Miriam Ramos o la intimidad luminosa
Repite este sábado su recital Intimidad, en el Bar de Teresa, a las 9 pm. Invitados: Carlos Luis y Rolando Luna

SANTO DOMINGO. Miriam Ramos convocó a los iluminados de la noche. Lo hizo en el Bar de Teresa, y volverá a hacerlo este sábado.
Miriam viene acompañada de Roberto Luna, un joven virtuoso concertista del piano, que ha ganado premios internacionales. Fue Luna quien comenzó el recital, jazzeando con "Chicas de Ipanema", de Antonio Carlos Jobim y Vinicios de Moraes, quienes -valga la anécdota-, se inspiraron en una "mujer dorada, mezcla de flor y sirena", llamada Helô Pinheiro, quien ahora es dueña de una cadena de tiendas de bikinis.
La cubana de cabello blanco desde jovencita, comenzó su propuesta con un tema que sirvió de repaso a su filosofía de vida. Y continuó con temas que fueron repasando sus gustos personales, donde involucró a la nueva trova y la canción tradicional cubana, además de otros del cancionero internacional. En Miriam la canción tiene una de las voces más íntimas y timbradas del continente.
"Rabo de nube", de Silvio Rodríguez, recomendada para que barra con la tristeza y sea un aguacero en venganza para que cuando escampe parezca nuestra esperanza, puso coro en todo el local. Siguió con "Tú mi desengaño", una de las primeras canciones de la época 'filinesca' de Pablo Milanés; "Eres nada", de Gerardo Alfonso; "Regalo Número Uno" y cerró un segmento con "Alma mía", de María Griver.
Cuando regresó, Miriam trajo de la mano a Sindo Garay, Benny Moré y Bola de Nieve, dioses tutelares de una noche repleta de Intimidad.
Miriam viene acompañada de Roberto Luna, un joven virtuoso concertista del piano, que ha ganado premios internacionales. Fue Luna quien comenzó el recital, jazzeando con "Chicas de Ipanema", de Antonio Carlos Jobim y Vinicios de Moraes, quienes -valga la anécdota-, se inspiraron en una "mujer dorada, mezcla de flor y sirena", llamada Helô Pinheiro, quien ahora es dueña de una cadena de tiendas de bikinis.
La cubana de cabello blanco desde jovencita, comenzó su propuesta con un tema que sirvió de repaso a su filosofía de vida. Y continuó con temas que fueron repasando sus gustos personales, donde involucró a la nueva trova y la canción tradicional cubana, además de otros del cancionero internacional. En Miriam la canción tiene una de las voces más íntimas y timbradas del continente.
"Rabo de nube", de Silvio Rodríguez, recomendada para que barra con la tristeza y sea un aguacero en venganza para que cuando escampe parezca nuestra esperanza, puso coro en todo el local. Siguió con "Tú mi desengaño", una de las primeras canciones de la época 'filinesca' de Pablo Milanés; "Eres nada", de Gerardo Alfonso; "Regalo Número Uno" y cerró un segmento con "Alma mía", de María Griver.
Cuando regresó, Miriam trajo de la mano a Sindo Garay, Benny Moré y Bola de Nieve, dioses tutelares de una noche repleta de Intimidad.
Alfonso Quiñones
Alfonso Quiñones