"Las ciudades dominicanas están perdiendo la fibra del tejido social"

Hábitat entrevistó al urbanista y educador Rafael Emilio Yunén, director del Centro Cultural Eduardo León Jiménez, acerca de la contextualización de Santiago como ciudad caribeña y de aspectos relacionados con la vida en nuestros asentamientos humanos.
[b]¿En que definición cabe Santiago: metrópolis, megápolis o ciudad intermedia?[/b]
Intermedia y peculiar. No existe en el Caribe una ciudad grande como ésta en el interior del país, no es costera y está llegando al millón de habitantes. Su poder de intermediación radica en su emplazamiento entre zonas muy distintas que se complementan. Hacia el este limita con tierra fértil y lluvias abundantes, al oeste con un clima seco y las tierras no son tan fértiles, al norte y al sur con las montañas, mientras la ciudad está en el llano. A pesar de su posición está sólo a una hora del mar. Puede considerarse un puerto mediterráneo que favorece el intercambio y la intermediación.
[b]¿Cuál es la brecha entre capital y segunda ciudad?[/b]
Acá en República Dominicana esa diferencia es más pequeña que en el resto de las segundas ciudades de América Latina. Es difícil de definir. Existe una mezcla en nuestra cultura local entre tradición y modernismo, entre lo local y lo global. Lo que se cuece en todo eso es el espíritu cibaeño. Quizás sean esos elementos de identidad otro de los encantos de Santiago.
[b]¿A qué tipo de ciudad podemos aspirar los caribeños dadas nuestras limitaciones económicas?[/b]
Uno de los problemas urbanos más serios y que está causando más problemas y no es muy visible. Lo visible es la basura, el caos en el tráfico, la contaminación, el déficit de viviendas y de accesos a servicios. Lo peor es que las ciudades dominicanas están perdiendo la fibra del tejido social. Se están impersonalizando y se va fragmentando la sociedad urbana. La gente que vive en los pueblos no siente por ellos. Se pierde el sentido de pertenencia. Al menos así lo apreciamos los más adultos que crecimos en una ciudad de esquinas y más peatonal, donde el intercambio era cara a cara. Si yo le digo a los hijos míos que vayan al parque se mueren de la risa. La convivencia es la base de la vida urbana y no se entiende sin interacción. En definitiva las ciudades surgieron para acercar a las personas en la obtención de los servicios y para la protección de sus propiedades.
[b]¿Qué rol jugaría la cultura?[/b]
Aglutinar, dar forma, remontarte a tu esencia. Por ello el Centro León es más que todo un punto de encuentro y debate. Nuestro objetivo es lograr que la gente entre aquí como entra a una plaza pública donde lo que se consuma sea confrontación de ideas. Hay que crear más espacios públicos en las ciudades que sean atractivos para las nuevas generaciones porque eso es lo que va a permitir que haya una mejor habitabilidad.
[b]¿Existen posibilidades para la arquitectura reflexiva y relevante en nuestras ciudades?[/b]
Lamentablemente el enfoque de la arquitectura ha estado ligado a una posición un poco egocéntrica. No hay manera de hacer una buena arquitectura si no se repara en el contexto en que el diseño se va a ubicar. Todavía no entiendo como puede haber carrera de arquitectura sin el urbanismo. Cada vez se cierran más los espacios en lugar de abrirse.
[b]¿Cómo podría cambiarse eso?[/b]
Cuando las universidades tengan una masa crítica de gente que enfrente la educación de manera que lo se esté formando sea un profesional que responda alas necesidades de su medio.
[b]¿Es sólo un problema de formación?[/b]
No, también la influencia extranjera sobre nuestros arquitectos a veces es muy perjudicial. En lugar de hacer arquitectura haciendo ciudad lo que se hace es copiar modelos y diseños ajenos a nuestros gustos y forma de ser.
Y por ahí están esos edificios que niegan la iluminación y la ventilación.
[b]¿En que definición cabe Santiago: metrópolis, megápolis o ciudad intermedia?[/b]
Intermedia y peculiar. No existe en el Caribe una ciudad grande como ésta en el interior del país, no es costera y está llegando al millón de habitantes. Su poder de intermediación radica en su emplazamiento entre zonas muy distintas que se complementan. Hacia el este limita con tierra fértil y lluvias abundantes, al oeste con un clima seco y las tierras no son tan fértiles, al norte y al sur con las montañas, mientras la ciudad está en el llano. A pesar de su posición está sólo a una hora del mar. Puede considerarse un puerto mediterráneo que favorece el intercambio y la intermediación.
[b]¿Cuál es la brecha entre capital y segunda ciudad?[/b]
Acá en República Dominicana esa diferencia es más pequeña que en el resto de las segundas ciudades de América Latina. Es difícil de definir. Existe una mezcla en nuestra cultura local entre tradición y modernismo, entre lo local y lo global. Lo que se cuece en todo eso es el espíritu cibaeño. Quizás sean esos elementos de identidad otro de los encantos de Santiago.
[b]¿A qué tipo de ciudad podemos aspirar los caribeños dadas nuestras limitaciones económicas?[/b]
Uno de los problemas urbanos más serios y que está causando más problemas y no es muy visible. Lo visible es la basura, el caos en el tráfico, la contaminación, el déficit de viviendas y de accesos a servicios. Lo peor es que las ciudades dominicanas están perdiendo la fibra del tejido social. Se están impersonalizando y se va fragmentando la sociedad urbana. La gente que vive en los pueblos no siente por ellos. Se pierde el sentido de pertenencia. Al menos así lo apreciamos los más adultos que crecimos en una ciudad de esquinas y más peatonal, donde el intercambio era cara a cara. Si yo le digo a los hijos míos que vayan al parque se mueren de la risa. La convivencia es la base de la vida urbana y no se entiende sin interacción. En definitiva las ciudades surgieron para acercar a las personas en la obtención de los servicios y para la protección de sus propiedades.
[b]¿Qué rol jugaría la cultura?[/b]
Aglutinar, dar forma, remontarte a tu esencia. Por ello el Centro León es más que todo un punto de encuentro y debate. Nuestro objetivo es lograr que la gente entre aquí como entra a una plaza pública donde lo que se consuma sea confrontación de ideas. Hay que crear más espacios públicos en las ciudades que sean atractivos para las nuevas generaciones porque eso es lo que va a permitir que haya una mejor habitabilidad.
[b]¿Existen posibilidades para la arquitectura reflexiva y relevante en nuestras ciudades?[/b]
Lamentablemente el enfoque de la arquitectura ha estado ligado a una posición un poco egocéntrica. No hay manera de hacer una buena arquitectura si no se repara en el contexto en que el diseño se va a ubicar. Todavía no entiendo como puede haber carrera de arquitectura sin el urbanismo. Cada vez se cierran más los espacios en lugar de abrirse.
[b]¿Cómo podría cambiarse eso?[/b]
Cuando las universidades tengan una masa crítica de gente que enfrente la educación de manera que lo se esté formando sea un profesional que responda alas necesidades de su medio.
[b]¿Es sólo un problema de formación?[/b]
No, también la influencia extranjera sobre nuestros arquitectos a veces es muy perjudicial. En lugar de hacer arquitectura haciendo ciudad lo que se hace es copiar modelos y diseños ajenos a nuestros gustos y forma de ser.
Y por ahí están esos edificios que niegan la iluminación y la ventilación.
Diario Libre
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