Marcos Yaroide, 15 años después

SANTO DOMINGO
. Viernes y noche: Marcos Yaroide llenó de almas y alabanzas Sambil, con su gira “15 años después”.
En inicios: Emanuel (coreada y de pie) y Padre Amado, de cuando quiso dejar el camino del Señor.
“Olvídate de tu cuerpo, salte de tu cuerpo y de tu maquillaje”, dijo. La gente entró casi en éxtasis. “Amén”, replicaban. La pastora Laura Cardenes daba saltos, bella como artista de Hollywood. Es su esposa y allí estaba con sus hijos. El contó que ella intentó suicidarse tras una gran depresión, se lanzó de un tercer piso, pero quedó viva en silla de ruedas, y luego le conoció, y Dios hizo el milagro en ella.
Desde el público lo aplaudían Alex Mancilla e hijo, Carlos Alfredo y su hermana Vivian Fatule, así como el salsero Sexappeal y su esposa. La pastora Lucy Cosme cantaba todas las canciones. El respaldo fue unánime.
La banda excelente, con destaque especial para la guitarra prima. La agrupación estaba conformada por músicos extranjeros y el sonidista de Marc Anthony. El timbre de voz de Yaroide y el modo de hacer inflexiones con la voz, recuerdan a Eros Ramazzotti o Tiziano.
Estoy de pie (trabajo visual con la letra en la pantalla gigante). El Gigante ( muy coreada). Pero entre canción y canción habla a sus fieles. “Que no te importe lo que otros digan de ti. Lo que importa es lo que el cielo diga de ti”. Entonces: Que se abran los cielos (siempre canta con los brazos cruzados delante). El Milagro (con bailarinas)
“No solo estoy celebrando mis años de vida artística, sino que a pesar de tantos desengaños... aquí estoy”, expresó. Ese era yo, cantó después de contar que de niño sufrió mucha depresión, porque su padre Guandulito, murió cuando él tenía 3 años, y dejó a su mamá con 9 hijos. Ella lavaba y planchaba, y no tenía la seguridad de que al día siguiente comería.
Luego interpretó Por una como ella, contra la violencia de género. Mi trabajo es creer, La gran tribulación. Improvisó un reggaeton de alabanza. Yo todo se lo debo a él sirvió de gran final. Y de ñapa, Nací para adorarte.
Alfonso Quiñones
Alfonso Quiñones