Latin Music Tour cierra con éxito; el próximo año celebrarán sus 15 años
La descarga musical concluyó con éxito el pasado fin de semana en Punta Cana

PUNTA CANA. Fernando Quesada sabe que su producto rey es este evento: el Latin Music Tour, y está seguro que para la fiesta de 15 habrá cosas buenas. Este año fue mejor que el pasado. Cada año es un termómetro de lo mejor de la música criolla.
Inició con Dj Bumbfire, un hombre con concepto, que tiene que perfeccionar su propuesta, porque él es un “joceador”. Como si El Pachá se hubiese metido a Dj. A su show, pretendidamente original, le sobran repeticiones de beats, pero le llama súper show. Trae a una caricatura de Michael Jackson cantando Billy Jean, y él mismo tiene la mitad de la cara maquillada; trae dos tristes bailarinas de porras que salen a escena sin penas ni glorias, porque no hacen lo que hay que hacer: porrear al unísono. Dice que Michael Jackson pasó de moda, e introduce a a Plan B. Pero con igual rapidez los quita, y pone algo en inglés de Daddy Yankee. Trae un violinista Antxon. Las cosas van mejorando. Bailarinas. Las mismas porristas posiblemente. Sigue el violinista sobre un tema de moda. Y todo sería excitantemente fabuloso, si al menos hubiese un beat auténtico, real, verdadero. Música plástica, pasajera, intrascendente, rearmada con recursos electrónicos laborados poco creativamente.
Entonces llegó la música de verdad, con Miriam Cruz, quien este lunes está cumpliendo años. Después del primer tema, Guayaba, puso Ta pilla’o, y la gente salió a bailar. Siguió con La Loba, Pobre de ella, La carnada, Las pequeñas cosas, y la gente bailando, luego algo más lento, Me sacudí, propio de Miriam y arreglo de Israel Casado. Esa loca, Lo que quiere el negro, y la gente bailando, Que me perdone tu señora, unió para finalizar Juana la Cubana con Es cosa de él. Y la gente bailando. A Miriam la acompañan dos bailarines acoplados. La orquesta de Miriam está compuesta por músicos muy capaces y seguros, sobre todo en los metales y percusión.
Anthony Santos
Joel López exageró y anunció a Anthony Santos como el artista más popular que ha tenido República Dominicana en toda su historia. Sin dudas es uno de los más populares. La banda inició a cuadrar sonido a la 1:43 a.m. Tras el anuncio aún se esperaron algunos minutos para que apareciera el artista. “Hoy se beeeeebeeeeee” dijo a mansalva El Bachatú, y enseguida regaló... un merengue.
El cierre
Y luego otro y otro y otro y otro. A las 3:08 a.m. había hecho más merengues que bachatas. Y el público bailando. Para entonces ya le habían entregado Quepe Tours y la Cervecería Nacional Dominicana el reconocimiento de dedicatoria de este evento a su persona. Anthony Santos es un personaje, y hace y dice en escena lo que quiere. Dos horas y media de música después de iniciar dijo hasta aquí, y bajó del escenario. Medio público tomaba afuera un rico sancocho.
El sábado habían estado Mozart La Para, la sorprendente buena producción de Mark B -tiene real filing internacional-, y la renovada Chiquito Team Band, ahora mejor que antes.
Alfonso Quiñones
Alfonso Quiñones