×
Compartir
Secciones
Última Hora
Podcasts
Encuestas
Servicios
Plaza Libre
Efemérides
Cumpleaños
RSS
Horóscopos
Crucigrama
Herramientas
Más
Contáctanos
Sobre Diario Libre
Aviso Legal
Versión Impresa
Redes Sociales
revista

Las tres "C" de la infidelidad

Expandir imagen
Las tres C de la infidelidad
Las encuestas revelan que el 45 % de la gente afirma haber sido infiel alguna vez en su vida. Sin embargo, hay muchísimos que no se atreven a confesarlo. Para afrontar este temor tan común en las parejas, la periodista, escritora, humorista e ilustradora gráfica argentina, Ana von Rebeur, aborda este tema desde una perspectiva franca y directa.

Ana von Rebeur ha publicado 21 libros. Esta escritora, periodista, ilustradora y dibujante humorística ha ganado diez premios internacionales de humor gráfico. Sus trabajos se exhiben en galerías de varios países del mundo, y fueron publicados en China, Japón, Bosnia , Serbia, Croacia, Chipre, Ucrania, Inglaterra, India e Irán.

Desde el año 2000, preside FECO Argentina, la federación de Organizaciones de Humoristas Gráficos, con sede en 23 países. Estudió psicología, química y diseño Gráfico.

¿Cuál es la causa una infidelidad?

En toda relación de pareja llega un punto en que nos gana la rutina y el aburrimiento, y desearíamos recuperar la adrenalina y el romance de antaño. Para que se produzca una infidelidad es necesario que se cumpla la "Regla de las C": Curiosidad, Calentura y Confidencialidad.

El infiel engaña porque puede hacerlo, ya sea porque halló quien busque aventura, porque se dio la situación o/y porque cree que nadie lo sabrá. Si supiéramos que contamos con confidencialidad absoluta y garantía de que nadie se enterará jamás, todos seríamos infieles. Si no lo somos es para no herir a nuestra pareja. ¡Y porque tampoco es fácil encontrar con quién serlo!

¿Se busca fuera de casa lo que no se tiene dentro?

No tanto como se cree. Para la mayoría de los infieles no interesa tanto con quién poner los cuernos sino el hecho de hacerlo. La infidelidad no tiene nada que ver con lo que la pareja oficial sea, haga o deje de hacer. El infiel tiene una tendencia a serlo, por un motivo u otro.

COMO UN JUEGO

¿Qué busca entonces un infiel en su amante?

Proximidad y novedad. Los hombres se enamoran de quien tienen más cerca. Que alguien que se quede a tu lado y no se vaya, es sexy, sobre todo si en la pareja ya es absolutamente todo conocido y predecible. ¿Adivina qué tiene ella que no tienes tú? ¡Que no es conocida!

¿Cómo detectar a un infiel al instante?

El infiel elige sus ropas con más cuidado que antes, hace dieta e inventa motivos para estar cada vez menos tiempo en casa. Jamás tiene hambre, y habla de temas que antes no dominaba. Cambia de gustos súbitamente, se ofende cuando le insinúan que miente y no quiere tener sexo con su esposa.

¿Son distintos los indicios de una mujer infiel a los del hombre infiel?

En temas de ocultamiento los hombres son un desastre: van dejando evidencias por todos lados. Al contrario de lo que pasa con los hombres, una mujer prefiere que su romance quede en la mayor discreción. Los hombres infieles compensan la culpa con regalos sorpresas y comida cara. La mujer intenta estar más enfurruñada aún, para que él no sospeche de que ella está enamorada y feliz. Los hombres toman la infidelidad como un juego. Las mujeres buscan a alguien que las abrace y las mime.

¿Una vez descubierta la infidelidad cómo debemos actuar?

Con cautela, pues no se deben tomar decisiones precipitadas. Quien descubre el engaño debe callar, y escuchar qué tiene el otro para decir. Si lo interrogas muy pronto, empezará a mentir. Espera a saber cómo lo explica y ten por seguro que el 80% de lo que te dirá son mentiras, así que ¿para qué preguntar? Con el tiempo acabará diciéndote la verdad.

INFIDELIDAD VERSUS RUPTURA

¿Es posible perdonar y olvidar una infidelidad?

Pedir perdón es una especie de sucia manipulación post-traición de parte de quien ha cometido la falta. De primeras, sólo es posible dejar pasar el incidente y no seguir hablando de ello. Pero está claro que no se olvida jamás, por lo cual el infiel tendrá que cuidarse mucho más que antes del engaño, para volver a ganarse, aunque sea una parte, de la confianza del otro.

