Delcy Rodríguez y el vestido que habló más alto que el discurso
La elección de vestuario de la nueva presidenta interina de Venezuela para su juramentación desató críticas, comparaciones incómodas y un intenso debate en redes sociales

Durante el acto de juramentación, Delcy Rodríguez acaparó miradas con un vestido verde menta de la firma italiana Chiara Boni La Petite Robe.
Se trató de un diseño midi con volantes, combinado con stilettos nude de tacón bajo, el cabello suelto y un maquillaje discreto que apostaba por la sobriedad... al menos en apariencia.

Aunque la pieza no está disponible en la web oficial de la marca, sí puede encontrarse en plataformas de lujo como Farfetch, donde su precio ronda los 756 dólares, y actualmente rebajado a unos 601 dólares.
Un detalle que no pasó desapercibido y que rápidamente encendió la conversación digital.
El precio del lujo en un país en crisis
La polémica se intensificó cuando usuarios contrastaron el valor del vestido con la realidad económica venezolana. Con un salario mínimo de apenas 2,700 bolívares (US$3), un trabajador necesitaría alrededor de 16 años para reunir el monto de la prenda, sin contar gastos básicos como alimentación o vivienda.

- El resultado: una ola de indignación que convirtió el atuendo en símbolo de desconexión y privilegio.
La controversia también puso en el foco a Chiara Boni, una de las diseñadoras italianas más reconocidas en Estados Unidos.
Sus famosos stretch-dresses han conquistado a celebridades como Oprah Winfrey -quien pidió un mismo modelo en nueve colores- y a figuras de la alta política estadounidense, sobre todo de la administración Trump.
La diseñadora no solo cuenta con una destacada lista de clientas internacionales, sino también con una trayectoria consolidada que se remonta a la década de los setenta.
Esta vez, sin embargo, el vestido dejó de ser moda para convertirse en mensaje.
