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Los niños índigos, humanos especiales

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Los niños índigos, humanos especiales
Estos niños demuestran interés por las matemáticas y el resto de las ciencias.
Santo domingo. Los niños índigos son seres humanos superdotados con características especiales, que están naciendo en mayor cantidad desde el año 1972. Fueron bautizados así por una sicóloga y espiritualista norteamericana llamada Nancy Ann Tappe, autora del libro "Understanding your love to Color", "Comprendiendo al Amor a través del color", pues ella les veía una iluminación tipo azul índigo.

El doctor en Ciencias y Psicólogo de la Educación, Ángel Luis Fernández, expresa que ven más allá de lo normal, preguntan cosas que son de adultos, tratan de darles lecciones a sus padres de cómo conducirse y comportarse, y por lo regular, son llevados al siquiatra porque su comportamiento resulta muy extraño.

Fernández, quien ha sido representante de España ante el Consejo Mundial de la Educación (n.g. Unesco), explica que hay muchos casos a nivel mundial e incluso en República Dominicana, en el que la mayoría de los pequeños generan una situación escabrosa porque tanto los maestros y los padres tienen la sensación de que saben más que ellos.

''Son niños con los que se puede hablar como si fuesen adultos. Niños que manifiestan que les interesa la física, la economía, lo social y mucho más de lo que pudiera pensarse'', manifiesta el doctor.

¿Cómo identificarlos?

''Hay muchos niños índigos que se sienten en un ambiente donde no los comprenden, en las escuelas no hay ofertas para ellos y al final pueden desarrollar comportamientos antisociales, y a nivel emocional pueden desviarse hasta el suicidio. Esto sucede cuando no se les identifica a tiempo'', aclara Fernández.

Estos nacen con un sistema inmunológico distinto porque casi no enferman y si lo hacen, padecen de asma o alergias por el mal ambiente que hay a su alrededor. Son precoces en todo, es decir, que cuando empiezan a desarrollarse, caminan, gesticulan, hablan, aprenden a leer y escribir primero que los demás niños.

Con respecto a los sentidos, estos seres humanos tienen los sentidos muy amplios, ven mucho más allá del espectro de la luz, en plena oscuridad. Escuchan mejor que el resto, captan frecuencias por debajo de los 10 hertzios y por encima de los 16 mil hertzios. Tienen mayor capacidad olfativa que el resto, así como en el gusto e igual en el tacto.

A nivel de percepción son niños a quienes no se les puede engañar porque se manejan por su intuición. Se revelan a comer ciertas cosas. Son ácratas, es decir, que no aceptan una disciplina impuesta, ni que se les premie o castigue.

Su futuro

De adultos son personas no beligerantes, es decir, pacifistas. Llegan a ser muy buenos profesionales. Escapan de lugares potencialmente viciosos. Pueden vivir con mayor o menor nivel de medios a su alcance, pero son asépticos. Suelen ser más altos que los demás y tienen los ojos un poco más desarrollados.



Desarrollan un Trastorno de Déficit de Atención con Hiperactividad Asociada (TDAH), es decir, que tienden a ser despistados. Muchos llegan a desarrollar autismo, se encierran porque todo lo exterior les resulta extremadamente agresivo y violento. Como son niños hiperactivos que necesitan estar haciendo algo, los envían al siquiatra donde los tratan con ansiolíticos y con otros fármacos tranquilizadores que lo que hacen es anularlos.

Recomendación

El doctor Fernández afirma que los padres que reconozcan que tienen un niño índigo deben encargarse de cuidarlos y no cederlos a terceros. Deben conversar mucho con ellos, y bajarse a su altura. Tienen que ser claros con sus hijos y hablarles con la verdad. En la medida de lo posible, demostrarles amor, entender que tienen ante sí a una especie de maestro y a un asesor que les puede decir sin error, lo que pueden hacer a la hora de tomar una decisión.

Es necesario formar un equipo con las personas que tengan que ver con estos niños, para no despistarlo. Deben mantener una rutina impecable, es decir, que todo tenga una hora determinada sin que nadie tenga privilegios. Así podrán contribuir a un desarrollo óptimo porque hay un riesgo siempre de que estos niños se pierdan.