Luis Manuel Aguiló: "Es una época para rescatar valores de la familia"

Luis Manuel dice que el mejor juguete era un bate o una pelota.
Santo Domingo. La oficina de Luis Manuel Aguiló tiene el aspecto de un refugio personal. Junto a su escritorio hay una foto de su padre, Danilo, al que él define así: "Mi líder, mi Súperman" y la voz de Luis Manuel nos lleva por sus recuerdos de San Pedro de Macorís. "Navidad coincide con el torneo de béisbol, en esa época yo podía ir a todos los juegos que se celebraban en San Pedro de Macorís, y levantarme en la mañana para irme a jugar béisbol con los amigos de infancia, ya sea en un solar baldío que estaba frente a mi casa o el algún estadio cercano. Esa asociación de la pelota con la Navidad representaba para mí un doble motivo de alegría" refiere.

"La Nochebuena era una fiesta familiar, pero se disfrutaba más el 'calentao' del 25 de diciembre, esos recuerdos incluyen muchos momentos felices, la magia de los fuegos artificiales y la alegría compartida con los muchachos del barrio, pero también hay recuerdos tristes, como la noche en que murió René del Risco Bermúdez fue una Navidad muy triste porque él y mi papá eran muy amigos, eran como hermanos, yo lo llamaba tío, eso marcó mi vida para siempre" dice con un brillo emocionado en la mirada.

"Otro detalle que perdura en mi memoria son los aguinaldos, ahora también se hacen, pero no con la frecuencia con que se hacían en aquella época. De hecho en San Pedro hay una calle en la que todos los años se recrea eso de los aguinaldos, cuando yo tengo chance me doy una vuelta por 'El bonche de la Duarte', también recuerdo 'Las parrandas navideñas', que salían después de las 12 de la noche y recorrían San Pedro entero, que en ese tiempo tenía una gran población estudiantil, jóvenes americanos, cubanos de Miami y hasta venezolanos, había muy buenos canes".

"Mis juguetes favoritos siempre fueron un bate, un guante de béisbol y una pelota, fuera en Navidad o en cualquier época del año, a eso había que sumarle una camiseta de las Estrellas Orientales, nunca las he visto ganar" se queja.

"Después de formar mi familia, por supuesto, intenté recrear esa magia con mis hijas, Perla y Pamela, ojalá haya logrado en un 50% lo que logró mi papá conmigo".

"A veces uno aprovecha estas épocas para sermonear, mensajear, en papel de celofán, si algo tenemos que aprovechar de la Navidad es el tratar de conservar la mayor cantidad de costumbres recibidas de nuestros abuelos, porque la generación de nosotros todavía está entre la fiesta, el gasto, el dispendio, los abuelos han superado todo eso y se preocupan más por rescatar los valores de la familia".

Sus deseos

"Aunque suene panfletario, deseo que haya más dinero para la educación, para rescatar valores para esta juventud tan ávida de principios y tan preñada de malos ejemplos. Los comunicadores decimos que el peor ejemplo es el de los políticos, los políticos son los que menos hablan de lo que está mal, pero los comunicadores tenemos también muchos malos ejemplos, los médicos culpan a los políticos, pero también tienen una gran responsabilidad, entonces, cada uno de nosotros tiene que aportar lo suyo para mejorar entre todos".
20091224 http://www.diariolibre.com

+ Leídas

+ Leídas