Los detalles que te impiden progresar

¿Por qué para este nuevo año no piensas un poco en tu trabajo y en las metas que has alcanzado o dejado de alcanzar? Y quizás, antes de cambiar de empleo deberías preguntarte por qué no progresas en el actual.
Puede ser que el entorno no te favorezca mucho, que no estés muy motivada, que no te agrade lo que haces… o que haya pequeñas cosas que podrías hacer mejor o de una forma diferente.
Durante las vacaciones de fin de año, piensa un poco en los aspectos positivos de tu trabajo, en las cosas que antes te divertían y ahora te aburren o en los sueños a los que has renunciado. Tal vez sea el momento de retomarlos.
A veces, dejamos pasar el tiempo y no nos actualizamos profesionalmente, no mejoramos nuestras habilidades y nos convertimos en un mueble más en la empresa.
En ocasiones, nos cerramos a los cambios y nos consumimos en nuestros viejos conceptos.
Tal vez ese no sea tu caso, eres excelente profesional y estás muy actualizada e incluso eres eficiente.
Pero, por alguna razón, tu trabajo de hormiguita no se nota y te sientes invisible.
La actitud cuenta tanto como tus conocimientos, y ni hablar de tus relaciones interpersonales. Cómo te llevas con tu jefe, con tus compañeros y la opinión que tienen de ti es fundamental a la hora de progresar.
Por eso, en esta edición de fin de año, mujer única te alerta sobre esos pequeños detalles que podrían estar boicoteando tu crecimiento profesional.
Piensa en ellos antes de tirar la toalla. Piensa en lo que quieres como profesional en este momento.
Habla la experta
Mary García, especialista en Recursos Humanos, te sugiere que actualices tu currículum. Investiga las cosas nuevas que han surgido en tu profesión y pregúntate en cuántas estás al día. Si no has tomado ningún entrenamiento desde que saliste de la universidad, tal vez sea una mala señal.
Además de capacitarte a nivel general debes adquirir experiencia en distintos trabajos dentro de tu institución para hacer carrera.
Cubrir las vacaciones de un compañero que hace un trabajo diferente o de un superior es una buena oportunidad. No debes negarte.
Ella también recomienda que te identifiques con la organización en la que trabajas, con sus propósitos y metas para que te involucres en sus objetivos concretos.
Y sobre todo que tengas iniciativa, que aportes tus ideas para mejorar la empresa.
A veces, por apatía, caemos en la rutina y siempre tenemos un no por respuesta; nada tan dañino para nuestra imagen ante los jefes y compañeros.
Tu entorno
Hay personas que ven mala intención por todas partes y esto les impide trabajar en equipo. Si compites más de lo que colaboras con tus compañeros entonces vas por mal camino.
Tampoco se trata de ser tan pasiva que todo el mundo te apabulle. Para que tu trabajo se note debes defender tus posiciones u opiniones, pero sin ver a los demás como enemigos.
Claro, debes estar alerta, porque en todas partes hay gente mal intencionada, pero sin exagerar.
Recuerda también que aunque algunas hayan alcanzado su puesto con zancadillas, a la larga pierden más de lo que ganan y terminan por cerrarse las puertas en la empresa donde laboran y en otras instituciones.
Hay más de una historia de personas que pasaron por encima de todo el mundo y ahora se les hace tremendamente difícil conseguir empleo por su fama de desleales o de insensibles.
¿Si fueras dueña de una empresa contratarías a alguien que fuera capaz de cooperar con la competencia o no estuviera a tu lado en momentos difíciles?
Una meta
Si has mantenido una actitud muy pasiva o has dejado de actualizarte y empiezas a cambiar, no esperes resultados inmediatos. Pero tampoco duermas el sueño eterno en la institución si no te toman en cuenta.
Haz notar tus cambios, aporta tu opinión en las reuniones, si antes no hablabas y si te han dejado de asignar trabajos importantes, pídele a tu jefe o jefa que te involucre en un proyecto nuevo.
Los chismes, ese cáncer de la oficina
Si tus compañeros o tu jefe te tachan de chismosa, quizás nunca consigas el ascenso que tanto quieres.
Las personas dadas a las habladurías con frecuencia son vistas como poco serías y no confiables para manejar información confidencial.
