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Libro impreso en el exterior vale menos que el hecho aquí

La historia y el testimonio venden más; la poesía no vende

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Libro impreso en el exterior vale menos que el hecho aquí
"La lectura libera. Con él ves luz donde había oscuridad", dice Virtudes Uribe, de La Trinitaria.
Santo Domingo. Las pequeñas editoriales del país reciben los embates de los momentos económicos que vive el país. El libro dominicano se vende menos que el extranjero, al menos eso parece por lo que opinan algunos expertos.

"Las ventas de libros desde los dos años últimos del presidente Antonio Guzmán (1981-1982), para acá ha ido bajando", afirma Virtudes Uribe, directora de La Trinitaria, un referente en cuanto a literatura dominicana se refiere. "Da la impresión que ha faltado políticas definidas con el libro y la lectura, pero tenemos esperanza que este año las cosas cambien y arranquemos por ese camino", expresó a Diario Libre.

En cuanto al libro dominicano, la experta considera que lo que más vende son los géneros de historia y testimonios, les siguen el cuento, la novela y el ensayo, "pero la poesía se vende muy poco". "Los poetas, no importa que sean buenos o malos, la poesía está de capa caída, pero no ahora, eso ha sido siempre, y es uno de los géneros que más se escribe", dice.

Uribe afirmó que "si logramos sobrevivir, pónganos en un pedestal, eso porque desgraciadamente en este país no se lee. ¿Cuántos millones de habitantes tiene la capital y dime cuántas librerias hay? Diez, doce, si acaso. Ya con eso puedes darte cuenta que no se lee, no hay bibliotecas en barrios, doscientos y pico de barrios sin bibliotecas, y los colegios y escuelas no las organizan; las universidades compran lo que pueden", señala Uribe.

"Cuando un pais adolece de eso, su educación está muy cuestionada. El libro es el instrumento más importante para la educación; ves luz donde había oscuridad. El libro libera, mientras la gente no entienda esto, estamos perdidos", agrega.

Impuestos a la producción

Para Miguel de Camps, propietario de Manatí, "a raíz de que le fueran aplicados impuestos a la producción de los libros, la industria editorial ha tenido un reflujo, ya que impuestos que no tenía el libro les fueron aplicados, con lo cual se encarece el libro producido aquí, a diferencia, del producido en el exterior".

"Un libro de una editorial extranjera en el país, impreso en el exterior, sale más barato que el impreso aquí. Esto ha generado la desaparición de editoriales, o la reducción de la producción, como en Manatí. Muchas imprentas que tenían ese negocio de manera lateral a los trabajos comerciales, ya hoy no producen libros", expresó.

El poeta Basilio Belliard, director del Libro y la Literatura, de la Secretaría de Estado de Cultura dice que "la situación es difícil para las editoriales emergentes, por los insumos, y porque no cuentan con un público lector que consuma todas sus ofertas".

Belliard señala no obstante el caso el caso de "Ángeles de Fierro", dirigida por Noé Zayas, quien además es subdirector de la Editora Nacional, con la que hace las coediciones. "Esta editorial cuenta con el apoyo de la Secretaría de Cultura, es un modelo porque realizan ediciones baratas, con diversidad de criterios y géneros. Por eso se han ganado el apoyo: producen narrativa y poesía de jóvenes del interior, y ese es el paradigma de lo que se debe hacer en cuanto apoyo oficial se refiere, y los resultados son tangibles. Ahí no hay censura, el editor selecciona los autores y la Secretaría no influye en las selecciones de autores, ni su dirección política, ni ideológica", dice.

La cercana Feria Internacional del Libro será seguramente un medidor más de esta situación. Valdría la pena conocer la opinión de otros editores y escritores.

Costo

Un libro que antes costaba 40 mil pesos para una tirada de mil ejemplares, ahora cuesta de 80 a 100 mil pesos, según cálculos de algunos de los encuestados.