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La música frente a la IA: voces clonadas, derechos en riesgo y nuevas reglas

La clonación de voces y la música generada con inteligencia artificial plantean retos legales y creativos que exigen proteger la identidad de los artistas y regular el uso de sus obras

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La música frente a la IA: voces clonadas, derechos en riesgo y nuevas reglas
Arturo Sosa, Vicent Argudo y Lizette Bautista lideraron la conferencia "Tu voz, tu derecho: inteligencia artificial y propiedad intelectual", en el marco de los Premios Heat. (CEDIDA POR PREMIOS HEAT)

La inteligencia artificial está cambiando la manera de crear, producir y distribuir música, pero también está abriendo un debate sobre los límites de su utilización, la protección de los derechos de autor y el futuro de quienes trabajan en la industria musical.

La clonación de voces de artistas sin autorización, la generación de canciones mediante estas herramientas y el uso de grabaciones para entrenar modelos tecnológicos fueron algunos de los temas abordados durante la conferencia Tu voz, tu derecho: inteligencia artificial y propiedad intelectual, celebrada con la participación de especialistas de México, Estados Unidos y Latinoamérica.

En el encuentro intervinieron Lizette Bautista, abogada de The Hachar Law Group; Vicent Argudo, director de Música del Grupo PRISA, y Arturo Sosa, director de programación de La Mega de Nueva York, quienes analizaron las implicaciones legales, comerciales y éticas de una tecnología que avanza más rápido que las regulaciones.

Bautista advirtió que las disposiciones legales varían entre países y que las experiencias de México no necesariamente pueden aplicarse en Estados Unidos o en otros mercados.

Por esa razón, consideró que, mientras se establecen reglas más claras, los creadores deben comenzar por documentar cómo utilizan estas herramientas y cuál es su participación en el resultado final.

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Lizette Bautista durante su participación en la conferencia. (CEDIDA POR PREMIOS HEAT)

Explicó que es importante identificar los aportes creativos humanos en una composición, ya que las instrucciones o prompts proporcionados a la inteligencia artificial no necesariamente están protegidos por derechos de autor. La trazabilidad del proceso permite distinguir qué elementos corresponden a la creatividad del autor y cuáles fueron generados por la tecnología.

La abogada también señaló que algunas plataformas de registro en Estados Unidos ya solicitan información sobre el uso de inteligencia artificial en las obras y el porcentaje de intervención de esta tecnología, una tendencia que podría extenderse a otros espacios de la industria.

La clonación de voces y la responsabilidad de los medios

Uno de los mayores desafíos identificados durante la conferencia es la reproducción de voces sin consentimiento. Para Argudo, el asunto no debe entenderse únicamente como una imitación del timbre vocal de un cantante o comunicador, sino como un problema de suplantación de identidad.

El ejecutivo de Grupo PRISA defendió el derecho de las audiencias a conocer si los contenidos que reciben fueron elaborados con inteligencia artificial y sostuvo que los medios deben asumir la responsabilidad por aquello que publican, incluso cuando utilizan herramientas tecnológicas para producirlo.

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Vincent Argulo. (CEDIDA POR PREMIOS HEAT)

"Yo soy quien pone mi nombre ahí y si algo está mal, reclámamelo a mí", expresó, al considerar que la inteligencia artificial no puede convertirse en una excusa para evadir responsabilidades.

Argudo también rechazó reducir el fenómeno a la generación automática de canciones mediante instrucciones. A su entender, estas herramientas deben servir como apoyo a los procesos creativos y a las tareas que pueden optimizarse, sin desplazar el criterio ni la intervención humana.

En el caso de los medios de comunicación, destacó su utilidad para el análisis de información y los trabajos mecánicos que consumen recursos, pero consideró necesario establecer con claridad qué actividades pueden delegarse a la tecnología y cuáles requieren sensibilidad, criterio y responsabilidad humana.

Las emisoras ante las canciones creadas con IA

Desde la perspectiva de la programación musical, Arturo Sosa explicó que La Mega de Nueva York no contempla por ahora incorporar canciones generadas mediante inteligencia artificial a su programación.

El director de programación manifestó su preocupación por las consecuencias que una aceptación indiscriminada de estas producciones podría tener para los músicos, artistas y agrupaciones que invierten recursos en desarrollar sus carreras.

Sosa recordó casos de clonación de voces de figuras reconocidas, entre ellos Romeo Santos, cuya voz fue utilizada para generar una grabación que llegó a escucharse en la radio.

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Arturo Sosa, director de programación de La Mega de Nueva York. (CEDIDA POR PREMIOS HEAT)

Relató que conversó con el artista sobre aquella experiencia y señaló que estas reproducciones pueden resultar curiosas, pero también representan un riesgo cuando se utilizan sin autorización.

También mencionó la distribución de canciones con voces clonadas en plataformas como YouTube y Spotify, una práctica que inicialmente encontró menos restricciones y que ha comenzado a enfrentar mayores mecanismos de identificación.

"Mi responsabilidad es no aceptarla por ahora", afirmó sobre su posición frente a las canciones generadas con inteligencia artificial, aunque reconoció que la industria tendrá que establecer criterios comunes para determinar cómo manejar estas producciones.

Cómo proteger la voz y las obras

En el plano legal, Bautista dirigió recomendaciones particulares a los artistas independientes y a quienes comienzan su trayectoria musical.

Aconsejó registrar las composiciones y las obras propias, además de revisar cuidadosamente los términos y condiciones de las distribuidoras y plataformas que ofrecen servicios relacionados con inteligencia artificial.

Explicó que los artistas deben conocer qué licencias conceden, si autorizan el entrenamiento de modelos con sus grabaciones o con su voz y cuáles son las condiciones económicas de esos acuerdos.

También consideró importante que los contratos contemplen mecanismos de revocación, de manera que los creadores puedan retirar su autorización si cambian las condiciones o dejan de estar de acuerdo con el uso que se hace de sus contenidos.

La educación sobre los alcances de estas herramientas y el conocimiento de los derechos que se conceden constituyen, a su juicio, medidas fundamentales para evitar que los artistas pierdan el control sobre su identidad y sus obras.

El valor de la conexión humana

Más allá de las implicaciones legales, Argudo planteó que la música tiene una dimensión que no puede medirse exclusivamente por la calidad de una grabación o por su capacidad para generar reproducciones en plataformas digitales.

Destacó la experiencia de los conciertos y la conexión emocional que se produce entre los artistas y el público, así como el sentido de comunidad que se construye alrededor de la música.

A su entender, esa experiencia colectiva forma parte del valor de la creación artística y representa uno de los aspectos más difíciles de reproducir mediante contenidos completamente sintéticos.

Los participantes también coincidieron en la importancia de que los medios tradicionales amplíen sus canales de comunicación y fortalezcan su relación con las audiencias. Sosa explicó que la radio ha tenido que incorporar formatos audiovisuales y aprovechar distintas plataformas para mantener su presencia, especialmente entre las nuevas generaciones.

TEMAS -

Periodista con un máster en Comunicación Avanzada y Marketing Digital cursado en Madrid. Actualmente se desempeña como redactor sénior en Diario Libre. Cuenta con una sólida trayectoria en coberturas, representando al país en eventos realizados en Corea del Sur, México y España.