Nueva canción, nuevo comienzo y un look viral: el regreso de Amaia Montero con La Oreja de Van Gogh
La banda presentó su nueva canción en el especial musical de TVE que suena -y se siente- como un guiño directo a sus orígenes

La Oreja de Van Gogh eligió la noche más simbólica del año para despejar cualquier duda.
En el especial musical de Nochevieja de TVE, el grupo estrenó Todos estamos bailando la misma canción, un nuevo tema que marca el regreso de Amaia Montero como vocalista tras casi veinte años de trayectorias separadas. Y sí, fue uno de los momentos más comentados de la velada.
La actuación, grabada en el Palacio Miramar de San Sebastián, no pasó desapercibida. Ni por la canción, ni por la letra, ni por la puesta en escena.
Todo apuntaba a una nueva etapa para la banda, algo que la propia Sony Music confirmó en un comunicado: presentar el tema en Nochevieja simbolizaba "cerrar un año lleno de anuncios importantes y abrir la puerta a un 2026 decisivo e histórico" para el grupo.
En lo musical, La Oreja de Van Gogh vuelve a lo que mejor sabe hacer. Pop melódico, producción cuidada y sin sobresaltos, arreglos suaves y un estribillo amplio, nostálgico y emocional, diseñado para conectar de inmediato con quienes crecieron con sus primeros discos. Una canción luminosa que suena familiar sin resultar repetitiva.
La letra habla de reconciliación, de segundas oportunidades y de volver a bailar al mismo ritmo. Un mensaje que muchos han leído como una metáfora clara del momento que vive la banda, de nuevo en el centro del foco mediático.
Todo apunta a que este reencuentro se podrá confirmar sobre el escenario en 2026, con una gira que recorrerá hasta 35 ciudades españolas y que ya ha colgado el cartel de "entradas agotadas" en varias plazas, como Barcelona, donde actuarán los días 6 y 7 y 26 y 27 de noviembre, con algunas localidades aún disponibles.
El look que eclipsó la noche

Antes incluso de que sonara la primera nota, hubo algo que captó todas las miradas. Amaia Montero reapareció con un estilismo tan comentado como inesperado. La cantante confió en la diseñadora donostiarra Isabel Zapardiez para un look escultórico y protector, cargado de simbolismo.
La elección fue un abrigo-capa blanco de neopreno, de gran volumen y textura acolchada -casi como un edredón- que mantenía su propia estructura sobre la cabeza de la artista.
La apuesta, según se ha publicado, buscaba evocar protección en un momento clave de su carrera. El forro interior, en amarillo mostaza, contrastaba con el blanco impoluto del conjunto y añadía dramatismo a la escena.
Los memes no tardaron en llegar. Comparaciones con muñecos Labubu, palomitas, merengues o edredones inundaron las redes sociales a una velocidad incluso mayor que los comentarios sobre la canción.
Pero, entre bromas y titulares, el mensaje quedó claro: Amaia está de vuelta, La Oreja de Van Gogh abre una nueva etapa y, esta vez, todos parecen estar bailando la misma canción.
