Mamá, papá ¡regresamos al colegio!

Cada mes de agosto hay una revolución en la familia llamada vuelta al colegio. Tú, mamá, solo piensas en tu hijo, en su educación, cómo se adaptará, qué aprenderá, qué pasará en su día a día. Y sí, los niños viven un gran cambio, pero los padres también. ¿Estás lista para el año escolar?
La vuelta a las clases trae al seno del hogar una mezcla de emoción y responsabilidad que afecta a todos los miembros de la familia. Después de superada la elección del colegio adecuado, que también es toda una experiencia, llega el pistoletazo de salida en la educación de tu hijo.
Desde ese mismo instante, tú y tu pareja, asumen un papel como progenitores muy importante. La formación de ese pequeño no es responsabilidad exclusiva del colegio o de los profesores, es algo compartido entre la familia y la escuela. Tu participación durante la edad escolar de tu hijo es básica.
Por etapas
Ese papel irá cambiando al compás de los años cumplidos por tu pequeño. Se suele hablar de vuelta al colegio de una manera muy general, pero en la práctica, y los padres lo saben, cambia mucho la experiencia dependiendo si el infante va a un preescolar, o ya entra a primaria o secundaria.
Por esta razón mujer única ha dividido el presente informe en estas tres etapas escolares. Y, durante su investigación, ha descubierto que hay una serie de puntos en común en la labor de los padres hasta el momento en que su hijo deja la secundaria.
Por ejemplo, hay que buscar un equilibrio entre libertad y protección. En el informe sale a colación un término muy interesante, libertad auténtica y cómo convertirla en una norma dentro de la familia.
Más relacionado con el día a día en el colegio, las educadoras recalcan que los padres no se pierdan en el agobio de comprar materiales, uniformes, en el trajín de llevar, traer al niño, y todo su esfuerzo se vaya por ese camino. Esto es necesario, pero si no viene acompañado por un interés real en tu hijo como persona y estudiante, de poco le va a servir tener todo aquello que el colegio pide, pero sin la presencia y la participación de su madre y padre. Igual, el manejo de las tareas, los premios y los castigos, la asistencia a las actividades del colegio.
En este año escolar, dependiendo de la edad de tu hijo, tienes que asumir tu papel de madre, igual que tu pareja para complementar de la manera más efectiva esa educación que hará de él un adulto integral.
¡Sé positiva, siempre!
Habla con tu hijo tranquilamente del colegio; si nota ansiedad en ti, así se sentirá.
Pídele su colaboración para que sienta el colegio como algo suyo.
Destaca todos los cambios positivos que van a llegar a su vida.
Déjale que elija los materiales que le gusten.
Llévale paso a paso, no le presiones para que se adapte antes de tiempo, cada niño tiene su ritmo.
La vuelta a las clases trae al seno del hogar una mezcla de emoción y responsabilidad que afecta a todos los miembros de la familia. Después de superada la elección del colegio adecuado, que también es toda una experiencia, llega el pistoletazo de salida en la educación de tu hijo.
Desde ese mismo instante, tú y tu pareja, asumen un papel como progenitores muy importante. La formación de ese pequeño no es responsabilidad exclusiva del colegio o de los profesores, es algo compartido entre la familia y la escuela. Tu participación durante la edad escolar de tu hijo es básica.
Por etapas
Ese papel irá cambiando al compás de los años cumplidos por tu pequeño. Se suele hablar de vuelta al colegio de una manera muy general, pero en la práctica, y los padres lo saben, cambia mucho la experiencia dependiendo si el infante va a un preescolar, o ya entra a primaria o secundaria.
Por esta razón mujer única ha dividido el presente informe en estas tres etapas escolares. Y, durante su investigación, ha descubierto que hay una serie de puntos en común en la labor de los padres hasta el momento en que su hijo deja la secundaria.
Por ejemplo, hay que buscar un equilibrio entre libertad y protección. En el informe sale a colación un término muy interesante, libertad auténtica y cómo convertirla en una norma dentro de la familia.
Más relacionado con el día a día en el colegio, las educadoras recalcan que los padres no se pierdan en el agobio de comprar materiales, uniformes, en el trajín de llevar, traer al niño, y todo su esfuerzo se vaya por ese camino. Esto es necesario, pero si no viene acompañado por un interés real en tu hijo como persona y estudiante, de poco le va a servir tener todo aquello que el colegio pide, pero sin la presencia y la participación de su madre y padre. Igual, el manejo de las tareas, los premios y los castigos, la asistencia a las actividades del colegio.
En este año escolar, dependiendo de la edad de tu hijo, tienes que asumir tu papel de madre, igual que tu pareja para complementar de la manera más efectiva esa educación que hará de él un adulto integral.
¡Sé positiva, siempre!
Habla con tu hijo tranquilamente del colegio; si nota ansiedad en ti, así se sentirá.
Pídele su colaboración para que sienta el colegio como algo suyo.
Destaca todos los cambios positivos que van a llegar a su vida.
Déjale que elija los materiales que le gusten.
Llévale paso a paso, no le presiones para que se adapte antes de tiempo, cada niño tiene su ritmo.
Diario Libre
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