Caramelos de Cianuro en RD
La banda de rock venezolana se presenta como parte del festival The Night of Jackal

SANTO DOMINGO. Halloween será celebrado por los melómanos de República Dominicana con el Festival The Night of Jackal. ¿La razón? La Música clásica, urbana, electrónica y el rock en español convergen en este evento, producido por Shaveurlegz, de la mano de artistas y agrupaciones de la escena local e internacional. Entre estos destaca la participación de la banda de rock venezolana Caramelos de Cianuro, que celebrará con los dominicanos sus dos nominaciones a los Latin Grammy en las categorías “Mejor Álbum Pop Rock”, por “8”; y “Mejor Canción de Rock”, por “Abismo”, escrita por su vocalista, Asier Cazalis, con quien conversamos vía telefónica.
—¿Creen ustedes que como dice una de sus canciones: “De las memorias solo atesoramos lo sublime”?
Creo que sí, se nos olvida lo malo siempre, por eso pienso que todos entendemos que el pasado es mejor, porque olvidamos lo que queremos olvidar. A eso le llaman memoria selectiva. Todos la tenemos.
—En estos 25 años de hacer rock, ¿qué es lo más sublime que atesoran como grupo?
El contacto con el público. Creo que en el momento en que uno genera una conexión realmente íntima con una persona, a través de una canción, es muy bonito y eso hace que todos nos demos cuenta de que sentimos las mismas cosas y que no estamos solos en el mundo como a veces pensamos.
—Y los premios, ¿qué lugar ocupan?
A todo el mundo le gustan los premios, pero es común decir que uno no lo hace por los premios, la fama ni el dinero, sino por el amor a la música; sin embargo, es la verdad. Si uno lo hiciera por amor al dinero, seguramente seríamos banqueros u otra profesión.
—Pero este año ustedes hicieron su lobby para darse a conocer...
Creo que esa fue la diferencia importante con respecto a los discos anteriores. Para nosotros fue muy grato recibir esas nominaciones, porque es la primera vez que nos avocamos a la tarea de hacer las relaciones públicas necesarias para que la gente escuche el disco, porque a pesar de que somos muy conocidos en algunos países, aquí (en Estados Unidos), sobre todo en el norte y el oeste, nadie tiene idea de quiénes somos.
—¿Creen que ganen?
La gente está muy optimista. Ojalá. Yo dije que si no gano no me voy a poner bravo, porque todo el mundo me dice que si no nos los dan (los premios) nos pondremos de mal humor.
—Y si ganan, ¿cómo te vas a poner?
Y si gano, no me voy a poner bravo, eso sí no hay que decirlo (risas).
—Por cierto, ¿por qué una producción llamada “8” si es la séptima que hacen?
La verdad es que gustó mucho el número y nos excusamos con que hicimos un extended play cuando éramos muy jóvenes, o sea, que oficialmente sí es nuestro octavo trabajo discográfico, a pesar de que como CD es el séptimo. Cuando tomamos la decisión dijimos: “A pesar de ser nuestro séptimo disco nadie se va a dar cuenta”, pero eres muy observadora (risas).
—Su producción “8” tiene contenido social. ¿Entienden ustedes que la música es un factor de cambio?
Creo que el artista, en general; el músico y el compositor, en particular, se debe no solo a la verdad, sino a su propia verdad, a lo que le ocupe la mente, creo que cada disco y canción es un retrato de un momentico particular de uno. En este último disco, a pesar de que no soy un compositor de canciones de protesta ni de contenido social, como venezolano, músico y padre, no puedo darle la espalda a esas preocupaciones que tengo, tanto a nivel político, económico, de violencia que estamos viviendo en Venezuela y es la primera vez que hay un disco de nosotros que tiene cierta carga social.
—A nivel de escena musical, ¿cómo se encuentra Venezuela?
Creo que la crisis es tan fuerte que afecta a todos los aspectos de la vida, la cultura en particular se ha visto muy afectada, sobre todo la parte musical. Las bandas que vienen surgiendo, no solo de rock, sino tropical, electrónica, urbana, no tienen locales para dar a conocer su música... los grupos nuevos que están saliendo se han tenido que ir de Venezuela; sencillamente, no pueden tocar porque la gente no puede salir de noche. Esa es una de las consecuencias de todo lo que estamos viviendo allá.
—¿Y emigrarían ustedes?
Tenemos la fortuna de hacer carrera fuera de Venezuela y de que todo este problema, de alguna manera, nos agarró como una banda consolidada... pasamos una porción del tiempo de cada año en Caracas y esa fracción cada vez se está haciendo menor a pesar de que no es una decisión que hemos tomado, sino que las circunstancias nos han llevado a eso.
Warehouse de Manoguayabo. Viernes 28 de octubre. 9:00 p.m. RD$1,600.
Mitri Jiménez
Mitri Jiménez