"Mamma mía!" ¡Qué musical!

San José de Costa Rica. El cine nunca deja de sorprendernos, esta vez el género musical aporta un filme de excelente factura, bello, nostálgico y romántico. Versión cinematográfica de la exitosa comedia musical homónima que hoy está en cartelera en distintas partes del mundo, posee una puesta en escena por momentos espléndida, para contarnos una historia de amor situada en una isla griega. Con la siempre correcta Meryl Streep a la cabeza de un magnífico elenco y la música del inolvidable grupo ABBA, asistimos a una verdadera renovación del género.
La historia
Donna Sheridan (Meryl Streep) es una bella madre soltera que trata de mantener a duras penas un pequeño hotel enclavado en una isla; Sophie, su única hija se casa. La joven novia, a espaldas de su madre, invita a tres individuos, uno de los cuales podría ser su padre.
Sorprendidos en principio por la invitación, coinciden en la fiesta y cada uno cree ser el padre de la joven, y por supuesto disputarán el amor de la madre.
El fenómeno ABBA
ABBA fue un grupo musical pop sueco de la década de los 70, conformado por dos matrimonios de brillantes músicos. La contrastante belleza nórdica de las dos chicas, una morena y otra rubia, sus voces y el talento musical de los varones, fueron una mezcla comercial perfecta. Excelentes canciones, coreografías y vestuario entre lo disco y lo espacial, les llevaron al tope de todos los rankings. En su momento llegaron a ser el principal producto de exportación del país nórdico. Disueltos en el año 1982, su huella en la industria de la música mantiene un culto a nivel mundial.
En 1977 se produjo la película "ABBA", la historia de un periodista que intenta desesperadamente entrevistar al grupo, alternando con espectaculares escenas de los conciertos realizados en diferentes localidades de Europa. Coincidentemente, en el año 1994, dos películas que hoy son emblemáticas, utilizaron su música como complemento de sus historias: la cinta australiana "Priscila, la Reina del Desierto", un road movie de travestis, y la coproducción franco australiana "La boda de Muriel", donde la protagonista es una fan extremista del grupo.
En esta producción, los ex integrantes de ABBA, Bjorn Ulvaeus y Benny Anderson, son productores ejecutivos de la cinta, además aparecen en pequeños roles, y fueron supervisores de la banda sonora. El estreno de la película cumplió el sueño de muchos seguidores, reunir a los integrantes del mítico grupo.
Un musical doméstico
Si algo puede distinguir a "Mamma mia!" es su carácter doméstico. En efecto, la dirección de arte se da a la tarea de utilizar elementos y personajes que habitualmente no estarían en un musical. Así, escobas, ropa colgada, manteles, platos, cucharas, trastos viejos y otros artefactos adquieren una especial dimensión, otorgando al relato un aspecto cercano y hogareño.
Destaca el acertado uso de los espacios para la danza y el canto que el guión establece, ya sea un patio, un muelle o una sencilla habitación, se transforman en escenarios significativos que contribuyen al relato.
Resulta interesante, además, ver y oír cantar a figuras como Pierce Brosnan y a la misma Meryl Streep, despojados de toda afectación y disfrutando de sus papeles a plenitud, al igual que el resto de los intérpretes.
Recomendable para emocionarse con un relato simple y bien contado, al tiempo que se disfruta de canciones que ya están en nuestro inconsciente colectivo.
"Mamma mía!"
Reino Unido, Estados Unidos, Alemania, 2008. 108 min.
Dirección: Phyllida Lloyd
Guión: Catherine Johnson
Música: Benny Andersson
Fotografía:
Haris Zambarloukos
Intérpretes:
Meryl Streep
Amanda Seyfried
Stellan Skarsgard
Pierce Brosnan
Colin Firth
La historia
Donna Sheridan (Meryl Streep) es una bella madre soltera que trata de mantener a duras penas un pequeño hotel enclavado en una isla; Sophie, su única hija se casa. La joven novia, a espaldas de su madre, invita a tres individuos, uno de los cuales podría ser su padre.
Sorprendidos en principio por la invitación, coinciden en la fiesta y cada uno cree ser el padre de la joven, y por supuesto disputarán el amor de la madre.
El fenómeno ABBA
ABBA fue un grupo musical pop sueco de la década de los 70, conformado por dos matrimonios de brillantes músicos. La contrastante belleza nórdica de las dos chicas, una morena y otra rubia, sus voces y el talento musical de los varones, fueron una mezcla comercial perfecta. Excelentes canciones, coreografías y vestuario entre lo disco y lo espacial, les llevaron al tope de todos los rankings. En su momento llegaron a ser el principal producto de exportación del país nórdico. Disueltos en el año 1982, su huella en la industria de la música mantiene un culto a nivel mundial.
En 1977 se produjo la película "ABBA", la historia de un periodista que intenta desesperadamente entrevistar al grupo, alternando con espectaculares escenas de los conciertos realizados en diferentes localidades de Europa. Coincidentemente, en el año 1994, dos películas que hoy son emblemáticas, utilizaron su música como complemento de sus historias: la cinta australiana "Priscila, la Reina del Desierto", un road movie de travestis, y la coproducción franco australiana "La boda de Muriel", donde la protagonista es una fan extremista del grupo.
En esta producción, los ex integrantes de ABBA, Bjorn Ulvaeus y Benny Anderson, son productores ejecutivos de la cinta, además aparecen en pequeños roles, y fueron supervisores de la banda sonora. El estreno de la película cumplió el sueño de muchos seguidores, reunir a los integrantes del mítico grupo.
Un musical doméstico
Si algo puede distinguir a "Mamma mia!" es su carácter doméstico. En efecto, la dirección de arte se da a la tarea de utilizar elementos y personajes que habitualmente no estarían en un musical. Así, escobas, ropa colgada, manteles, platos, cucharas, trastos viejos y otros artefactos adquieren una especial dimensión, otorgando al relato un aspecto cercano y hogareño.
Destaca el acertado uso de los espacios para la danza y el canto que el guión establece, ya sea un patio, un muelle o una sencilla habitación, se transforman en escenarios significativos que contribuyen al relato.
Resulta interesante, además, ver y oír cantar a figuras como Pierce Brosnan y a la misma Meryl Streep, despojados de toda afectación y disfrutando de sus papeles a plenitud, al igual que el resto de los intérpretes.
Recomendable para emocionarse con un relato simple y bien contado, al tiempo que se disfruta de canciones que ya están en nuestro inconsciente colectivo.
"Mamma mía!"
Reino Unido, Estados Unidos, Alemania, 2008. 108 min.
Dirección: Phyllida Lloyd
Guión: Catherine Johnson
Música: Benny Andersson
Fotografía:
Haris Zambarloukos
Intérpretes:
Meryl Streep
Amanda Seyfried
Stellan Skarsgard
Pierce Brosnan
Colin Firth
Diario Libre
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