¿Cómo serás asistente del jefe si él no puede confiarte un secreto personal o profesional?
Puede ser que el entorno no te favorezca mucho, que no estés muy motivada, que no te agrade lo que haces… o que haya pequeñas cosas que podrías hacer mejor o de una forma diferente.
Durante las vacaciones de fin de año, piensa un poco en los aspectos positivos de tu trabajo, en las cosas que antes te divertían y ahora te aburren o en los sueños a los que has renunciado. Tal vez sea el momento de retomarlos.
A veces, dejamos pasar el tiempo y no nos actualizamos profesionalmente, no mejoramos nuestras habilidades y nos convertimos en un mueble más en la empresa.
En ocasiones, nos cerramos a los cambios y nos consumimos en nuestros viejos conceptos.
Tal vez ese no sea tu caso, eres excelente profesional y estás muy actualizada e incluso eres eficiente.
Pero, por alguna razón, tu trabajo de hormiguita no se nota y te sientes invisible.
La actitud cuenta tanto como tus conocimientos, y ni hablar de tus relaciones interpersonales. Cómo te llevas con tu jefe, con tus compañeros y la opinión que tienen de ti es fundamental a la hora de progresar.
Por eso, en esta edición de fin de año, mujer única te alerta sobre esos pequeños detalles que podrían estar boicoteando tu crecimiento profesional.
Piensa en ellos antes de tirar la toalla. Piensa en lo que quieres como profesional en este momento.
Habla la experta
Mary García, especialista en Recursos Humanos, te sugiere que actualices tu currículum. Investiga las cosas nuevas que han surgido en tu profesión y pregúntate en cuántas estás al día. Si no has tomado ningún entrenamiento desde que saliste de la universidad, tal vez sea una mala señal.
Además de capacitarte a nivel general debes adquirir experiencia en distintos trabajos dentro de tu institución para hacer carrera.
Cubrir las vacaciones de un compañero que hace un trabajo diferente o de un superior es una buena oportunidad. No debes negarte.
Ella también recomienda que te identifiques con la organización en la que trabajas, con sus propósitos y metas para que te involucres en sus objetivos concretos.
Y sobre todo que tengas iniciativa, que aportes tus ideas para mejorar la empresa.
A veces, por apatía, caemos en la rutina y siempre tenemos un no por respuesta; nada tan dañino para nuestra imagen ante los jefes y compañeros.
Tu entorno
Hay personas que ven mala intención por todas partes y esto les impide trabajar en equipo. Si compites más de lo que colaboras con tus compañeros entonces vas por mal camino.
Tampoco se trata de ser tan pasiva que todo el mundo te apabulle. Para que tu trabajo se note debes defender tus posiciones u opiniones, pero sin ver a los demás como enemigos.
Claro, debes estar alerta, porque en todas partes hay gente mal intencionada, pero sin exagerar.
Recuerda también que aunque algunas hayan alcanzado su puesto con zancadillas, a la larga pierden más de lo que ganan y terminan por cerrarse las puertas en la empresa donde laboran y en otras instituciones.
Hay más de una historia de personas que pasaron por encima de todo el mundo y ahora se les hace tremendamente difícil conseguir empleo por su fama de desleales o de insensibles.
¿Si fueras dueña de una empresa contratarías a alguien que fuera capaz de cooperar con la competencia o no estuviera a tu lado en momentos difíciles?
Una meta
Si has mantenido una actitud muy pasiva o has dejado de actualizarte y empiezas a cambiar, no esperes resultados inmediatos. Pero tampoco duermas el sueño eterno en la institución si no te toman en cuenta.
Haz notar tus cambios, aporta tu opinión en las reuniones, si antes no hablabas y si te han dejado de asignar trabajos importantes, pídele a tu jefe o jefa que te involucre en un proyecto nuevo.
Los chismes, ese cáncer de la oficina
Si tus compañeros o tu jefe te tachan de chismosa, quizás nunca consigas el ascenso que tanto quieres.
Las personas dadas a las habladurías con frecuencia son vistas como poco serías y no confiables para manejar información confidencial.
¿Cómo serás asistente del jefe si él no puede confiarte un secreto personal o profesional?
Diario Libre
Diario Libre