grupo Editorial Norma.
La autora, doctora en psicología y psicoterapeuta, aborda en esta obra los cambios que experimenta la mujer a partir de los cuarenta y la invita a que se identifique con entusiasmo como un ser humano en pleno crecimiento y que se atreve a decidir su futuro.
Diario Libre





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