¿Cómo podemos salvar nuestra relación ante una infidelidad?

Tratando de no darle mayor importancia de la que tiene, y pensando en el infiel y tú como pareja sólida, siendo el amante un tercero circunstancial que pasó a la historia, y que ya está fuera de escena. Hillary Rodham, la esposa de Clinton, asumió la infidelidad de su marido diciendo: "En veintitrés años de matrimonio pasan muchas cosas en una pareja, y ésta fue sólo una de ellas".

¿Cree usted que las infidelidades son la causa de la mayoría de las rupturas entre parejas?

Desde luego. Un matrimonio es un pacto de ayuda recíproca, una sociedad de socorros mutuos. Nadie toleraría hacer una sociedad con alguien que se asocia a otro sin avisarte, ¿verdad? Pues si no lo tolerarías en el mundo de los negocios, muchísimo menos en el mundo de las relaciones íntimas. Una infidelidad es una burla a la confianza que otro ha depositado en ti y está muy bien no tolerar un engaño. Pero hay que tener en cuenta determinados parámetros: quién eres tú y quién es tu esposo infiel. En el libro digo que está muy bien que te divorcies de un Don Nadie que te ha engañado, pero también recomiendo que si tu marido es alguien de altura, sería mucho mejor que hicieras la vista gorda.

La persona que ha sido una vez infiel, ¿lo será siempre?

Si se atrevió a hacerlo una vez, tal vez se atreva otra más.

¿Cuáles son las claves a grosso modo para que tu pareja no te sea nunca infiel?

En la antigüedad, los matrimonios se soportaban por los hijos, por el qué dirán y por la situación económica de la mujer. Ahora vivimos bombardeados por estímulos publicitarios que quieren convencernos de que si no te sientes como Romeo y Julieta, tu pareja no sirve. Los dos extremos son malos. Ni hay que soportar todo atropello y falta de respeto, ni hay que divorciarse al primer engaño.

Usted trata este tema con mucho humor, ¿mejor reír que llorar?

El humor nace del dolor mismo, cuando vemos que podemos sobrevivir de aquello que más miedo nos da. No sales bien parado de que te pongan cuernos si no te ríes de lo bien que te quedan. Además, en esto de los cuernos tienes compañía: siendo cornudo, no serás una rara avis sino una rara ciervis.

CARA O CRUZ

Aunque los síntomas de una infidelidad son muy variados no son difíciles de identificar, pues generalmente vienen acompañados de una alerta interior que nos dice que algo anda mal. Si comienzas a sentir un cambio de comportamiento en tu pareja, presta mucha atención.

Simplemente, ocurrió

La prudencia y la madurez son puntos claves para lidiar la situación, tal como explica Gini, una abogada de 38 años que tras un matrimonio de 12 descubrió que su esposo le era infiel.

"Comencé a sospechar cuando de pronto se tornó callado, reservado y muy poco comunicativo, me preocupé porque le era difícil entablar una conversación conmigo", dice.

En principio Gini pensó que su compañero tenía problemas de salud o en el trabajo, pero al percatarse de que no era el caso surgió la sospecha de un "hay otra persona".

Su decisión fue abordarlo de manera directa y sin titubeos: ¿Me estás engañando? De inmediato su esposo respondió con un "no" acompañado de un rosario de explicaciones.

"Trató de cambiar, pero no pudo y la situación fue cada vez más insoportable hasta que un día lo escuché hablar por teléfono pidiéndole a su amiga una tregua".

Aunque tuvo deseos de llorar y de insultarlo, la abogada optó por guardar silencio y sólo se limitó a decir "debemos hablar, pero en otro momento".

Su recomendación es no tomar una decisión a la ligera, pues entiende que lo ideal es analizar la situación, ver en qué se falló, reconocer los errores y sobre todo determinar si vale la pena otra oportunidad.

Tras semanas de meditación, Gini habló con su pareja, quien confesó todo y pidió perdón. Actualmente están en un proceso de reconciliación.

No te perdono

La otra cara de la moneda presenta el caso de Miguel, un médico de 44 años, a quien su esposa engañó con su mejor amigo.

"Si no lo descubro todavía estaría con ella, pues nunca percibí nada, era como el primer día", reveló.

Un simple olvido de unas llaves fue el detonante; al devolverse a casa se encontró con su peor sorpresa "ella estaba con él en nuestra habitación".

Miguel optó por el divorcio, el cual logró tras un traumático proceso judicial.