Los primates más grandes tienen los genitales más pequeños

Santo Domingo. Existe una teoría que explica el tamaño de las gónadas de los primates en función de la relación conyugal predominante, que es considerada uno de los grandes triunfos de la antropología física moderna. Luego de pesar los testículos de 33 especies de primates, científicos británicos hicieron los siguientes hallazgos: las especies que copulan más a menudo tienen mayores testículos, sobre todo aquellas en la que varios machos copulan por turno con una misma hembra.
Esto se debe (especulan los científicos), a que el macho que inyecte más semen, tiene más oportunidad de fertilizar el óvulo. Cuando la fertilización es una lotería, como ocurre en los primates promiscuos, testículos más grandes permiten al macho meter más esperma en el globo.
La hembra gorila, por ejemplo, vuelve a estar sexualmente activa 3 o 4 años después del parto, y es fértil solo un par de veces al mes. Aun un macho gorila exitoso, con un harem de varias hembras, copula, si tiene suerte, unas pocas veces al año. Sus testículos, los más pequeños entre los primates, son adecuados para tan modesta demanda.
La vida sexual de los orangutanes es un poquito mas activa, pero sus testículos son también pequeños.
Sin embargo, los chimpancés, que viven en grupos promiscuos con muchas hembras, disfrutan de un nirvana sexual, con oportunidades casi diarias de cópula, en el caso del chimpancés común y varias cópulas diarias en los bonobos.
Esta alta frecuencia y la necesidad de superar a otros machos en la producción de semen y en la fertilización de las hembras promiscuas es lo que explica, según esta teoría, los enormes testículos que tienen.
Los humanos están en segundo lugar, ya que copulan mucho más que los gorilas y los orangutanes, pero menos que los chimpancés. Además, la mujer típica no provoca, durante el ciclo fértil, la competencia entre los machos a quien produce más esperma para fertilizarla. De manera que, contrariamente a lo que supone el imaginario masculino, las dimensiones genitales no son una prueba de dominio viril, sino más bien una expresión de inseguridad sobre la fidelidad de sus hembras y la paternidad de sus hijos. Al parecer, "cojonudo" y cornudo son directamente proporcionales.
De este resonante triunfo de la explicación científica pasamos al más rotundo fracaso: la incapacidad de los científicos del siglo XX de formular una teoría que explique por qué el Homo sapiens tiene el pene más largo de todos los primates.
En efecto, el promedio de longitud del pene erecto de un gorila es 1.25 pulgadas, 1.5 pulgadas el del orangután, 3 el de los chimpancés, mientras que el del hombre mide 5 pulgadas (Por la precariedad de esta media, presumo que fue sacada de una muestra caucásica).
El pene de un gorila es imperceptible aun erecto por su color oscuro, pero el pene rosado del chimpancé se destaca en la piel clara, El pene fláccido de los simios no es visible.
¿Por qué el hombre necesita un pene tan grande y llamativo, si los demás simios propagan sus genes exitosamente con mucho menos? ¿No será el pene un desperdicio de protoplasma que sería más útil si se dedicara al mejoramiento de la corteza o los dedos?
Mito
Contrario a lo que creen los hombres, el tamaño de los genitales no es una muestra de dominio viril si no una expresión de inseguridad. Las especies con genitales más grandes son las que, como tienen relación conyugal promiscua, comparten las hembras con otros machos.
destra@tricom.net
Esto se debe (especulan los científicos), a que el macho que inyecte más semen, tiene más oportunidad de fertilizar el óvulo. Cuando la fertilización es una lotería, como ocurre en los primates promiscuos, testículos más grandes permiten al macho meter más esperma en el globo.
La hembra gorila, por ejemplo, vuelve a estar sexualmente activa 3 o 4 años después del parto, y es fértil solo un par de veces al mes. Aun un macho gorila exitoso, con un harem de varias hembras, copula, si tiene suerte, unas pocas veces al año. Sus testículos, los más pequeños entre los primates, son adecuados para tan modesta demanda.
La vida sexual de los orangutanes es un poquito mas activa, pero sus testículos son también pequeños.
Sin embargo, los chimpancés, que viven en grupos promiscuos con muchas hembras, disfrutan de un nirvana sexual, con oportunidades casi diarias de cópula, en el caso del chimpancés común y varias cópulas diarias en los bonobos.
Esta alta frecuencia y la necesidad de superar a otros machos en la producción de semen y en la fertilización de las hembras promiscuas es lo que explica, según esta teoría, los enormes testículos que tienen.
Los humanos están en segundo lugar, ya que copulan mucho más que los gorilas y los orangutanes, pero menos que los chimpancés. Además, la mujer típica no provoca, durante el ciclo fértil, la competencia entre los machos a quien produce más esperma para fertilizarla. De manera que, contrariamente a lo que supone el imaginario masculino, las dimensiones genitales no son una prueba de dominio viril, sino más bien una expresión de inseguridad sobre la fidelidad de sus hembras y la paternidad de sus hijos. Al parecer, "cojonudo" y cornudo son directamente proporcionales.
De este resonante triunfo de la explicación científica pasamos al más rotundo fracaso: la incapacidad de los científicos del siglo XX de formular una teoría que explique por qué el Homo sapiens tiene el pene más largo de todos los primates.
En efecto, el promedio de longitud del pene erecto de un gorila es 1.25 pulgadas, 1.5 pulgadas el del orangután, 3 el de los chimpancés, mientras que el del hombre mide 5 pulgadas (Por la precariedad de esta media, presumo que fue sacada de una muestra caucásica).
El pene de un gorila es imperceptible aun erecto por su color oscuro, pero el pene rosado del chimpancé se destaca en la piel clara, El pene fláccido de los simios no es visible.
¿Por qué el hombre necesita un pene tan grande y llamativo, si los demás simios propagan sus genes exitosamente con mucho menos? ¿No será el pene un desperdicio de protoplasma que sería más útil si se dedicara al mejoramiento de la corteza o los dedos?
Mito
Contrario a lo que creen los hombres, el tamaño de los genitales no es una muestra de dominio viril si no una expresión de inseguridad. Las especies con genitales más grandes son las que, como tienen relación conyugal promiscua, comparten las hembras con otros machos.
destra@tricom.net
Simón Guerrero
Simón Guerrero